El Diagnóstico
sobre la situación de los Derechos Humanos en México:
Una oportunidad sin precedentes
Tras la presentación del Diagnóstico
de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las
Naciones Unidas al presidente Vicente Fox, el gobierno Mexicano
tiene una oportunidad histórica para acordar e implementar
las reformas necesarias para garantizar la protección de
los derechos humanos y el estado de derecho en México.
El compromiso del gobierno de asumir estas recomendaciones como
eje de un Programa Nacional de Derechos Humanos es el primer paso
necesario en este camino.
Estamos frente a un proceso muy positivo
y posiblemente sin precedentes en el mundo, donde los esfuerzos
nacionales e internacionales han
coincidido para elaborar un instrumento que sirva de catalizador
para transformar los mecanismos de protección de derechos
humanos.
La base del proyecto ha sido el trabajo
de cuatro expertos nacionales, que a través de una amplia consulta con diferentes sectores
de la sociedad, han identificado muchas de las deficiencias del
estado mexicano que dan lugar a graves violaciones, tanto de derechos
civiles y políticos, como de derechos económicos,
sociales y culturales. El punto de partida del análisis
han sido las múltiples recomendaciones que han hecho los
diferentes mecanismos de derechos humanos del sistema de la ONU
y la OEA en los últimos años.
Es histórico el compromiso del gobierno, tanto de garantizar
la participación de la sociedad civil en la elaboración
de un diagnóstico independiente, como de asumir las recomendaciones
como base de un Programa Nacional de Derechos Humanos. Es también
importante reconocer los esfuerzos de la sociedad en el proceso
y el papel clave que ha desempeñado el representante del
Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Andres Kompass
para guiarlo.
Ahora es imprescindible que las autoridades
aprovechen esta oportunidad para promover los resultados del
Diagnóstico y acuerden
mecanismos de implementación del futuro Programa Nacional
de Derechos Humanos.
Sin embargo es imperativo recordar que no
es solamente una tarea del gobierno actual introducir los cambios
necesarios, sino también
de los senadores, diputados, magistrados y jueces de la federación,
así como de los tres poderes de cada estado de la federación.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos y las comisiones
estatales también tienen un papel positivo que jugar para
promover los cambios.
Es un reto para toda la sociedad mexicana
el aprovechar el Diagnostico para exigir las reformas a sus representantes
para que implementen
los cambios profundos que se requieren para garantizar los derechos
humanos y el estado de derecho en México.
Antecedentes
En diciembre del 2000 Presidente Fox firmó el Acuerdo de
Cooperación Técnica con la entonces Alta Comisionada
de los Derechos Humanos de la ONU, Mary Robinson. En el 2002, el
gobierno de Fox firmó la segunda fase de la Cooperación
Técnica con la Alta Comisionada, en la cual se acordó el
establecimiento de la Oficina del Alto Comisionado en la Ciudad
de México para supervisar la implementación de la
segunda fase, cuyo compromiso principal era desarrollar un diagnóstico
independiente sobre la situación de derechos humanos y posteriormente
la elaboración e implementación de un Programa Nacional
de Derechos Humanos -- un reclamo central de las organizaciones
no gubernamentales de México durante varios años.
El Comité de Enlace de Organizaciones civiles de México
ha jugado un papel central en la elaboración del proceso.
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