Amnistía Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
20 de noviembre de
2000
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Bosnia
y Herzegovina: Paz sin justicia
Han
pasado casi cinco años desde la firma de los Acuerdos de Paz de
Dayton, pero los gobiernos de Bosnia y Herzegovina y la comunidad
internacional tienen mucho camino por recorrer para que los habitantes
de la región puedan gozar de una paz justa, ha manifestado hoy Amnistía
Internacional, con motivo de la nueva reunión de las partes firmantes
de los Acuerdos en Dayton, Ohio.
«Hay aproximadamente un millón de refugiados y desplazados que aún
no pueden regresar a sus hogares ni reconstruir sus vidas en otro
sitio», añadió la organización.
Durante la guerra, en Bosnia y Herzegovina se produjeron violaciones
masivas de derechos humanos. No habrá reparación para estas violaciones
hasta que todos los refugiados y desplazados puedan volver libremente
a sus hogares, todos los sospechosos inculpados por el Tribunal
Penal Internacional para la ex Yugoslavia sean detenidos y se determine
la suerte de las 17.500 personas que se calcula que «desaparecieron».
«Aunque los Acuerdos de Dayton dotaron a Bosnia y Herzegovina de
algunas de las instituciones más desarrolladas del mundo para la
observación y la protección de los derechos humanos, en realidad
para muchos bosnios el término derechos humanos apenas significa
nada», ha afirmado Amnistía Internacional.
La organización pide a los gobiernos que ahora se reúnen para debatir
la siguiente fase de los Acuerdos de Dayton que cumplan con las
obligaciones que contrajeron. Las disposiciones sobre derechos humanos
de Dayton no se cumplirán hasta que todas las partes que firmaron
los Acuerdos cumplan sus compromisos económicos y políticos.
A pesar de que ha habido informes que hablan de un importante aumento
de regresos de refugiados durante el año 2000, Amnistía Internacional
ha señalado algunas barreras que aún siguen impidiendo que el regreso
sea sostenible, como la obstrucción del acceso de los retornados
a las casas donde vivían antes de la guerra, la renuencia de la
policía local a actuar contra los autores de actos de violencia
relacionados con el regreso de refugiados y el hecho de que muchos
acusados de crímenes de guerra siguen en libertad. La disminución
del apoyo económico internacional para el regreso y la reconstrucción
y la falta de derechos sociales y económicos que sufren los que
regresan en muchas partes de Bosnia son factores que contribuyen
a impedir un regreso sostenible.
Amnistía Internacional apoya la petición hecha por Carla del Ponte,
fiscal jefe del Tribunal Penal, a los países que aportan tropas
a la Fuerza de Estabilización (SFOR) en el sentido de que aumenten
sus esfuerzos para detener a las personas contra quienes el Tribunal
ha dictado acta de acusación formal, entre las que figuran Radovan
Karadzic y Ratko Mladic. La organización insta a la República Srpska
a que adopte y aplique una legislación que facilite la plena cooperación
con el Tribunal, y pide a la República Srpska y al nuevo gobierno
yugoslavo que detengan a los inculpados que se encuentren en su
territorio y los pongan a disposición del Tribunal.
Reconociendo la necesidad de que haya tribunales nacionales que
complementen la inmensa tarea del Tribunal, la organización insta
a que los procesos por crímenes de guerra ante tribunales bosnios
sean imparciales, independientes y conformes a las normas internacionales.
«Quienes hoy se reúnen deben hacer el máximo esfuerzo para ayudar
a los familiares de los «desaparecidos» y a las organizaciones que
trabajan en su nombre a determinar la suerte corrida por sus seres
queridos», ha afirmado Amnistía Internacional, que concluyó: «El
sufrimiento de estas familias es una tortura».
Más información:
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía
Internacional, Tel., 91 310 12 77
Documentos y comunicados de prensa: Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
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