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Contratos españoles
vulneran el Código de Conducta de la UE
España tiene importantes contratos de venta de armas con
países en guerra o que vulneran los derechos humanos
Las ONG lamentan el nivel de transparencia y control en el comercio
de armas del Gobierno español
Amnistía Internacional, Greenpeace, Intermón
Oxfam y Médicos Sin Fronteras, ONG de la campaña “Adiós
a las armas”, alertan que muchos de los contratos armamentísticos
españoles vulnerarían el Código de Conducta
sobre Transferencias de Armas de la Unión Europea de hacerse
efectivos. Esta afirmación se desprende del informe Alerta
2003: Informe sobre conflictos, derechos humanos y construcción
de paz de la Escola
de Cultura de Pau de la Universitat Autònoma de Barcelona
(UAB) presenta hoy en rueda de prensa.
El informe resalta como especialmente preocupantes
las exportaciones que puedan servir para mantener conflictos armados,
provocar violaciones de los derechos humanos, mermar el desarrollo
humano de los países receptores o alimentar la inestabilidad
regional.
Diversos países de Oriente Medio, la región
más militarizada del planeta, también tienen contratos
armamentísticos con empresas españolas, como es el
caso de Arabia Saudita (1.300 millones de dólares), Emiratos
Árabes Unidos (156’2 millones €), Jordania (45
millones €) o Turquía (278 millones de €). Destaca
también el hecho de que España tiene importantes contratos
con Estados Unidos (más de 1.000 millones euros) y el Reino
Unido cuya cifra se desconoce. Estas ventas también vulnerarían
el Código de Conducta al tratarse de países en guerra.
Pero además de la inestabilidad de Oriente
Medio a causa de la guerra en Irak, en el mundo hay actualmente
también otros muchos conflictos armados. La lista de contratos
españoles recoge también países inmersos en
contextos de clara tensión e inestabilidad como Filipinas,
India, Indonesia, Nepal, Pakistán, Corea del Sur, Taiwán
o Venezuela, así como con Sri Lanka, en un proceso de paz
que podría peligrar por la llegada de nuevos armamentos.
Además, el Gobierno español ha firmado un convenio
de “colaboración militar” con Colombia “en
el marco de la paz y la lucha antiterrorista”, país
que vive inmerso en un grave conflicto armado donde la población
civil es víctima del fuego cruzado y de constantes violaciones
de derechos humanos.
Estos supuestos vulneran lo establecido por la
UE en su Código de Conducta en 1998 que establece que “no
se pueden transferir armas a países embargados, en conflicto,
inestables, que no respeten los estándares de derechos humanos,
con problemas de desarrollo o que exista riesgo evidente de desvío
de la venta a un tercer país”. Por este motivo la campaña
“Adiós a las armas” solicita al gobierno español
una mayor responsabilidad en su política de venta de armas,
así como una mayor implicación en la prevención
de conflictos armados y en la construcción de la paz.
“Alerta 2003 es un buen instrumento
orientador y preventivo sobre la situación mundial en lo
relativo a conflictos armados, derechos humanos y construcción
de la paz, tanto para los centros de decisión política,
como para la sociedad civil”, ha declarado Vicenç Fisas,
Director de la Escola de Cultura de Pau.
Para los portavoces de las ONG, es preocupante
que el Parlamento a día de hoy sólo disponga de los
datos de exportación de armas del año 2001. La falta
de los informes semestrales posteriores demuestra que el Gobierno
no está cumpliendo los compromisos adquiridos e indica un
importante retroceso en el control y transparencia de los contratos.
“Este hecho elimina cualquier intento
de prevención, más aún cuando vemos la cuantiosa
cartera de pedidos de la industria militar española con países
en guerra, inestables, que vulneran los derechos humanos o con problemas
de desarrollo”, en opinión de las ONG de la campaña
“Adiós a las armas”.
Por este motivo, estas ONG solicitan que se prohíba
cualquier licencia de exportación que pueda violar lo estipulado
en el Código de Conducta, y que se empleen los mecanismos
preventivos existentes (como el informe “Alerta 2003”
) para saber dónde no deben autorizarse exportaciones de
armamento.
Por otra parte, y en el contexto de la guerra
en Irak, las 4 organizaciones recuerdan la prohibición del
uso por las partes en conflicto de armas indiscriminadas como las
bombas de racimo, o las minas antipersona. Las bombas caídas
sobre sendos mercados en Bagdad que provocaron la muerte de decenas
de personas demuestran que no se están tomando las medidas
necesarias para proteger a la población civil. Ello evidencia
que las partes en conflicto están incumpliendo el Derecho
Internacional Humanitario y los Convenios de Ginebra.
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