Amnistía
Internacional publica su informe sobre el juicio a los opositores
a Obiang
Guinea Ecuatorial: La parodia de un juicio
La ONG pide a la comunidad internacional que intervenga en favor
de la liberación de los detenidos y exija el fin de las torturas
en el penal de Black Beach
Madrid/Londres.-
Tras el juicio contra 144 acusados de atentar contra la seguridad
del Estado que se celebró en Malabo entre el 23 de mayo y
el 9 de junio pasados y en el que un observador de Amnistía
Internacional estuvo presente, la organización de derechos
humanos acaba de publicar un informe en el que se afirma que "el
proceso fue organizado con el único objetivo de acabar con
los últimos opositores políticos pacíficos
que resisten el hostigamiento permanente de las autoridades ecuatoguineanas".
Amnistía
Internacional considera a todos los condenados como presos de conciencia,
detenidos por sus convicciones políticas y que no han recurrido
a la violencia ni propugnado su uso. Por esta razón, la organización
pide su liberación inmediata e incondicional, teniendo en
cuenta además que sus condenas están basadas únicamente
en declaraciones obtenidas mediante la tortura a la que fueron sometidos
durante su detención en régimen de incomunicación.
Además,
los acusados no tuvieron realmente derecho a una defensa apropiada,
ya que los catorce abogados que componían la defensa no fueron
elegidos libremente por los procesados y sólo dispusieron
de 24 horas para preparar sus argumentos. "El juicio de Malabo
ha sido una parodia para reprimir aún más a la oposición
política. La comunidad internacional no debería esconder
la cabeza ante hechos como este", ha declarado Salvatore Sagués,
investigador de Amnistía Internacional para Guinea Ecuatorial.
Por otra parte, solo 125 de los 145 acusados se encontraban presentes
en la sala del juicio. El resto permanecen en paradero desconocido.
Las
condiciones de reclusión que soportaron los acusados antes
y durante el juicio también son constitutivas de tortura.
Los detenidos fueron desnudados y hacinados en pequeñas celdas.
Ninguno de ellos recibió atención médica, y
a algunos se les negaron los alimentos que les habían llevado
sus familias. Uno de los presos, Juan Ondó Nguema, falleció
tras ser trasladado al hospital de Malabo al sufrir fuertes dolores
estomacales y al menos otros dos han sido hospitalizados. Además,
las esposas de dos detenidos que fueron a llevar comida a sus maridos
fueron torturadas y una de ellas fue violada por varios soldados,
según denunció su marido ante el tribunal.
Los
acusados explicaron en el juicio cómo habían sido
torturados. A muchos de ellos los colgaron de una barra con los
antebrazos atados con cuerdas por detrás de la espalda y
las piernas. Al cabo de un tiempo en esta posición los huesos
del antebrazo acaban rompiéndose y, en algunos casos, también
los de las piernas. Además, recibieron fuertes golpes en
esa posición. Otros sufrieron palizas y latigazos. A todos
les cubrían los ojos con vendas para hacerles perder el sentido
de la orientación.
Amnistía
Internacional hace un llamamiento a la comunidad internacional para
que intervenga en favor de la liberación inmediata e incondicional
de todos los condenados en este juicio injusto. Además, y
de manera urgente, todos los presos de la cárcel de Black
Beach deben recibir alimentación adecuada y atención
médica. De no ser así, Amnistía Internacional
teme que la vida y la salud de varios de los condenados se vea irreversiblemente
afectada por la inanición y las heridas causadas por los
malos tratos, sobre todo cuando se tienen informes de que sus condiciones
de reclusión han empeorado drásticamente desde el
pasado 26 de junio, cuando se prohibió a sus familiares visitarles
y llevarles alimentos.
Entre
las recomendaciones que hace Amnistía Internacional al gobierno
de Guinea Ecuatorial en este informe destacan la de permitir el
contacto de los presos con el Comité Internacional de Cruz
Roja y la de invitar a los Relatores Especiales de Naciones Unidas
sobre Tortura y sobre la Independencia de los Jueces a visitar el
país y a investigar las denuncias existentes.
Asismismo,
AI recomienda a los gobiernos que prestan ayuda económica
a Guinea que ejerzan su influencia sobre el gobierno ecuatoguineano
para queéste tenga en cuenta las medidas en materia de derechos
humanos que aparecen recogidas en el informe.
Información
general
Entre
el 23 de mayo y el 9 de junio de 2002, tuvo lugar en Malabo, capital
de Guinea Ecuatorial, el juicio contra 144 acusados de atentar contra
las seguridad del Estado. Entre ellos se encuentran miembros o antiguos
miembros de las fuerzas armadas y familiares de dirigentes de la
Fuerza Demócrata Republicana (FDR), partido político
no legalizado.
El
proceso fue abierto al público y se permitió la presencia
de observadores internacionales, representantes diplomáticos,
periodistas y representantes de ONGs. El observador enviado por
Amnistía Internacional tuvo pleno acceso a la sala y pudo
comentar el desarrollo del juicio con la defensa. Sin embargo, no
se le permitió acceder al Tribunal ni a los fiscales y, a
pesar de varios intentos, no fue recibido ni por ninguna de las
autoridades a las que solicitó entrevistas.
La
misión de observación de Amnistía Internacional
concluyó que el juicio se había caracterizado por
la comisión de graves violaciones de derechos humanos y de
innumerables irregularidades procesales. A pesar de estas graves
violaciones de los derechos de los procesados, el Tribunal condenó
a 64 de ellos (incluidos tres in absentia) a penas que oscilan entre
los 6 y 20 años de prisión.
|