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Comunicado de prensa

     

9 de noviembre de 2003


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Las restricciones impuestas por el ejército israelí limitan los movimientos de tres millones y medio de palestinos

Amnistía Internacional pide a Israel que paralice la construcción del Muro

Madrid.- Con motivo del "Día Internacional contra el Muro en Palestina", que se celebra hoy 9 de noviembre, Amnistía Internacional solicita a Israel que paralice la construcción de muros, barreras, u otras estructuras permanentes dentro de los Territorios Ocupados que constituyan o causen restricciones a la libertad de circulación de los palestinos dentro del territorio ocupado o la destrucción o confiscación arbitrarias de sus propiedades.

El 14 de junio del 2002, el gobierno israelí anunció que iniciaría de inmediato la construcción de un muro de separación siguiendo el perímetro de Cisjordania y al norte y al sur de Jerusalén. La barrera, de unos 400 km. de largo y hasta 100 m. de ancho, está formada por toda una serie de obstáculos, e incluye zanjas profundas, verjas electrificadas, senderos y rutas de patrulla para tanques.

La construcción de este muro en el interior de Cisjordania está imponiendo más restricciones, a la circulación de los palestinos, al separar a decenas de miles de personas del resto de Cisjordania.

El objetivo explícito del proyecto es impedir a los palestinos pasar clandestinamente de Cisjordania a Israel para cometer atentados. Sin embargo, la mayor parte del muro se está construyendo dentro del territorio palestino, y no en la frontera entre Israel y Cisjordania anterior a 1967, con la intención de circundar una serie de asentamientos israelíes establecidos violando el derecho internacional.

Graves consecuencias para 200.000 palestinos

Esta barrera tiene importantes efectos económicos y sociales para más de 200.000 palestinos de las ciudades y pueblos cercanos, ya que los aísla del resto de Cisjordania y en especial de sus tierras de cultivo, las más fértiles de la zona y las mejor dotadas de recursos hídricos; de hecho, la agricultura constituye su principal fuente de ingresos.

Además de la confiscación de tierras, la construcción de la barrera está incrementando las restricciones a la libertad de circulación. Los palestinos que viven en estas zonas deben cruzar la barrera en puestos de control designados, abiertos sólo a ciertas horas, para ir a trabajar, cuidar los campos, vender los productos agrícolas y acceder a la educación y a la atención médica. Los no residentes deben disponer de permisos especiales para entrar.

Amnistía Internacional insta a Israel a que ponga fin de inmediato a la construcción o expansión de asentamientos israelíes e infraestructuras conexas, y a que tome medidas para evacuar a los colonos israelíes de Cisjordania y la Franja de Gaza.

"Israel nunca debió transferir a su población civil a los Territorios Ocupados. Esto constituye una violación del derecho internacional humanitario. Ahora Israel debe subsanar esta violación, adoptando medidas concretas para evacuar a los colonos -dice la organización-. Los asentamientos no sólo son ilegales, sino que se construyen y mantienen de una forma discriminatoria y son la causa inmediata de muchas de las restricciones arbitrarias a la libertad de circulación y de otros abusos contra los derechos humanos."

Casos concretos de pueblos aislados

En Qafin, un pueblo de unos 9.500 habitantes al oeste de Yenín, se confiscaron cerca de 600 dunums (un dunum equivale a 110 m2) de tierra por necesidades militares para construir la barrera. En septiembre del 2002, las excavadoras israelíes empezaron a despejar el terreno, arrancando olivos, en la mayoría de los casos antes de que sus propietarios tuvieran ocasión de recolectar los frutos. En la zona de Qafin, la barrera se adentra unos tres kilómetros en Cisjordania y rodea el pueblo por tres lados. El 60 por ciento del territorio agrícola del pueblo, con miles de olivos, se encuentra al otro lado. La mayoría de la población activa de Qafin trabajaba en Israel, pero ahora ya no se les permite esta opción y los ingresos procedentes del cultivo de aceitunas son de vital importancia para muchos de sus habitantes.

La ciudad de Kalkilia, en la que viven más de 40.000 palestinos, se encuentra completamente cercada por todos lados, con un solo puesto de control por donde entrar y salir. Esta situación obedece al objetivo de proteger los asentamientos israelíes del noreste y el sureste de la ciudad. El puesto está abierto por lo general desde la mañana hasta el anochecer, pero los horarios fluctúan. Cuando los delegados de Amnistía Internacional visitaron la ciudad, los soldados israelíes les dijeron que el puesto de control se suele cerrar entre las 19.00 y las 19.30 h., pero que aquel día se cerraría a las 17.30. Así, los residentes que regresaran ese día después de las 17.30, esperando encontrar abierto el puesto de control, tendrían que esperar fuera hasta la mañana siguiente.

Información Adicional

La Sección Española de Amnistía Internacional entregará hoy domingo 9 de noviembre a las 12:30 h. un muro simbólico en la Embajada de Israel en Madrid.

El pasado 8 de septiembre, Amnistía Internacional presentó el informe titulado Sobrevivir asediados: los efectos de las restricciones a la libertad de circulación sobre el derecho a trabajar que examina los efectos de dichas restricciones: imposibilidad para muchos palestinos de acceder a su centro de trabajo o distribuir sus productos, cierre de fábricas y explotaciones agrícolas, aumento espectacular del precio del transporte y pérdida de mercados de exportación. Como consecuencia de esta situación, el desempleo ha crecido más del 50 por ciento, más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y ha aumentado la desnutrición y otras enfermedades.

Las clausuras, los bloqueos, los puestos de control, los toques de queda y otras restricciones impuestas por el ejército israelí a los palestinos han hecho que incluso los trayectos cortos entre ciudades y pueblos sean difíciles, peligrosos y a menudo imposibles, lo que ha impuesto efectivamente a cerca de tres millones y medio de palestinos cierto tipo de confinamiento en su propio domicilio, pueblo o ciudad.


Más información

» Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía Internacional:
91 310 12 77
» Centro de Documentación de AI: web.amnesty.org/library/eslindex

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