Amnistía Internacional denuncia la persecución
alarmante contra los defensores de derechos humanos en América
(Río de Janeiro) "La persecución
a defensores de derechos humanos en América esta alcanzando
proporciones alarmantes. Se documentan más asesinatos a
defensores de derechos humanos en América que en cualquier
otra región en el mundo", dijo Irene Khan, Secretaria
General de Amnistía Internacional (AI).
Hablando desde Brasil, durante su primera
visita al país,
Irene Khan lanzó el informe Actores
esenciales de nuestro tiempo: defensores de derechos humanos en
América. El informe
documenta los asesinatos, tortura, "desapariciones",
detenciones arbitrarias, falsos cargos criminales, amenazas y vigilancia
de los que son víctimas defensores de derechos humanos en
Latinoamérica, el caribe, Estados Unidos y Canadá.
En Brasil, así como en el resto del continente, los defensores
de derechos humanos se encuentran en peligro creciente. Usualmente
descalificados por las autoridades y por parte de los medios de
comunicación, llamados "defensores de criminales",
los activistas de derechos humanos - periodistas, abogados, lideres
indígenas, activistas de la tierra y familiares de victimas
de violaciones a los derechos humanos - sufren intimidaciones y
amenazas y en algunos casos son blanco de ejecuciones extrajudiciales.
La impunidad es moneda corriente en la mayor parte de los casos
y los gobiernos prestan poca, si alguna, atención a los
informes de violaciones contra defensores de derechos humanos;
tal y como se explica en el informe.
"Existe una gran disparidad entre las palabras y las acciones
de los gobiernos: en los foros internacionales han construido el
camino para crear tratados internacionales de protección
a defensores y aún esos mismos principios no han sido incluidos
en la legislación de sus propios países", señaló la
Secretaria General de AI.
Desde agosto de 2002, al menos 15 defensores
de derechos humanos y miembros de sindicatos fueron asesinados
en Colombia. En Guatemala,
a uno de los 18 defensores asesinados entre 200 y 2003 le cortaron
los oídos y lengua. En Honduras, un gran nuecero de activistas
del medio ambiente y abogados de derechos humanos fueron asesinados
entre 2001 y 2003.
En varios países, tales como Argentina, Paraguay, Haití,
Bolivia, Canadá y los Estados Unidos, el uso excesivo e
indiscriminado de la fuerza durante manifestaciones se recogió en
un gran número de informes sobre asesinatos, malos tratos,
detenciones y tortura contra aquellos que ejercían su derecho
a la manifestación y reunión pacifica.
Casos de falsos cargos criminales contra
activistas de derechos humanos, incluyendo a periodistas, y denuncias
de difamación
y otras formas de desacato, crecieron de forma alarmante en los últimos
dos años, especialmente en Cuba, Guatemala y Colombia. La
vigilancia, las búsquedas en las oficinas de organizaciones
no gubernamentales y el robo de información importante se
han transformado en situaciones comunes y generalizadas.
"Los activistas de derechos humanos son un componente esencial
de una sociedad civil abierta", manifestó Irene Khan. "La
falta de confianza pública en las instituciones oficiales,
la corrupción, las instituciones judiciales y políticas
débiles o inefectivas y la impunidad han puesto a los defensores
de derechos humanos en una posición de alerta para asegurar
que los estados cumplan con su compromiso de respetar los derechos
humanos"
Así mismo, los activistas de derechos humanos en América
-especialmente en Ecuador y Guatemala- que trabajan para evaluar
la relación entre los derechos humanos y las propuestas
de zonas libres para el comercio, inversiones y políticas
de comercio están sufriendo amenazas e intimidaciones en
forma creciente".
"Las críticas hacia los gobiernos no pueden ser tomadas
como amenazas a los estados. Las críticas a las políticas
de comercio y a las compañías del sector privado
no pueden ser tomadas como una amenaza a los intereses económicos
nacionales, especialmente en aquellos países en los que
los defensores de derechos humanos son una parte esencial de una
sociedad dinámica en progreso de cambio", subrayó Irene
Khan.
Las investigaciones llevadas a cabo sobre
ofensas cometidas contra defensores de derechos humanos son frecuentemente
mantenidas en
secreto, con inconsistencias e irregularidades, mientras que los
perpetradores buscan esconder sus crímenes y pervertir el
camino de la justicia. Con más frecuencia, las denuncias
no son tomadas con seriedad y no se inician investigaciones judiciales.
El progreso que se logra en un pequeño número de
casos es resultado de la presión ejercida por la comunidad
internacional.
Cinco años han pasado tras la adopción de la Declaración
sobre Defensores de Derechos Humanos de la Asamblea General de
las Naciones Unidas, un conjunto de principios se han identificado
para asegurar que los estados garanticen los derechos de aquellos
que defienden los derechos humanos.
"El desafío para los gobiernos en América es
convertir la retórica de los derechos humanos en compromiso
real. Deben establecer la protección de los defensores de
derechos humanos como una prioridad tanto en el ámbito nacional
como regional en las agendas de derechos humanos", dijo la
Secretaria General de AI.
El informe de Amnistía Internacional llama a los gobiernos
en América a desarrollar un plan para la implementación
de los principios de la Declaración de la ONU. Este plan
debería considerar las recomendaciones de las organizaciones
de derechos humanos locales y nacionales así como de los
grupos internacionales.
Brasil ha sido el primer país de la región en desarrollar
un Plan de Coordinación Nacional para la protección
de los defensores de derechos humanos el cual facilita la creación
de comisiones en aquellos estados en los que la inseguridad a la
que se enfrentan los activistas de derechos humanos es mayor.
"Mientras que los problemas estructurales y la falta de recursos
pueden ser un impedimento a la hora de alcanzar mejoras en la seguridad
de los defensores de derechos humanos, en realidad es la ausencia
de voluntad política por parte de los gobiernos generando
impunidad, lo cual permite que las violaciones contra los defensores
de derechos humanos continúen", concluyó Irene
Khan.
Información General
La Secretaria General de Amnistía Internacional, Irene Khan,
se encuentra en Brasil en una visita de 8 días en la que
recorrerá las ciudades de Sao Paulo, Río de Janeiro
y Brasilia con el objeto de mantener reuniones con las autoridades
gubernamentales, representantes de la sociedad civil y victimas
de violaciones de derechos humanos. Ella busca establecer un dialogo
con las autoridades en relación con la situación
de derechos humanos en el país y el papel que el gobierno
tiene en la arena internacional.
Para una
copia (en inglés) del informe Actores esenciales
de nuestro tiempo: defensores de derechos humanos en América, por favor,
vea: http://web.amnesty.org/library/Index/ENGAMR010092003
Más
información
» Gabinete de prensa de la Sección
Española de Amnistía Internacional:
91 310 12 77
» Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
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