| En
el Día Mundial de la Salud Mental, Amnistía Internacional
presenta un informe y un documental sobre las terribles condiciones
de vida en las instituciones psiquiátricas búlgaras
Bulgaria esconde a los discapacitados mentales
(Sofía).-
Pese a las mejoras que se han realizado en ciertas instituciones,
Bulgaria permite que las personas con discapacidad mental continúen
languideciendo en condiciones escandalosas, totalmente inhumanas,
ha declarado Irene Khan, la secretaria general de Amnistía
Internacional.
En el Día
Mundial de la Salud Mental y con ocasión del lanzamiento
de un nuevo informe de la organización —"Bulgaria:
Escondidos de la sociedad: Discriminación sistemática
contra los discapacitados mentales"—, Irene Khan ha dicho:
«Sorprende que en Bulgaria el cuidado de personas con discapacidad
mental se caracterice por una sistemática falta de evaluación,
de tratamiento y rehabilitación por terapeutas, psicólogos
y médicos.»
«Mejorar
la espantosa situación que padecen hombres, mujeres y niños
en los hogares sociales podría ser cuestión de vida
o muerte para algunas de estas personas», explica Irene Khan.
«Por lo
que se refiere a las condiciones de internamiento, las instituciones
psiquiátricas de Bulgaria son los peores centros de reclusión
involuntaria que hayamos visto en este país. Ninguna de las
prisiones búlgaras es tan espantosa como el mejor de los
hogares sociales para adultos», declara Krassimir Kanev, director
del Comité Helsinki de Bulgaria.
Los niños
siguen siendo internados en los hogares sociales como resultado
de diagnósticos inadecuados y sin esperanzas de seguimiento
ni de reevaluación de su estado. Aunque las condiciones materiales
de algunas instituciones hayan mejorado considerablemente, los niños
internados en ellas siguen sin recibir los cuidados médicos
ni la rehabilitación adecuados. A los más discapacitados
se los abandona el día entero en la cama, sin juguetes, ni
actividades organizadas, ni estímulos visuales. Cuando llegan
a la edad adulta, como ha podido comprobar Amnistía Internacional,
estos niños son completamente incapaces de comunicarse con
otros o de hacer nada por cuenta propia.
Las condiciones
físicas en los hogares sociales para adultos a menudo son
crueles, inhumanas y degradantes. Muchas personas con discapacidad
mental están alojadas en edificios en ruinas, con frecuencia
sucios de heces en las paredes, el piso y la ropa de cama.
Según
el informe, el elevado número de muertes —que incluye
defunciones por neumonía, hipotermia y desnutrición—
atestigua el abandono médico, el frío y la privación
de alimentos que se sufre en muchas instituciones búlgaras.
«Pese
a que el gobierno de Bulgaria ha intentado mejorar algunos de estos
centros, lo que se necesita es una reforma total de los servicios
de salud mental y de asistencia social», explica Irene Khan.
«La comunidad internacional debe proporcionar apoyo para que
sea posible llevar a cabo el programa.»
A las puertas
del invierno, Irene Khan ha instado al gobierno búlgaro a
tomar medidas urgentes y ha hecho un llamamiento a todas las personas
interesadas en esta cuestión para que unan fuerzas con Amnistía
Internacional en esta campaña que la organización
acaba de iniciar para proteger los derechos de los discapacitados
mentales.
«Empezamos
nuestra campaña para proteger los derechos de las personas
internadas en instituciones estatales de salud mental o de asistencia
social, para asegurar que sus derechos fundamentales se respetan
sin discriminación, para asegurar que pueden vivir sus vidas
con dignidad, que pueden desarrollar todo su potencial personal
y que quedan integradas plenamente en la comunidad», ha manifestado
Irene Khan.
Información
adicional
El informe de
Amnistía Internacional trata de las violaciones de los derechos
fundamentales de las personas que están recibiendo tratamiento
en contra de su voluntad en hospitales psiquiátricos, o las
internadas en hogares sociales para niños o adultos con discapacidades
mentales.
Este informe
se centra en las violaciones de los derechos civiles y políticos
de las personas con discapacidad mental que son resultado de una
legislación inadecuada, espantosas condiciones materiales,
falta de tratamiento médico y de terapias de rehabilitación,
uso inapropiado del encierro y el aislamiento, y de ignorar las
denuncias de malos tratos.
Amnistía
Internacional ha presentado su informe en el Foro Internacional
sobre la Discriminación de Personas con Discapacidad Mental,
organizado conjuntamente con el Comité Helsinki de Bulgaria.
Según sus conclusiones, las personas con discapacidad mental
son víctimas de una discriminación sistemática
en Bulgaria y sufren además la estigmatización social.
Si
desean más información, solicitar fotografías
o una copia del documental de 20 minutos de duración producido
por Amnistía Internacional, pónganse en contacto con
Celia Zafra en el teléfono 91 310 12 77.
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