Amnistía Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
17
de octubre de 2001
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Afganistán:
el suministro incontrolado de armas causará más sufrimiento
El
suministro incondicional de armas, material militar y conocimientos
especializados a las partes en conflicto en Afganistán dará lugar
a la comisión de más abusos contra los derechos humanos y crímenes
de guerra, ha dicho hoy Amnistía Internacional.
"Hasta la fecha, los gobiernos extranjeros han proporcionado grandes
cantidades de armas tanto a los talibanes como a la Alianza del
Norte pese al atroz historial de ambas partes en materia de derechos
humanos", dice la organización.
"Si bien las transferencias de armas son inevitables en una situación
de conflicto, es vital que las futuras transferencias de armas y
conocimientos especializados sean controladas rigurosamente."
Amnistía Internacional pide que se envíe a Afganistán un contingente
de observadores independientes para comprobar que los jefes militares
que han sido responsables de graves abusos contra los derechos humanos
en el pasado son retirados de la jefatura antes de que se efectúe
cualquier transferencia. Los observadores deben permanecer sobre
el terreno para asegurar que las armas y los conocimientos especializados
no se utilizarán para cometer abusos contra los derechos humanos.
Durante las décadas de los ochenta y los noventa, Estados Unidos
y algunos de sus aliados de Europa Occidental, así como la ex Unión
Soviética, Pakistán, Arabia Saudí e Irán enviaron a Afganistán armas
y material conexo que fueron usados para perpetuar los abusos masivos
contra los derechos humanos cometidos por varios grupos armados
afganos.
Los civiles afganos están sufriendo el legado de estas transferencias
incontroladas; millares han muerto sólo como consecuencia de la
explosión de minas antipersonas.
Desde 1994, los principales suministros de armas y material conexo
a los talibanes han tenido origen en arsenales estatales de Pakistán
o han sido comprados a China y otros países a través de traficantes
particulares con base en Pakistán y usando fondos particulares provenientes
de Arabia Saudí.
Según informes, los suministros recibidos recientemente por la Alianza
del Norte han llegado de Irán y la Federación Rusa a través de Estados
de Asia Central, especialmente Tayikistán, así como de la República
Eslovaca, aunque los Estados centroasiáticos han negado toda participación
en estas transferencias.
Amnistía Internacional ve con preocupación los informes que indican
que el gobierno ruso se dispone a suministrar armas por un monto
de hasta 45 millones de dólares estadounidenses a la Alianza del
Norte sin estipular ninguna condición en materia de respeto a los
derechos humanos. Además, el Congreso estadounidense está estudiando
una ley por la que se proporcionaría ayuda militar directa por un
monto de hasta 300 millones de dólares estadounidenses a "las organizaciones
de la resistencia afgana que reúnan los requisitos necesarios".
Amnistía Internacional también pide a todos los gobiernos que se
abstengan de utilizar bombas racimo en la proximidad de centros
civiles, de usar armas de uranio empobrecido -cuyos efectos todavía
no se conocen cabalmente- y de proporcionar este tipo de armas a
cualquiera de las partes contendientes.
Si
desean más información, visiten la página web de Amnistía
Internacional sobre la crisis del 11 de septiembre en inglés
o en castellano.
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