Grecia: Preocupación
por la situación de los manifestantes detenidos en junio
en la cumbre europea de Tesalónica
Madrid.- Irene Khan, Secretaria Internacional de
Amnistía Internacional (AI)
remitió el pasado 14 de noviembre una carta a los ministros
de Interior,
Justicia y Asuntos Exteriores griegos, para manifestarle su preocupación
ante las noticias recibidas sobre malos tratos policiales a manifestantes
detenidos durante la celebración de la cumbre europea el
21 de junio de
2003. La alegación proviene de un grupo de jóvenes
nacionales de Grecia, UK,
España y Siria que participaron en las manifestaciones "anti-globalización" en Tesalónica
y que fueron arrestados durante los actos de protesta. Los
jóvenes aún permanecen en prisión y llevan
a cabo una huelga de hambre para
denunciar su situación.
Amnistia Internacional reconoce las dificultades
a las que hay que
enfrentarse en cumbres como ésta, sobre todo cuando los
manifestantes
recurren al uso de la violencia. AI también reconoce que
es deber de las
autoridades el salvaguardar la integridad física y la seguridad
tanto de los
participantes en la cumbre como de los manifestantes pacíficos
y los
habitantes locales. Por otro lado, la organización no aprueba
el uso de la
violencia contra las Fuerzas de Seguridad ni contra bienes, ni
tampoco se
opone al uso legítimo y proporcionado de la fuerza por esas
Fuerzas de
Seguridad. No obstante las Fuerzas de Seguridad siempre deben actuar
con un
pleno respeto al marco internacional de derechos humanos.
El ciudadano británico Simon Chapman de 30 años,
los españoles Carlos Martín
Martínez de 25 años y Fernando Pérez de 22
y el sirio Solaiman Dakdouk de 34
años afirman que durante su arresto el 21 de junio de 2003
fueron pateados,
golpeados con porras, escupidos y acosados verbalmente por los
oficiales.
Asimismo, AI ha sido informada de otros malos tratos durante el
período
inicial de detención. Como resultado de estas actuaciones,
tuvieron heridas
de diversa gravedad en la cabeza y hematomas, y a Simon Chapman
le tuvieron
que dar puntos en la frente. Fernando Pérez y Carlos Martínez
también
aseguran que los primeros días después de su detención
les fue denegado el
acceso a asistencia medica y cuando pidieron ver a un médico
la respuesta
fueron unos anti-inflamatorios que no eran el remedio para sus
dolencias. AI
ha sabido que a los padres de Carlos Martín Martínez
se les negó un acceso
adecuado a información sobre la detención hasta que
la madre se personó en
Grecia el pasado 5 de noviembre.
Las mencionadas alegaciones de malos tratos
constituyen una clara violación
del Art.1 de la Convención contra la Tortura y otros Tratos
Crueles,
Inhumanos y Degradantes (CAT), que Grecia ha ratificado. Igualmente
viola
los Art. 5, 13 y 15 de los Principios Básicos sobre el Empleo
de la Fuerza y
de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir
la Ley,
referidos respectivamente a la ayuda médica, a las notificaciones
a los
familiares lo antes posible, a la restricción en el uso
de la fuerza en las
concentraciones no autorizadas y a las restricciones al uso de
la fuerza en
custodia.
Amnistia Internacional también ha recibido información
que los 4 detenidos,
así como el griego Spyros Tsitsas llevan en huelga de hambre
más de un mes.
Entendiendo, que esa huelga es un derecho individual de los prisioneros,
la
organización solicita a las fuerzas de seguridad responsables
de su custodia
que se aseguraren de que los huelguistas reciben el tratamiento
médico
adecuado así como que para el momento en el que cualquiera
de ellos decida
abandonar la huelga, la necesaria nutrición estará disponible,
acorde con lo
que dispone el CAT y los Principios básicos para el tratamiento
de los
reclusos, y las Reglas mínimas para el tratamiento de los
reclusos.
Asimismo AI está preocupada por el hecho que Carlos Martín,
alega que el
pasado 4 de noviembre fue víctima de malos tratos durante
su hospitalización
a causa de la huelga de hambre. Asegura que fue esposado, no se
le permitió dormir, y fue objeto de abusos verbales por parte de los policías
que le
acompañaban en el hospital.
Finalmente, AI expresa su preocupación sobre la posible
repatriación de
Solaiman Dakdouk a Siria, una vez que su juicio termine. Amnistia
Internacional cree que si fuera forzado a volver correría
un grave riesgo de
ser torturado debido a sus actividades políticas en Grecia
y especialmente
por su posición critica respecto al Gobierno sirio. AI ha
sabido que
Solaiman ha estado residiendo en Grecia los últimos 13 años
y que su
pasaporte sirio fue confiscado por los oficiales de la embajada
de este
país en Grecia. Por todo lo anterior AI se opondría
a la devolución de
Solaiman a Grecia.
Amnistia Internacional ha pedido al Gobierno griego
que lleve a cabo una
investigación independiente e imparcial de estas alegaciones,
y en caso de
ser fundadas, asegurar que las víctimas reciben una compensación
adecuada y
los perpetradores sean llevados ante la justicia. AI les ha pedido
ser
informados de los pasos que den en relación a tan serias
alegaciones.
Asimismo, la Sección española también
se ha dirigido hoy al Ministerio de
Asuntos Exteriores español, solicitando que en la misma
línea intercedan
ante el Gobierno griego.
Más
información
» Gabinete de prensa de la Sección
Española de Amnistía Internacional:
91 310 12 77
» Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
|