Amnistía Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
13
de julio de 2001
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Reacción
de AI ante la elección de Pekín
como sede de las Olimpiadas del año
2008
China:
Los derechos humanos y el espíritu del olimpismo
Si desea acoger
la celebración de los juegos olímpicos del
2008, China debe mejorar la situación de
los derechos humanos en su territorio y respetar
los principios consagrados en la Carta Olímpica,
entre ellos el de favorecer «el establecimiento
de una sociedad pacífica y comprometida con
el mantenimiento de la dignidad humana»,
ha afirmado hoy Amnistía Internacional.
El vicepresidente del comité de postulaciones
para la celebración de las Olimpiadas del
2008 en Pekín, Liu Jingmin, señaló en abril
que si se permitía que Pekín auspiciara los
juegos olímpicos, esto contribuiría a la
mejora de los derechos humanos.
«Teniendo en cuenta la escalada de violaciones
graves y generalizadas de los derechos humanos
durante los últimos tres años, a las autoridades
chinas les queda mucho camino por recorrer
para demostrar un respeto sano y básico de
los derechos humanos», ha declarado Amnistía
Internacional.
Durante la última «campaña de mano dura contra
la delincuencia», que ha durado tres meses,
las autoridades chinas han ejecutado a más
personas que el resto del mundo junto durante
los tres últimos años. Desde abril, han ejecutado
a más de 1.700 presuntos delincuentes. Es
posible que hayan torturado a muchos de ellos
para obligarlos a confesar delitos que no
cometieron, y que hayan sido pocos los sometidos
a un juicio con las debidas garantías.
«Paradójicamente, el último lugar al que
se ha llevado a muchos de los condenados
a muerte ha sido a estadios de deportes,
donde los sometieron a un acto ritual de
humillación pública frente a una gran muchedumbre,
justo antes de ejecutarlos», ha indicado
la organización.
Las minorías religiosas y étnicas como la
tibetana, la uigur, los seguidores del Falun
Gong y los cristianos siguen siendo víctimas
de distintas formas de represión, como la
detención arbitraria, la tortura y la imposición
de penas de prisión de larga duración. Según
informes, más de 200 seguidores del movimiento
Falun Gong han muerto bajo custodia desde
julio de 1999. Cuando se prohibió por primera
vez este movimiento espiritual, la policía
reunió a miles de sus seguidores en un estadio
de Pekín.
Los disidentes políticos, los activistas
sindicales y los campesinos que protestan
contra la corrupción y la injusticia son
también objeto de represión. Cientos de personas
siguen pudriéndose en la cárcel por su participación
en las manifestaciones de 1989 en favor de
la democracia. Las manifestaciones de trabajadores
y campesinos en favor de una subida salarial
y en contra de la alta imposición se han
visto a menudo reprimidas. Muchos sindicalistas
siguen recluidos por denunciar injusticias
o por defender la creación de sindicatos
libres.
Asimismo se ha recluido y acosado a disidentes
por expresar su oposición a la candidatura
de Pekín como sede de los juegos olímpicos
y por pedir la liberación de otros disidentes
políticos. Durante los preparativos de la
anterior candidatura olímpica de China para
los juegos del 2000 se excarceló a varios
conocidos presos políticos pero se les volvió
a recluir cuando se anunció la elección.
«El Comité Olímpico Internacional debe pedir
garantías férreas de que no se practicarán
redadas ni se detendrá a personas cada vez
que uno de sus miembros visita Pekín»-, ha
indicado Amnistía Internacional-. Asimismo,
debe vigilar que China respete los principios
éticos consagrados en la Carta Olímpica durante
todas las fases de preparación de los juegos».
«El gobierno chino debe demostrar que es
digno de albergar la celebración de la olimpiada
respetando el espíritu olímpico del "juego
limpio" y haciendo llegar "el respeto por
los principios éticos fundamentales universales"
al pueblo de China», ha señalado Amnistía
Internacional.
Más información:
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía
Internacional, Tel., 91 310 12 77
Documentos y comunicados de prensa: Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
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