Colombia/Panamá:
El derecho a recibir refugio cuando se está amenazado
Londres.-Es totalmente inaceptable que se siga
devolviendo a refugiados al país en el que corren peligro
de sufrir abusos graves contra los derechos humanos, ha declarado
Amnistía Internacional después de que el pasado 11
de diciembre se devolviera a 85 refugiados colombianos que se hallaban
en el sur de Panamá.
Según la última información recibida por
la organización, en las reuniones mantenidas entre los refugiados
y personal civil y militar colombiano y panameño se dijo
a los refugiados que, a su regreso a Colombia, participarían
en proyectos de plantación de palmeras africanas y se unirían
a las estructuras de soldados campesinos o informantes civiles
que actúan en el departamento del Chocó, en Colombia.
Estas estructuras se crearon para reforzar
la estrategia de contrainsurgencia del ejército, y han sido criticadas por las organizaciones
de derechos humanos, ya que difuminan la distinción entre
civiles y combatientes y pueden convertirse en un medio para que
los paramilitares reaparezcan bajo una nueva apariencia.
Amnistía Internacional ha manifestado: "Los datos
indican que no sólo la repatriación dista mucho de
ser voluntaria, sino que además se está poniendo
a los refugiados en peligro de ser atacados por paramilitares respaldados
por el ejército si se niegan a colaborar. Por otro lado,
los grupos de guerrilla colombianos han declarado objetivo militar
a quienes participen en redes de informantes y en grupos de soldados
campesinos, y también a sus familias".
Además, en los próximos meses, es posible que más
de 300 refugiados sean devueltos al departamento del Chocó desde
Panamá.
"Este tipo de cooperación entre Panamá y Colombia
menoscaba seriamente el carácter civil y humanitario de
la protección a los refugiados", ha declarado Amnistía
Internacional. "En la práctica, amenaza con arrastrar
a los civiles aún más al conflicto."
Durante las reuniones mantenidas en Yavize
y Jaqué, Panamá,
en agosto de 2003, funcionarios de inmigración y agentes
de la Guardia Nacional de Panamá impidieron que los refugiados
estuvieran acompañados por trabajadores religiosos, e insistieron
en que los refugiados debían firmar un documento en el que
se comprometían a su "repatriación voluntaria".
Según los informes, algunos refugiados fueron amenazados,
y las autoridades panameñas les dijeron que, si no aceptaban
la repatriación voluntaria en diciembre, serían repatriados
a la fuerza.
Según los informes, la presión ejercida sobre los
refugiados para que regresen a su país ha venido acompañada
de acusaciones de "actividades ilegales" formuladas contra
ellos y contra las organizaciones eclesiásticas que los
acompañan.
"Esas acusaciones han puesto en peligro a los refugiados",
ha afirmado Amnistía Internacional. "En el pasado,
las personas a las que las fuerzas de seguridad o sus aliados paramilitares
han calificado de subversivas se han convertido con frecuencia
en víctimas de violaciones graves de derechos humanos cometidas
por las fuerzas de seguridad o por los paramilitares."
"Los gobiernos colombiano y panameño, y también
la comunidad internacional, tienen la responsabilidad de garantizar
la protección y los derechos humanos de los refugiados",
ha concluido la organización.
Información general
Muchos de los refugiados huyeron a Colombia
tras las incursiones conjuntas de los paramilitares y el ejército en comunidades
civiles del departamento del Chocó, como consecuencia de
los combates entre estas fuerzas y los grupos de guerrilla y de
las amenazas de la guerrilla. Los paramilitares que fueron responsables
del desplazamiento de una gran proporción de estos refugiados
siguen actuando en el departamento del Chocó con el apoyo
de las fuerzas de seguridad. Las fuerzas de guerrilla también
mantienen una fuerte presencia en el departamento. A consecuencia
de todo ello, esta región sigue siendo una región
en conflicto, en la que no puede garantizarse la seguridad de la
población civil.
En abril, Amnistía Internacional expresó su preocupación
por la repatriación forzosa de más de 100 refugiados
colombianos de la misma comunidad en Panamá. En una campaña
de intimidación, las fuerzas de seguridad panameñas
obligaron a los refugiados a firmar un documento que se suponía
que indicaba que regresaban a Colombia voluntariamente.
Más información
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Internacional:
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y el Centro de Documentación de AI: www.amnistiainternacional.org
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