Brasil: Valor y voluntad
política para lograr resultados en el ámbito de los
derechos humanos
(São Paulo) Aunque la formulación
de propuestas a largo plazo para abordar las cuestiones de derechos
humanos ha supuesto un avance de las autoridades brasileñas,
ahora que se acerca el primer aniversario de la subida al poder
del presidente Lula éste debe cumplir las expectativas de
resultados concretos, ha afirmado Irene Khan, secretaria general
de Amnistía Internacional, al terminar su visita a Brasil.
Durante esta visita, Khan se reunió con el presidente
Lula para debatir, entre otras cosas, los esfuerzos del gobierno
para combatir la violencia que hoy en día padecen los brasileños,
como la introducción de leyes para controlar la posesión
de armas. La organización reconoció que estos esfuerzos
del gobierno brasileño son un importante primer paso en
el control de un comercio que ha contribuido a muchas violaciones
de derechos humanos en todo el mundo, y pidió al gobierno
brasileño que fuera uno de los patrocinadores del Tratado
Internacional sobre Comercio de Armas.
Irene Khan ha añadido: “El presidente Lula nos ha
asegurado que está dispuesto a desempeñar un papel
fundamental en el esfuerzo para lograr un tratado internacional
de control de armas. Apreciamos este importante compromiso de poner
fin a los homicidios y la mutilación sin sentido de más
de medio millón de personas al año en el mundo”.
Sin embargo, la secretaria general de Amnistía Internacional
ha advertido: “Para que los derechos humanos se hagan realidad
en Brasil no basta sólo con compromisos internacionales,
sino que serán necesarios profundos cambios en las vidas
de los más desfavorecidos económicamente, los indígenas
y los marginados de las favelas ”
En visitas a las comunidades de Sapopemba
(São Paulo)
y Borel (Río de Janeiro), Irene Khan habló a los
familiares de víctimas de homicidios policiales y visitó una
comisaría que había sido atacada recientemente. También
se reunió con activistas de derechos humanos que, por su
trabajo de defensa de los derechos de los marginados, son tildados
de “defensores de criminales”.
“Comunidades enteras desfavorecidas económicamente
son discriminadas, convertidas en objetivo de la policía
y viven en constante temor. Los más desfavorecidos se han
convertido en chivos expiatorios de los problemas que ocasiona
el abandono social a largo plazo y el gran fracaso de las políticas
de seguridad pública”, ha declarado Irene Khan.
Si bien reconoció que el gobierno tiene la obligación
de garantizar la seguridad de todos los brasileños, Irene
Khan ha afirmado: “La actuación policial brutal y
represiva ha contribuido a que la violencia crezca desmesuradamente,
hasta el punto de que ya ni la policía está a salvo.
Está claro que la seguridad no puede seguir promoviéndose
a expensas de los derechos humanos”.
“Los gobiernos estatales han estado mucho tiempo protegidos
de la condena y las sentencias judiciales internacionales en virtud
del sistema federal, pero su papel es fundamental para invertir
la tendencia de violaciones y abusos sistemáticos.”
En los últimos diez meses han seguido aumentando las violaciones
de derechos humanos y los abusos a manos de funcionarios estatales.
Según cifras oficiales, en lo que va de año hasta
septiembre los homicidios policiales en São Paulo han aumentado
un 31 por ciento, con 664 civiles muertos. Igualmente, hasta septiembre
los miembros de las fuerzas policiales estatales habían
matado en Río de Janeiro a 917 personas, un aumento del
36 por ciento en un año y más de tres veces la cifra
de muertos registrada en el año 2000. En muchos casos se
trataba de homicidios ilegales, y muchas de las víctimas
no habían cometido ningún delito.
Amnistía Internacional ha manifestado su satisfacción
por el compromiso expresado por el gobierno de abordar la violación
crónica de los derechos económicos y sociales a través
de programas sociales.
“Terminar con la exclusión económica y social,
especialmente con el hambre, es un paso fundamental para sobreponerse
a las inmensas disparidades que están en el origen de la
mayoría de las violaciones de derechos humanos que se cometen
en Brasil hoy”, ha afirmado Irene Khan.
“El hambre y la pobreza son una amenaza tan importante
para la seguridad y los derechos de todos los brasileños
como la violencia armada y el delito organizado.”
Sin embargo, Amnistía Internacional ha instado al gobierno
brasileño a que se asegurara de que sus políticas
sociales tienen un enfoque holístico de los derechos humanos “que
reconozca que no tener necesidades y no tener miedo son aspectos
inseparables de la seguridad humana”.
Además, Amnistía Internacional planteó los
siguientes motivos de preocupación sobre los derechos humanos
en Brasil:
- la protección de los defensores de los derechos humanos,
que cada vez se enfrentan a más amenazas, agresiones e
incluso homicidios en su lucha por los derechos de todos;
- los ataques y homicidios de activistas
que luchan por los derechos sobre la tierra y los derechos
de los indígenas. Este año,
más de 50 defensores de los derechos sobre la tierra han
sido víctimas de homicidio en todo el país, muchos
otros han sufrido agresiones y varios han sido detenidos por cargos
que todo el mundo cree que son de índole política.
- la tortura a manos de la policía y los funcionarios de prisiones,
que se ha convertido en un mal endémico.
En un memorándum dirigido al presidente Lula, Amnistía
Internacional ha pedido a las autoridades brasileñas que:
- pongan freno al comercio y la proliferación
de armas que son la causa de grandes abusos contra los derechos
humanos.
- se aseguren de que se aplica plenamente
y con carácter de
urgencia el plan nacional para la protección de los defensores
de los derechos humanos y se insta a otros gobiernos de la región
a elaborar planes de este tipo.
- garanticen que las propuestas globales
de reforma de la seguridad pública, como las indicadas en el Sistema Único de
Seguridad Pública (Sistema Único de Segurança
Pública), incorporan y aplican las normas de derechos humanos
y garantizan la rendición de cuentas de los funcionarios
de los estados.
“Es fundamental que los gobiernos estatales y el federal
no sacrifiquen medidas sobre derechos humanos a costa de intereses
políticos a corto plazo”, ha declarado Irene Khan.
“El presidente Lula dijo a AI que la aplicación
de los derechos humanos no es sólo una cuestión de
recursos, sino de valor y voluntad política. Ahora esperamos
de él que demuestre esta voluntad.”
Más
información
» Gabinete de prensa de la Sección
Española de Amnistía Internacional:
91 310 12 77
» Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
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