Año
2001: indígenas sin derechos
Hoy
se celebra el Día Internacional de las Poblaciones
Indígenas del Mundo
Mientras
el mundo celebra el Día Internacional
de las Poblaciones Indígenas del Mundo,
en muchas zonas del continente americano
éstas continúan siendo víctimas
de violaciones de derechos humanos, incluidos
homicidios y «desapariciones»,
ha afirmado hoy Amnistía Internacional.
«La
intimidación, el hostigamiento y las
agresiones violentas contra las comunidades
indígenas son frecuentes en países
como Honduras, Brasil, Colombia, Guatemala,
México y Venezuela», añadió
la organización, que pidió
a los gobiernos de la región que se
aseguren de que los derechos de los pueblos
indígenas se respetan plenamente.
En
Colombia, las comunidades indígenas
están cada vez más atrapadas
en la espiral del conflicto civil y son víctimas
de agresiones y homicidios tanto a manos
de los paramilitares que actúan con
el apoyo del ejército como de los
grupos armados de oposición. Tanto
unos como otros los acusan de colaborar con
el otro bando.
La
violencia y las amenazas contra las comunidades
indígenas a menudo tienen lugar en
el marco de disputas sobre la propiedad de
las tierras donde viven y sobre la explotación
de los recursos naturales de sus territorios
por empresas nacionales y multinacionales.
Por
ejemplo, la comunidad indígena pemón
de Venezuela está pagando un alto
precio por oponerse a que en sus tierras
se instalen las torres y cables de alta tensión
de una red de suministro eléctrico
en construcción. Miembros de esta
comunidad han sido amenazados de muerte varias
veces y uno de sus jefes, Silvano Castro,
fue brutalmente golpeado y detenido en marzo
de este año cuando intentaba filmar
la carga del ejército con gases lacrimógenos
y balas de goma contra manifestantes pemón
no violentos.
En
Brasil, jefes y miembros de comunidades indígenas
son objeto de amenazas y agresiones por parte
de los terratenientes locales, que actúan
con la complicidad de las autoridades. La
violencia impregna el lento proceso federal
de legalización de los territorios
indígenas, al cual se oponen ferozmente
los terratenientes.
En
Colombia los miembros de las comunidades
embera-katío del departamento de Córdoba
que luchan contra los planes de construcción
de una presa que destruiría gran parte
de sus tierras ancestrales cada vez sufren
más agresiones de los paramilitares
Uno de sus jefes, Kimy Pernia Domico, «desapareció»
hace nueve semanas tras ser secuestrado por
paramilitares, mientras que Pedro Alirio
Domicó fue asesinado, también
tras ser secuestrado por paramilitares.
«En
muchos países del continente americano
los pueblos indígenas constituyen
el sector de la sociedad más marginado
y desposeído, y sus miembros son víctimas
de los prejuicios y la discriminación»,
ha manifestado Amnistía Internacional.
«Esto
se extiende a la administración de
justicia. A menudo la policía interroga
y toma declaración sin ayuda de intérprete
a indígenas que no hablan español»,
añadió la organización,
señalando ejemplos de esta práctica
en Guatemala y México.
«Incluso
en los casos en que hay leyes para protegerlos,
a los pueblos indígenas se les siguen
negando sus derechos en la práctica»,
afirmó la organización, citando
el caso del estado mexicano de Oaxaca, donde
continúan la discriminación
y las violaciones de derechos humanos contra
las comunidades indígenas a pesar
de la innovadora Ley de Usos y Costumbres
Indígenas, aprobada en 1998.
En
Guatemala, donde siguen en libertad los responsables
de las matanzas masivas de indígenas
que tuvieron lugar durante el largo conflicto
civil del país, hay alarmantes indicios
de que ex miembros de las patrullas civiles
que en su día cometieron violaciones
de derechos humanos llevan ahora a cabo ataques
contra comunidades indígenas.
En
Honduras, el compromiso del gobierno de iniciar
un programa especial de investigación
sobre el homicidio de al menos 25 dirigentes
indígenas hasta ahora sólo
se ha cumplido sobre el papel, y en el país
sigue reinando la impunidad.
Rompiendo
esta tendencia generalizada en la región
de prevalencia de la impunidad, un tribunal
del estado brasileño de Amazonas condenó
a 13 hombres a penas que oscilaban entre
15 y 25 años de cárcel por
la muerte de 14 personas en un ataque armado
contra una comunidad indígena ticuna
en 1988. «Han sido necesarios 13 años
de infatigable esfuerzo de los ticuna para
que se haga justicia», ha manifestado
Amnistía Internacional, que añadió:
«Lamentablemente, este caso sigue siendo
una excepción, tanto en Brasil como
en el resto del continente».
«Hacer
frente a la impunidad es uno de los pasos
cruciales que deben dar los gobiernos del
continente americano si desean demostrar
que se toman en serio su obligación
de garantizar la plena protección
de los derechos humanos de los pueblos indígenas.»
Información
general
Diez
países del continente americano (Argentina,
Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala,
Honduras, México Paraguay y Perú)
son Estados Parte en el Convenio sobre Pueblos
Indígenas y Tribales en Países
Independientes, conocido como Convenio 169
y aprobado el 27 de junio de 1989 en la Conferencia
General de la Organización Internacional
del Trabajo. Los objetivos de este tratado
son, entre otros, proteger a los pueblos
indígenas, garantizar su participación
en cualquier decisión que les afecte
y conservar sus culturas. En él también
se indican las medidas que deben adoptar
los gobiernos para que los pueblos indígenas
disfruten en pie de igualdad con otros sectores
de la población de los derechos y
oportunidades que les ofrece la ley.
Documentos
y comunicados de prensa traducidos al español:
consulten el «Centro
de documentación» de las
páginas web de EDAI.
Si desean más información,
pónganse en contacto con la oficina
de prensa de Amnistía Internacional
en Londres, Reino Unido, en el número
+ 44 20 7413 5566 o visiten nuestro sitio
web en http://www.amnesty.org.
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