Amnistía Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
24 de junio de 2000
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Visita del presidente Aznar a la República
Popular China
ESPAÑA DEBE ABORDAR LA GRAVE SITUACIÓN
DE LOS DERECHOS HUMANOS EN CHINA DURANTE SU VISITA OFICIAL
(Madrid) Amnistía Internacional ha enviado
una carta al presidente del Gobierno, José María Aznar, con motivo de su
visita oficial a la República Popular China, en la que le pide que
plantee a las autoridades Chinas cuestiones relativas a la situación de
los derechos humanos, y demande la liberación de varios presos de
conciencia por los que trabaja la organización en España.
En el año 1999 se ha registrado en China
la campaña de represión más grave de la década contra la disidencia
pacífica y la libertad religiosa, en la que miles de personas fueron
detenidas arbitrariamente y algunas condenadas a largas penas de prisión
o a campos de trabajos forzados tras juicios injustos
"La política del Gobierno español
hacia China durante los últimos años, al igual que la de la Unión
Europea, se ha centrado básicamente en las relaciones económicas e
intercambios comerciales, limitando la discusión de las cuestiones de
derechos humanos a un compromiso constructivo, cuyos resultados aún no es
posible apreciar", dice la carta, que añade: "Existen
mecanismos internacionales, en el marco de la Comisión de Derechos
Humanos y de otros órganos de las Naciones Unidas, desde los cuáles
denunciar violaciones graves o sistemáticas de derechos humanos y adoptar
medidas concretas para poner fin a ellas, y es el deber de los Países
Miembros de la Unión Europea no excluir el uso de ellos si se considera
que los resultados del compromiso constructivo no son satisfactorios, como
no han demostrado ser hasta ahora".
En su carta, Amnistía Internacional
plantea la situación de la pena de muerte. En 1998 fueron ejecutadas por
lo menos unas 1769 personas, y las al menos 1077 ejecuciones de 1999
elevan el número registrado en la década de los noventa a más de 27.120
condenas y aproximadamente 18.000 ejecuciones. Los datos indican que
durante cada año en los noventa se ejecutaron una media de 51 individuos
por semana en China: más personas que en el resto del mundo en su
conjunto.
Asimismo, torturas, detenciones ilegales,
malos tratos, represión de la disidencia pacífica, y condenas sin las
debidas garantías judiciales se perpetran regularmente, sobre todo contra
minorías étnicas, religiosas, y nacionalistas pacíficos. Los habitantes
de la Región Autónoma de Tíbet o del Sin-Kiang Uigur, los miembros del
movimiento espiritual Falun Gong y activistas partidarios de la
democracia, han sido algunos de los objetivos principales de represión en
los últimos años.
Peticiones concretas:
Amnistía Internacional solicita al
presidente del gobierno, José María Aznar, que interceda especialmente
en favor de la liberación incondicional de los presos de conciencia Wang
Ce, Kang Yuchun, Ngawang Phulchung, Phuntsog Nyidron, Abidjan Obulkasim,
Reshat Mehmet, Ismael Mehmet y Tursunjan Mehmet, por los que ha venido
trabajando la Sección Española de la organización, además de solicitar
la liberación de todos los presos de conciencia encarcelados en el país,
entre ellos los que permanecen en prisión por su participación en los
sucesos de Tiananmen, en 1989.
Uno de ellos, Wang Ce, es un disidente
chino que había huido a España en 1983, donde residía desde entonces y
donde ahora viven su esposa y sus dos hijos, y que fue condenado a cuatro
años de prisión al volver a China a finales de 1998.
Asimismo, la organización pide al
presidente del gobierno, entre otras cuestiones, que aborde la situación
de los derechos humanos en las regiones autónomas del Tibet y de Sin-Kiang,
y que la República Popular China revoque su decisión inicial y se
adhiera al Tribunal Penal Internacional.
Más información:
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía
Internacional, Tel., 91 310 12 77
Documentos y comunicados de prensa: Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
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