Declaración sobre
el aniversario del 11 de septiembre
Un
año después, los atroces atentados del 11 de septiembre
en Estados Unidos siguen horrorizando a personas de todo el mundo.
Estos
atentados constituyen crímenes de lesa humanidad. Entre las
víctimas había ciudadanos tanto estadounidenses como
asiáticos, africanos, latinoamericanos y europeos, tanto
musulmanes como cristianos y judíos: un verdadero microcosmos
de la humanidad.
Hoy,
los que han sobrevivido y los familiares de los difuntos, personas
originarias de más 60 países, recuerdan a las víctimas
de estos terribles ataques. En este día de conmemoración,
Amnistía Internacional quiere reiterar su más profunda
solidaridad con las víctimas y con quienes lloran a sus seres
queridos en todo el mundo. Los que han participado en la comisión
de estos atentados deben comparecer ante un tribunal.
El
sufrimiento de las víctimas y el dolor de los supervivientes
y de los familiares de quienes murieron exigen compasión
y justicia, no venganza. Pensamos en ellos, y pensamos en el número
constante de víctimas de abusos contra los derechos humanos
en todo el mundo, es decir, en los que son asesinados, mutilados
o torturados, los que «desaparecen» y los que han sido
encarcelados por decir lo que piensan o por su identidad.
Hoy
debemos recordar la humanidad que nos une. Debemos mostrar compasión
en el apoyo a las víctimas y determinación en la búsqueda
de la justicia y en la defensa de los derechos de todas las personas.
De
su dolor y sufrimiento debe renacer la esperanza en el establecimiento
de un mundo más pacífico y seguro, que sólo
será posible alcanzar garantizando los derechos humanos y
el Estado de Derecho. Si existe respeto por los derechos humanos,
es mucho más improbable que se extienda el odio que desencadena
la violencia.
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