Amnistía
Internacional , Asociación para la Prevención
de la Tortura, Human Rights Watch, Comisión Internacional
de Juristas
Noticia
Fecha:
7 de noviembre de 2002
Documento
de referencia (índice AI):
IOR
40/038/2002/s |
|
 |

|
|
Naciones Unidas: Las
ONG expresan su satisfacción por el nuevo tratado para prevenir
la tortura
Noticia conjunto de varias ONG sobre la adopción
del Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura
Amnistía Internacional, la Asociación
para la Prevención de la Tortura, la Comisión Internacional
de Juristas y Human Rights Watch han aplaudido la adopción
en el día de hoy de un nuevo tratado concebido para prevenir
la tortura. Tras 10 años de negociaciones, a menudo difíciles,
una abrumadora mayoría de Estados han votado en la Asamblea
General de las Naciones Unidas en favor de tomar medidas prácticas
y concretas para erradicar esta terrible violación de los
derechos humanos.
El Protocolo Facultativo a la Convención
contra la Tortura ayudará a prevenir los actos de tortura
antes de que sucedan. Esto supone un nuevo enfoque de la protección
de los derechos humanos por parte de las Naciones Unidas. En virtud
de la convención, un órgano internacional de expertos
efectuará regularmente visitas a lugares de detención,
complementadas por las visitas regulares que llevan a cabo los órganos
nacionales encargados del tema.
Las visitas de expertos independientes, facultados
para efectuar recomendaciones concretas, han demostrado ser uno
de los medios más eficaces para prevenir la tortura.
La inmensa mayoría de los Estados de África,
Asia, Europa y Latinoamérica apoyaron el Protocolo Facultativo,
que fue adoptado por 104 votos a favor y sólo 8 en contra.
Antes, los Estados miembros de las Naciones Unidas
dieron un no rotundo a la propuesta estadounidense que habría
negado en la práctica a muchos Estados en desarrollo la oportunidad
de unirse a esta iniciativa para prevenir la tortura. Estados Unidos
y Japón deseaban que los Estados que ratificaran el Protocolo
Facultativo se hicieran cargo ellos solos de los costes de la aplicación
del instrumento, lo cual hubiera hecho de la prevención eficaz
de la tortura un privilegio de los Estados ricos. Esto es contrario
a la tradicional práctica de financiar todos los mecanismos
de derechos humanos con fondos del presupuesto general de las Naciones
Unidas.
El Protocolo Facultativo se presentará para
su adopción formal durante el pleno de diciembre de la Asamblea
General de las Naciones Unidas, momento a partir del cual quedará
abierto para su firma, y entrará en vigor cuando 20 países
lo hayan ratificado.
Nuestras organizaciones celebran el gran apoyo que
ha recibido el Protocolo Opcional e instan a los Estados a que lo
ratifiquen lo antes posible. También pedimos que se provean
fondos suficientes para garantizar que este instrumento cumple su
importante objetivo: prevenir la tortura en todo el mundo.
|