Amnistía Internacional y Greenpeace
24 de enero de 2003
|
|
 |

|
|
Amnistía Internacional y Greenpeace exigen la libertad
incondicional del periodista y ecologista ruso Grigori Pasko
Pasko reitera su inocencia tras su libertad condicional esta
mañana
Amnistía Internacional (AI) y Greenpeace
continúan exigiendo la libertad incondicional y absolución
del periodista y ecologista ruso Grigori Pasko, a quien esta mañana
se le ha concedido la libertad condicional tras haber cumplido dos
tercios de su condena en una prisión de Siberia. Pasko fue
sentenciado a cuatro años de trabajos forzados por un delito
de alta traición: denunciar el vertido de residuos nucleares
que la armada rusa realizó en el Mar de Japón en 1993.
La libertad de Grigori Pasko es una victoria
de las miles de personas que secundaron la campaña internacional.
Tanto AI, como Greenpeace reiteran que el ecologista
y periodista ruso debe ser puesto en libertad sin ningún
tipo de condición, ya que paradójicamente fue privado
de su libertad no sólo por ejercer su derecho a la libertad
de expresión sino por no infringir el Código Penal
Ruso que condena la ocultación de información sobre
condiciones, incidentes o catástrofes medioambientales que
puedan afectar al ser humano.
Ante esta situación ambas organizaciones
en España pusieron en marcha una acción urgente, Tú puedes
liberar a Pasko, en la que se consiguió
que más de 17.000 personas, entre ellas profesionales de
la comunicación, firmaran un alegato para la liberación
incondicional de Pasko, en el marco de una campaña de presión
internacional que ha conseguido el apoyo de miles de personas en
todo el mundo.
Antecedentes.
En 1993, Grigori Pasko filmó cómo
un buque cisterna de la marina rusa vertía municiones y desechos
radiactivos en el Mar de Japón. La grabación y una
serie de artículos escritos por el periodista demostraban
el grave peligro que representan los barcos y submarinos nucleares
de la Flota Rusa en el Pacífico en proceso de descomposición
radioactiva. También informó sobre la corrupción
existente en el seno de la flota y entregó a periodistas
japoneses información de carácter público sobre
estos asuntos.
Por ello, Pasko, periodista y militar de la flota
rusa del Pacífico, fue detenido por primera vez en 1997.
Varias organizaciones de derechos humanos rusas e internacionales
protestaron enérgicamente contra su detención, y en
1999 fue absuelto de todos los cargos de espionaje que se habían
formulado en su contra. Pero, tras interponerse una apelación,
en diciembre de 2001 un tribunal militar de la ciudad de Vladivostok
le impuso una pena de cuatro años de trabajos forzados por
los delitos de traición y espionaje. En ese momento se consolidó
una campaña internacional en su defensa, de la que forman
parte AI y Greenpeace, y que ha conseguido que el caso de Grigori
Pasko llegue al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo,
quien tomará una decisión sobre el caso a lo largo
del 2003.
|