Amnistía
Internacional
Noticia
Fecha:
12
de septiembre de 2002
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España: Debe respetarse
el derecho a la protesta pacífica en el País Vasco
En
vísperas de la manifestación que se celebrará
el próximo sábado en Bilbao en apoyo al suspendido
grupo político Batasuna, Amnistía Internacional ha
instado a las autoridades españolas y vascas a asegurar que
los derechos fundamentales a la libertad de expresión y la
protesta pacífica no se ven socavados por recientes iniciativas
legislativas que parecen prohibir este tipo de actos.
El 2 de septiembre, tras la suspensión de las actividades
de Batasuna(nota1), un juez de instrucción
dictó un auto que parece ampliar las potestades para la prohibición
de cualquier reunión o manifestación (ya fuere por
grupos o por individuos) que se refiera a Batasuna o a su suspensión.
El juez señaló que la resolución que suspende
las actividades de Batasuna incluye todas las actividades directa
o indirectamente realizadas por Batasuna, sus miembros o dirigentes
o personas vinculadas al grupo. También queda prohibido cualquier
símbolo, logotipo, pancarta, anuncio o similar que se refiera
a Batasuna.
Según informes, en otra resolución judicial, dictada
el 6 de septiembre, se estableció que la prohibición
de celebrar manifestaciones impuesta al grupo nacionalista vasco
no abarcaba los actos organizados por otros partidos o individuos.
No obstante, no ha quedado claro el alcance concreto de las diversas
medidas adoptadas y se ha censurado al gobierno vasco por permitir
la celebración de una manifestación pacífica
el fin de semana pasado.
Amnistía Internacional reconoce que tanto las autoridades
españolas como las vascas tienen derecho a adoptar medidas
para garantizar la seguridad de todas las personas que se encuentran
en su territorio. La organización también ha condenado
en forma reiterada e inequívoca la ininterrumpida campaña
de homicidios de civiles que libra ETA, así como los numerosos
actos de intimidación políticamente motivados y los
incidentes de violencia callejera que, a lo largo de los años,
han venido poniendo en peligro la vida de los miembros de la población.
«No obstante, los abusos cometidos por ETA no deben utilizarse
como excusa para justificar la erosión de las libertades
fundamentales. Cuando nos enfrentamos a graves abusos contra los
derechos humanos, la defensa de estas libertades se vuelve aun más
importante», dice Amnistía Internacional.
La organización teme que la resolución judicial del
2 de septiembre pueda interpretarse como una prohibición
de celebrar cualquier protesta pacífica contra las diversas
iniciativas actuales encaminadas a dejar fuera de la ley a Batasuna.
Si tal es el caso, no hay duda alguna de que se estarían
conculcando los derechos fundamentales a la libertad de expresión
y a la protesta pacífica.
«Las autoridades españolas y vascas deben aclarar esta
cuestión y asegurar que se seguirán protegiendo estos
derechos internacionalmente reconocidos», insta Amnistía
Internacional.
Información general
El 26 de agosto, un juez de instrucción de la Audiencia Nacional
ordenó la suspensión durante un periodo de tres años,
prorrogable a cinco, de las actividades políticas y económicas
de Batasuna, por considerar que este grupo era una parte importante
e intrínseca de la estructura de ETA. Al mismo tiempo, el
Congreso español instó al gobierno a que solicitara
al Tribunal Supremo la ilegalización de Batasuna. Por su
parte, el fiscal general interpuso demanda ante el Tribunal Supremo
para la disolución del grupo.
La coalición Batasuna, anteriormente conocida como Herri
Batasuna y después como Euskal Herritarrok, se formó
en 1978 y desde entonces ha actuado como un partido parlamentario
legal. La orden de suspensión es posterior a la entrada en
vigor, a mediados de este año, de la enmendada Ley Orgánica
de Partidos Políticos. Conforme al artículo 9 de esta
ley, se declarará ilegal a cualquier partido político
que no respete los principios democráticos y los valores
constitucionales; que vulnere sistemáticamente las libertades
y derechos fundamentales al promover, justificar o exonerar ataques
contra el derecho a la vida y a la integridad de las personas; que
fomente, propicie o legitime la violencia; o que complemente y apoye
políticamente la acción de organizaciones «terroristas».(nota2)
Poco después de ordenarse la suspensión de las actividades
de Batasuna, Amnistía Internacional recibió información
en la que se indicaba que la policía autónoma vasca
había clausurado las oficinas de Bilbao de Torturaren Aurkako
Taldea (TAT), grupo vasco que trabaja para oponerse a la tortura.
La policía también clausuró la oficina de Etxerat!,
organización de familiares de presos vascos.
Notas:
1. Batasuna es una coalición parlamentaria
de partidos políticos que, en la opinión generalizada,
constituye el brazo político del grupo armado vasco Euskadi
Ta Askatasuna (ETA).
2. En mayo de 2002, la Sección Española
de Amnistía Internacional expresó su preocupación
por algunos aspectos de la nueva ley en el documento titulado Comentarios
de la sección española de Amnistía Internacional
al proyecto de ley orgánica de partidos políticos.
En especial, la Sección señalaba que la ambigüedad
de la redacción de ciertos pasajes podía dar lugar
a que se proscribieran los partidos que tuvieran metas políticas
similares a las de los grupos armados pero que no hubieran empleado
la violencia ni propugnado su uso.
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