Irak: Sólo la
justicia puede servir al futuro de Irak
Londres.- Amnistía Internacional expresa
su satisfacción ante la detención de Sadam Husein,
que está acusado de violaciones graves de derechos humanos,
que incluyen crímenes de guerra y crímenes de lesa
humanidad. Ahora es esencial que se celebre un juicio justo e independiente
en el que se respeten las normas internacionales.
«La forma en que se maneje este juicio será crucial
para la futura configuración de Irak y para el respeto que
tendrá el Estado de derecho –ha declarado Amnistía
Internacional– Es importante para que se conozca la verdad,
pero igualmente importante para que prevalezca la justicia.»
Juicio Justo
El tribunal que juzgue a Sadam Husein y otros
debe ser justo y ser considerado justo. Debe ser competente, independiente
e imparcial,
y seguir unos procedimientos plenamente conformes con las salvaguardias
internacionales sobre imparcialidad procesal. «La gravedad y la escala de las violaciones de las que se
acusa a Sadam Husein ponen de relieve la importancia primordial
de que sea juzgado de una forma incuestionablemente imparcial –prosiguió la
organización internacional de derechos humanos–. No
merecen menos las innumerables víctimas de décadas
de violaciones graves de derechos humanos cometidas por el anterior
gobierno iraquí.»
El Consejo de Gobierno iraquí anunció el pasado
10 de diciembre la creación de un Tribunal Especial de Irak
que juzgará a Sadam Husein y a otros acusados. Según
el estatuto del tribunal, los jueces y fiscales han de ser iraquíes,
pero «el Consejo de Gobierno podrá nombrar jueces
no iraquíes que tengan experiencia en los delitos previstos
en [su] estatuto.»
Amnistía Internacional solicita que se estudie detenidamente
la opción de incluir a expertos no iraquíes en el
tribunal. Aunque Irak tiene una firme tradición legal, no
ha habido enjuiciamientos por delitos complejos como los crímenes
de guerra y los crímenes de lesa humanidad. Sería
importante que estos juicios se celebrasen en Irak, pero no está claro
que se pueda garantizar la independencia y la imparcialidad de
jueces y fiscales en un contexto muy politizado.
Este tribunal se creó sin haber realizado consultas amplias
con la sociedad civil iraquí y sin haber recibido aportaciones
de juristas internacionales con experiencia en situaciones similares.
No obstante, esto puede subsanarse.
Observadores Internacionales
«La Autoridad Provisional de la Coalición y el Consejo de
Gobierno iraquí deben invitar a expertos de las Naciones
Unidas que puedan recurrir a experiencias similares en otros países,
a fin de garantizar que se elige la mejor composición para
el tribunal –afirmó Amnistía Internacional–.
De no ser así, se causaría la causa de la justicia
se vería gravemente perjudicada, no sólo en Irak
sino en todo el mundo.» No a la pena de muerte
Además, a Amnistía Internacional le preocupa sobremanera
que el tribunal especial no haya excluido la pena de muerte como
castigo. El juicio de Sadam Husein y otros no debería verse
como un proceso de venganza. La Autoridad Provisional de la Coalición
ha suspendido la aplicación de la pena de muerte y Amnistía
Internacional espera su abolición permanente. «Es sumamente decepcionante ver a los representantes de
las potencias ocupantes apoyando o profesando ahora la neutralidad
sobre la cuestión de la pena de muerte en Irak, en lugar
de fomentar el fin permanente de este castigo trasnochado e inhumano.»
Como ex jefe de las fuerzas armadas de Irak,
Sadam Husein es un prisionero de guerra y debe ser tratado en
consecuencia, lo que
incluye que se le dé acceso sin dilación a los delegados
del Comité Internacional de la Cruz Roja. Al igual que cualquier
otro presunto delincuente, Sadam Husein tiene derecho a gozar de
todas las salvaguardias pertinentes previstas en el derecho internacional,
incluido el derecho a no ser sometido a torturas ni malos tratos
y a recibir un juicio justo.
A Amnistía Internacional le preocupa que algunos aspectos
del examen médico de Sadam Husein se mostraran en televisión.
El III Convenio de Ginebra, que regula el tratamiento de los prisioneros
de guerra, exige que éstos reciban un trato humano en todo
momento, lo que incluye protegerlos de la «curiosidad pública».
«Aunque fuera necesario demostrar que Sadam Husein está vivo
y bajo custodia, no hacía falta mostrarlo mientras se le
examinaba la boca y el pelo, lo que hace dudar de la intención
que motivó la distribución de dichas secuencias»,
declaró Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional ha documentado las violaciones graves
de derechos humanos cometidas durante todo el periodo en que Sadam
Husein gobernó Irak, y ha actuado en relación con
ellas. La organización lleva mucho tiempo pidiendo que se
ponga fin a la impunidad en relación con estas violaciones.
En 1988, la organización pidió por primera vez al
Consejo de Seguridad de la ONU que interviniera en Irak para poner
fin a las violaciones masivas de derechos humanos que se perpetraban
contra los kurdos. Hay que revelar la verdad y las víctimas
y sus familias deben ser reparadas.
«Las normas que deben aplicarse a la reclusión, el
interrogatorio y el juicio deben basarse exactamente en los mismos
principios que, según las acusaciones, Sadam Husein y otros
han negado al pueblo iraquí: los principios del derecho
internacional», afirmó Amnistía Internacional.
Información general
Junto con otras organizaciones de derechos humanos,
Amnistía
Internacional ha pedido que expertos internacionales e iraquíes
estudien las opciones para garantizar un juicio justo para los
acusados de crímenes de la escala y naturaleza de los cometidos
bajo el régimen de Sadam Husein. La ONU tiene una considerable
competencia en esta área. Amnistía Internacional
ha solicitado también que se realicen consultas amplias
en la sociedad iraquí sobre el planteamiento general de
la rendición de cuentas por los crímenes cometidos
en el pasado antes de adoptar una decisión definitiva sobre
la opción específica para enjuiciar a los acusados.
Véase Garantizar
la justicia y la rendición de cuentas. Los principios fundamentales de imparcialidad
procesal incluyen la presunción de inocencia. Los tribunales han de ser auténticamente
independientes y enjuiciar a los acusados basándose únicamente
en las pruebas que existan contra ellos y por medio de un proceso
justo, conforme a las normas internacionales sobre imparcialidad
procesal. No debe haber leyes de prescripción ni amnistías,
indultos o medidas similares para los delitos tipificados en el
derecho internacional si estas medidas impiden que se dicte una
sentencia decisiva y una reparación plena para las víctimas.
Los presuntos infractores deben ser juzgados en procedimientos
en los que se respeten íntegramente el derecho internacional
y las normas sobre imparcialidad procesal en todas las fases de
las actuaciones. Debe estar contemplada la posibilidad de recurrir
y la exclusión la pena de muerte y de cualquier otro tipo
de pena cruel, inhumana o degradante, con independencia de cuáles
sean las circunstancias. Las víctimas y sus familias han
de disponer de medios efectivos para obtener una reparación
completa por las violaciones que hayan sufrido.
Más información
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía
Internacional:
Telf: 91 310 12 77
Documentos y comunicados de prensa: www.es.amnesty.org
y el Centro de Documentación de AI: www.amnistiainternacional.org
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