Las restricciones impuestas
por el ejército israelí limitan los movimientos de
tres millones y medio de palestinos
Amnistía Internacional
pide a Israel que paralice la construcción del Muro
Madrid.- Con motivo del "Día Internacional
contra el Muro en Palestina", que se celebra hoy 9 de noviembre,
Amnistía Internacional solicita a Israel que paralice la
construcción de muros, barreras, u otras estructuras permanentes
dentro de los Territorios Ocupados que constituyan o causen restricciones
a la libertad de circulación de los palestinos dentro del
territorio ocupado o la destrucción o confiscación
arbitrarias de sus propiedades.
El 14 de junio del 2002, el gobierno israelí anunció que
iniciaría de inmediato la construcción de un muro
de separación siguiendo el perímetro de Cisjordania
y al norte y al sur de Jerusalén. La barrera, de unos 400
km. de largo y hasta 100 m. de ancho, está formada por toda
una serie de obstáculos, e incluye zanjas profundas, verjas
electrificadas, senderos y rutas de patrulla para tanques.
La construcción de este muro en el interior de Cisjordania
está imponiendo más restricciones, a la circulación
de los palestinos, al separar a decenas de miles de personas del
resto de Cisjordania.
El objetivo explícito del proyecto es impedir a los palestinos
pasar clandestinamente de Cisjordania a Israel para cometer atentados.
Sin embargo, la mayor parte del muro se está construyendo
dentro del territorio palestino, y no en la frontera entre Israel
y Cisjordania anterior a 1967, con la intención de circundar
una serie de asentamientos israelíes establecidos violando
el derecho internacional.
Graves consecuencias para 200.000 palestinos
Esta barrera tiene importantes efectos económicos y sociales
para más de 200.000 palestinos de las ciudades y pueblos
cercanos, ya que los aísla del resto de Cisjordania y en
especial de sus tierras de cultivo, las más fértiles
de la zona y las mejor dotadas de recursos hídricos; de
hecho, la agricultura constituye su principal fuente de ingresos. Además de la confiscación de tierras, la construcción
de la barrera está incrementando las restricciones a la
libertad de circulación. Los palestinos que viven en estas
zonas deben cruzar la barrera en puestos de control designados,
abiertos sólo a ciertas horas, para ir a trabajar, cuidar
los campos, vender los productos agrícolas y acceder a la
educación y a la atención médica. Los no residentes
deben disponer de permisos especiales para entrar.
Amnistía Internacional insta a Israel a que ponga fin de
inmediato a la construcción o expansión de asentamientos
israelíes e infraestructuras conexas, y a que tome medidas
para evacuar a los colonos israelíes de Cisjordania y la
Franja de Gaza.
"Israel nunca debió transferir a su población
civil a los Territorios Ocupados. Esto constituye una violación
del derecho internacional humanitario. Ahora Israel debe subsanar
esta violación, adoptando medidas concretas para evacuar
a los colonos -dice la organización-. Los asentamientos
no sólo son ilegales, sino que se construyen y mantienen
de una forma discriminatoria y son la causa inmediata de muchas
de las restricciones arbitrarias a la libertad de circulación
y de otros abusos contra los derechos humanos."
Casos concretos de pueblos aislados
En Qafin, un pueblo de unos 9.500 habitantes al
oeste de Yenín,
se confiscaron cerca de 600 dunums (un dunum equivale a 110 m2)
de tierra por necesidades militares para construir la barrera.
En septiembre del 2002, las excavadoras israelíes empezaron
a despejar el terreno, arrancando olivos, en la mayoría
de los casos antes de que sus propietarios tuvieran ocasión
de recolectar los frutos. En la zona de Qafin, la barrera se adentra
unos tres kilómetros en Cisjordania y rodea el pueblo por
tres lados. El 60 por ciento del territorio agrícola del
pueblo, con miles de olivos, se encuentra al otro lado. La mayoría
de la población activa de Qafin trabajaba en Israel, pero
ahora ya no se les permite esta opción y los ingresos procedentes
del cultivo de aceitunas son de vital importancia para muchos de
sus habitantes. La ciudad de Kalkilia, en la que viven más de 40.000 palestinos,
se encuentra completamente cercada por todos lados, con un solo
puesto de control por donde entrar y salir. Esta situación
obedece al objetivo de proteger los asentamientos israelíes
del noreste y el sureste de la ciudad. El puesto está abierto
por lo general desde la mañana hasta el anochecer, pero
los horarios fluctúan. Cuando los delegados de Amnistía
Internacional visitaron la ciudad, los soldados israelíes
les dijeron que el puesto de control se suele cerrar entre las
19.00 y las 19.30 h., pero que aquel día se cerraría
a las 17.30. Así, los residentes que regresaran ese día
después de las 17.30, esperando encontrar abierto el puesto
de control, tendrían que esperar fuera hasta la mañana
siguiente.
Información Adicional
La Sección Española de Amnistía Internacional
entregará hoy domingo 9 de noviembre a las 12:30 h. un muro
simbólico en la Embajada de Israel en Madrid.
El pasado 8 de septiembre, Amnistía Internacional
presentó el
informe titulado Sobrevivir
asediados: los efectos de las restricciones a la libertad de circulación sobre el derecho a trabajar que examina los efectos de dichas restricciones: imposibilidad
para muchos palestinos de acceder a su centro de trabajo o distribuir
sus productos, cierre de fábricas y explotaciones agrícolas,
aumento espectacular del precio del transporte y pérdida
de mercados de exportación. Como consecuencia de esta situación,
el desempleo ha crecido más del 50 por ciento, más
de la mitad de la población vive por debajo del umbral de
la pobreza y ha aumentado la desnutrición y otras enfermedades.
Las clausuras, los bloqueos, los puestos
de control, los toques de queda y otras restricciones impuestas
por el ejército
israelí a los palestinos han hecho que incluso los trayectos
cortos entre ciudades y pueblos sean difíciles, peligrosos
y a menudo imposibles, lo que ha impuesto efectivamente a cerca
de tres millones y medio de palestinos cierto tipo de confinamiento
en su propio domicilio, pueblo o ciudad.
Más
información
» Gabinete de prensa de la Sección
Española de Amnistía Internacional:
91 310 12 77
» Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
|