| La
organización documenta 66 casos de malos tratos en un nuevo
informe
Amnistía Internacional denuncia torturas a minorías
étnicas en Grecia
(Atenas)
Disparos ilegales, palizas, malos tratos y tortura son algunas de
las violaciones de derechos humanos cometidas por funcionarios encargados
de hacer cumplir la ley en Grecia que se examinan en un informe
que ha sido presentado hoy por Amnistía Internacional y la
Federación Internacional de Helsinki por los Derechos Humanos.
El
informe, titulado "Greece:
In the shadow of impunity. Ill-treatment and the misuse of firearms",
documenta 66 casos de presuntas violaciones de derechos humanos.
Si bien la mayoría de las víctimas son personas de
etnia gitana, inmigrantes -a menudo de etnia albanesa- y solicitantes
de asilo, no se libran de sufrirlas los miembros de la población
mayoritaria griega. Un número significativo de víctimas,
entre las que había menores, presentaban heridas graves causadas
por malos tratos físicos que requirieron tratamiento médico
o incluso hospitalización.
«Aunque
las autoridades aseguran que Grecia está especialmente sensibilizada
en materia de derechos humanos, en la práctica con frecuencia
se pasan por alto disposiciones legales concebidas para su protección,
lo que lleva a que se cometan violaciones graves de tales derechos»,
ha manifestado Melanie Anderson, investigadora de Amnistía
Internacional sobre Grecia.
Los
detenidos han denunciado haber sufrido malos tratos durante su detención
y bajo custodia policial consistentes en bofetadas, puñetazos
y patadas en la mayoría de las ocasiones. En algunos casos,
los detenidos afirman haber sido golpeados con porras, pistolas
o culatas de fusiles, acusaciones respaldadas con frecuencia por
pruebas médicas convincentes.
Otras
denuncias se refieren a insultos, de contenido racista en ocasiones,
y en algunos casos a amenazas de carácter sexual. Durante
los últimos meses se han recibido denuncias formuladas por
dos detenidos -un recluta del ejército griego y un inmigrante
nigeriano-, según las cuales la policía les aplicó
descargas eléctricas.
Las
dos organizaciones concluyen en el informe que la tortura o los
malos tratos psicológicos infligidos por la policía
a los detenidos, bien para obtener información de ellos,
o para intimidarlos, constituye una práctica relativamente
generalizada. «El problema de los malos tratos policiales
no se limita a unos pocos incidentes aislados», ha señalado
Panayote Dimitras, portavoz del Observador Griego de Helsinki.
Los
abusos cometidos por los funcionarios encargados de hacer cumplir
la ley no se limitan a meras palizas. En siete casos citados en
el informe, agentes de policía dispararon contra varios hombres
causándoles heridas mortales en circunstancias en las que
bien no existía un peligro inminente de muerte, o la existencia
de tal peligro era, cuando menos, cuestionable. En otros cuatro
casos reseñados, según parece, agentes de policía
y soldados que cumplían servicios de vigilancia fronteriza
abrieron fuego contra ciudadanos albaneses que intentaban cruzar
la frontera para entrar ilegalmente en Grecia e hirieron a tres
de ellos, causando la muerte a uno de los hombres.
Amnistía
Internacional y la Federación Internacional de Helsinki por
los Derechos Humanos recomiendan que se mejore la formación
impartida a la policía, haciendo especial hincapié
en el uso de medidas no violentas para hacer cumplir la ley, y que
se instruya a los agentes en el manejo de armas y la valoración
de riesgos, con el objeto de impedir que se produzcan nuevas muertes.
Uno
de los principales factores que subyace tras la persistencia de
los abusos contra los derechos humanos es la impunidad: las autoridades
se niegan a hacer comparecer ante la justicia a los responsables.
En raras ocasiones se enjuicia a agentes por presuntas violaciones
de derechos humanos, e incluso cuando estos procesos culminan en
una declaración de culpabilidad y una condena, ésta
es casi siempre simbólica.
La
impunidad se alimenta también de la falta de investigaciones
exhaustivas e imparciales; de la «solidaridad» entre
los integrantes de la policía, que obstaculiza la identificación
de los autores de violaciones de derechos humanos; de la no prestación
de asistencia letrada a los detenidos que denuncian los abusos;
de la prolongación excesiva de los procesos judiciales y
de la tendencia de los tribunales a creer el testimonio de la policía,
incluso cuando la víctima presenta pruebas de peso que contradicen
tal testimonio.
Amnistía
Internacional y la Federación Internacional de Helsinki por
los Derechos Humanos hacen un llamamiento a las autoridades griegas
para que adopten medidas urgentes para acabar con las violaciones
de derechos humanos persistentes, y para que garanticen que, en
caso de que se cometan abusos, las víctimas o sus familias
reciban una indemnización justa y adecuada. En el informe
se solicita una reforma de la legislación griega, a fin de
que permita a quienes denuncian incidentes de tortura o malos tratos
el acceso directo a los servicios forenses estatales. Actualmente,
tal examen sólo puede obtenerse en virtud de una orden dictada
por la policía judicial o las autoridades judiciales.
«Las
conclusiones del informe sobre Grecia deben llevar a la Unión
Europea a asegurarse de que existe una verdadera rendición
de cuentas por las violaciones de los derechos humanos cometidos
dentro de las fronteras de la Unión», ha concluido
Kostis Papaioannou, presidente de la Sección Griega de AI,
comentando la pertenencia de Grecia a la UE y su futura asunción
de la Presidencia.
Si
desean más información o concertar una entrevista,
pónganse en contacto con:
- Judit Arenas, encargada del trabajo con los medios de comunicación
para Europa (Amnistía Internacional, + 44 7778 472 188 (para
cuestiones relacionadas con los medios informativos internacionales);
- Panayote Dimitras, portavoz de la organización Observador
Griego de Helsinki, + 30 94 443 1941) (para cuestiones relacionadas
con los medios informativos griegos);
- Kostis Papaioannou, presidente de la Sección Griega de
Amnistía Internacional, +30 972 72 75 77 (para cuestiones
relacionadas con los medios informativos griegos).
Encontrarán
la versión íntegra del informe junto con otra información
para la prensa en la dirección: http://news.amnesty.org/greece2002.
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