Amnistía Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
11
de octubre de 2001
Documento
de referencia (índice AI):
ASA 17/032/2001/s |
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China:
La "lucha contra el terrorismo" no excusa la represión
El
apoyo internacional a su lucha contra el "terrorismo" doméstico,
solicitado hoy por el gobierno de China, despierta el temor de que
la represión de los grupos étnicos musulmanes en la Región Autónoma
Uigur del Sin?kiang (RAUS) va a aumentar y que la ya espantosa situación
en que se encuentran los derechos humanos en la región se deteriorá
aún más, ha dicho hoy Amnistía Internacional.
La solicitud de apoyo, efectuada en Pekín por un portavoz del gobierno,
se produce a la zaga de recientes informes según los cuales las
autoridades chinas habrían lanzado una nueva campaña para suprimir
la "actividad terrorista y separatista" en la RAUS. Los funcionarios
locales han dejado claro que los "separatistas étnicos" eran un
objetivo claro de la campaña.
"Las autoridades chinas no distinguen entre terrorismo y separatismo",
dice Amnistía Internacional. "El separatismo abarca una gran diversidad
de actividades, la mayoría de las cuales no son sino oposición o
disidencia pacíficas. La predicación o enseñanza del Islam fuera
del control del gobierno también se consideran subversivas".
Aunque Amnistía Internacional reconoce el deber de los gobiernos
de tomar las medidas apropiadas para asegurar la seguridad de sus
ciudadanos, la organización teme que las autoridades chinas están
tratando de utilizar los ataques del 11 de septiembre para justificar
la dura represión de los grupos étnicos musulmanes en la RAUS, grupos
a los que califican de "separatistas", "terroristas" y "extremistas
religiosos".
Tales acusaciones velan una realidad más compleja, en la que un
gran número de personas no partícipes en la violencia han pasado
a ser víctimas de gravísimas violaciones de los derechos humanos.
Varios centenares de uigures acusados de estar implicados en estas
actividades han sido ejecutados desde mediados de la década de 1990,
millares más han sido detenidos, encarcelados y torturados, y se
han impuesto crecientes restricciones al clero islámico y a la práctica
del Islam en la región.
Amnistía Internacional ha expresado asimismo el temor de que esta
solicitud de apoyo del gobierno pueda ser presagio de una nueva
acción gubernamental contra las personas sospechosas de "separatismo"
en el Tíbet.
Si
desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa
de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, en el número
+ 44 20 7413 5566 o visiten nuestro sitio web en http://www.amnesty.org.
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