Italia:
Las autoridades deben ordenar una investigación
urgente y revisar la actuación policial
en la cumbre del G8
Amnistía
Internacional ha expresado profunda preocupación
por las circunstancias -durante las manifestaciones
contra la mundialización celebradas
en Génova el 20 de julio- en las que
un manifestante perdió la vida a consecuencia
de un disparo efectuado por un agente de
20 años de edad que cumplía
su servicio militar en el cuerpo de carabineros.
«Las
autoridades italianas deben ordenar una revisión
exhaustiva del entrenamiento que reciben
los agentes de orden público y de
cómo se los despliega para dispersar
multitudes, y tomar todas las medidas que
sean necesarias para garantizar que los agentes
están adecuadamente equipados y entrenados
en el uso de métodos no letales de
control, y que no utilizan más fuerza
que la absolutamente necesaria para controlar
los disturbios», ha dicho hoy Amnistía
Internacional.
Amnistía
Internacional también ha pedido encarecidamente
que la investigación criminal que
se ha abierto sobre el incidente que causó
la muerte de una persona tiene en cuenta
las normas internacionales que regulan el
empleo de la fuerza y de las armas de fuego
por los funcionarios encargados de hacer
cumplir la ley. Éstas estipulan que
«al dispersar reuniones violentas,
los funcionarios encargados de hacer cumplir
la ley podrán utilizar armas de fuego
cuando no se puedan utilizar medios menos
peligrosos y únicamente en la mínima
medida necesaria».
Amnistía
Internacional ve también con preocupación
los ataques indiscriminados que se informa
han cometido los agentes contra manifestantes
no violentos, contra periodistas en el desempeño
de sus funciones y contra individuos sin
ninguna relación con las manifestaciones.
La organización también ha
manifestado profunda inquietud al ser informada
de que, durante la redada efectuada en la
madrugada del 22 de julio en las oficinas
centrales del Foro Social Mundial de Génova,
los agentes golpearon deliberada y gratuitamente
a los presentes, causando numerosas lesiones,
algunas de las cuales precisaron tratamiento
urgente en el hospital. También resulta
preocupante que se hubiera negado al parecer
a algunas de las personas detenidas estos
últimos días en Génova,
el acceso sin dilación a un abogado
y a cuidados médicos adecuados.
«Las
denuncias de violencia gratuita y de violaciones
de los derechos de los detenidos por funcionarios
encargados de hacer cumplir la ley deben
ser investigadas sin dilación, exhaustivamente
y con imparcialidad», dice Amnistía
Internacional.
«Amnistía
Internacional es consciente de las dificultades
que implica el mantenimiento del orden durante
una cumbre, especialmente cuando ciertas
facciones se han propuesto causar violencia.
Nuestra organización no aprueba ni
la violencia dirigida contra la policía
ni contra la propiedad, ni se opone tampoco
al legítimo uso de un grado razonable
de fuerza por los funcionarios de orden público,
pero -como ya le recordamos a las autoridades
italianas con anterioridad a las manifestaciones
del G8-, la actuación policial debe
respetar siempre y plenamente las normas
internacionales de derechos humanos.»
Para
más información sobre las cuestiones que
preocupan a Amnistía Internacional en relación
con la actuación policial en el control de
las manifestaciones en Italia, pueden consultarse
en las siguientes direcciones:
G8:
http://web.amnesty.org/library/Index/engeur300022001
Foro Mundial de Nápoles: http://web.amnesty.org/library/index/eslEUR300012001.
Documentos y comunicados de prensa traducidos
al español en el «Centro de documentación»
de AI.
Si desean más información, pónganse en contacto
con la oficina de prensa de Amnistía Internacional
en Londres, Reino Unido, en los números +
44 20 7413 5566 ó + 44 20 7413 5672; o visiten
nuestro sitio web en http://www.amnesty.org.
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