Amnistía Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
14 de junio del 2000
Documento
de referencia (índice AI):
POL 10/05/00/s |
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Actualizaciones
del INFORME 2000 de Amnistía Internacional
Selección
de acontecimientos ocurridos entre enero y mayo del 2000
Actualización sobre África
Selección de acontecimientos ocurridos en África entre enero y mayo
del 2000
ANGOLA/NAMIBIA
La extensión a Namibia de la guerra civil angoleña llevó a una grave
escalada de los abusos contra los derechos humanos en las zonas
fronterizas. Los soldados namibios y angoleños cometieron violaciones
generalizadas de derechos humanos en la zona de la frontera tras
la decisión del gobierno namibio de permitir a las tropas de Angola
operar desde Namibia contra UNITA, la oposición armada angoleña.
Los investigadores de Amnistía Internacional recibieron testimonios
e informes de ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en Angola
por las Fuerzas Armadas Angoleñas. Las Fuerzas de Seguridad Namibias,
incluida la Fuerza Especial de Campaña, también cometieron violaciones
de derechos humanos contra la población. Según informes, los detenidos
eran golpeados y torturados y los soldados de las Fuerza Especial
de Campaña golpeaban de forma sistemática a los civiles a los que
daban el alto para realizar controles de identidad.
BURUNDI
Tanto las fuerzas gubernamentales como sus opositores armados cometieron
nuevos abusos en el contexto del conflicto armado. La lucha se intensificó
en el sur, y provocó el desplazamiento de más civiles. Según informes,
al menos cuatro personas fueron golpeadas hasta la muerte por soldados
y gendarmes durante una operación de registro en el campo de «reagrupamiento»
forzoso de Kavumu el 7 de mayo, y otra persona «desapareció» tras
ser llevada a un puesto militar cercano. Los habitantes del campo
habían intentado impedir que los soldados robasen sus pertenencias.
Varias personas detenidas durante el mismo incidente fueron, según
informes, maltratadas en un centro de la gendarmería en Bujumbura.
CAMERÚN
En febrero, el relator especial de la ONU sobre la cuestión de la
tortura, que había visitado Camerún en mayo de 1999, publicó un
informe que confirmaba que la tortura y los malos tratos constituían
una práctica sistemática y generalizada en los calabozos de la policía
y la gendarmería. El informe incluía un largo catálogo de casos
individuales de tortura y malos tratos. En muchos de los lugares
que visitó, el relator especial se entrevistó con detenidos que
presentaban heridas y lesiones que sólo podían haber sido causadas
por torturas recientes. El informe del relator especial reforzaba
muchas de las recomendaciones formuladas por Amnistía Internacional
para poner fin a la práctica de la tortura. La organización de derechos
humanos pidió al gobierno que respondiera emprendiendo acciones
enérgicas e inmediatas para terminar con la tortura.
CUERNO DE ÁFRICA
Con el fracaso de las conversaciones de paz, la frontera bélica
entre Etiopía y Eritrea se restableció en mayo del 2000. Hubo numerosas
bajas y se produjo el desplazamiento masivo y la huida de civiles
eritreos cuando Etiopía atacó a las fuerzas eritreas y las hizo
retroceder hasta más allá de la frontera. En otros lugares del Cuerno
de África se cometieron nuevos abusos contra los derechos humanos
vinculados con los conflictos armados en el interior de Etiopía,
donde hubo también otra grave hambruna, y con la guerra civil de
Sudán. En Yibuti comenzó una nueva conferencia de paz somalí y hubo
un acuerdo de paz en febrero entre el gobierno de Yibuti y su oposición
armada, que tuvo como resultado la liberación de presos políticos
y prisioneros de guerra y una promesa de reforma democrática. En
Etiopía se celebraron elecciones en mayo, y los partidos de oposición
consiguieron varios escaños.
En Sudán la guerra se intensificó en las zonas de extracción petrolera
de la parte occidental de Alto Nilo y se recibieron informes de
violaciones de derechos humanos masivas contra la población civil.
Riek Machar, una de las figuras clave del acuerdo de paz de Jartum
de 1997 y ministro para los Estados del Sur, dimitió de su cargo
en enero y regresó al sur de Sudán para combatir a las fuerzas del
gobierno. El estado de sitio dictado en diciembre del año pasado
se amplió, y el Consejo Nacional se disolvió.
LIBERIA
En marzo el gobierno de Liberia clausuró la emisora de radio independiente
Star Radio y también Radio Veritas, financiada por la iglesia católica.
Las dos desempeñan un papel clave en la información sobre las violaciones
de derechos humanos en Liberia. Esta campaña de represión contra
los medios de comunicación fue un anuncio de la represión que iban
a sufrir los defensores de los derechos humanos.
NIGERIA
En marzo se produjo la primera amputación judicial tras la extensión
en enero de la jurisdicción de los tribunales de la shari'a (ley
islámica) y la introducción de penas más duras en el estado de Zamfara,
en el norte del país. Según informes, en abril la policía mató al
menos a siete personas e incendió viviendas durante el ataque a
un pueblo en Ogonilandia; varios agentes de policía resultaron heridos.
Ledum Mitee, jefe del Movimiento para la Supervivencia del Pueblo
Ogoni, absuelto en el juicio que tuvo como resultado la ejecución
de Ken Saro-Wiwa y otros ocho ogonis en 1995, estuvo detenido brevemente
junto con otras 15 personas, aproximadamente. Después todas ellas
fueron puestas en libertad en espera de juicio por cargos que oscilan
entre el intento de asesinato y el incendio provocado. No se realizaron
investigaciones independientes sobre las denuncias de ejecuciones
extrajudiciales y malos tratos por las fuerzas de seguridad en diversos
incidentes ocurridos en los años 1999 y 2000.
REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO
Todas las partes implicadas en el conflicto de la República Democrática
del Congo siguieron dando muerte a civiles. La mayoría de los homicidios
denunciados se atribuyeron a grupos armados y fuerzas de los gobiernos
de Burundi, Ruanda y Uganda en el este de la República Democrática
del Congo. Varias decenas de civiles murieron durante los combates
que estallaron en mayo y junio entre tropas ruandesas y ugandesas
en Kisangani. La tortura y los malos tratos eran una práctica habitual
en los centros de detención. Entre los torturados por las fuerzas
del gobierno de la República Democrática se encontraba el periodista
Freddy Loseke, condenado por un tribunal militar a tres años de
prisión en mayo y al que Amnistía Internacional consideraba preso
de conciencia. Las torturas infligidas por fuerzas del Congo y por
fuerzas de gobiernos extranjeros opuestos al presidente Kabila también
era sistemática y generalizada. Continuaron los informes sobre detenidos
que «desaparecieron» mientras estaban bajo custodia tanto de las
fuerzas del gobierno de la República Democrática del Congo como
de sus opositores armados. Algunos de los «desaparecidos» habían
sido detenidos por tropas ruandesas en el este del país y, según
los informes, habían sido llevados a Ruanda. Se aplicó la pena de
muerte, y entre las al menos 20 personas ejecutadas por el gobierno
en enero se encontraba un niño soldado de 14 años de edad. El grupo
armado de oposición RCD-Goma también ejecutó a personas a las que
su corte marcial había declarado culpables de delitos violentos;
entre ellas se encontraba un niño soldado de 15 años.
RUANDA
La tensión política aumentó después de que varios altos cargos del
gobierno dimitieron o fueron obligados a abandonar su puesto. Entre
ellos se encontraban Célestin Rwigema, que dimitió como primer ministro
en febrero, y Pasteur Bizimungu, que dimitió como presidente en
marzo (en abril fue sustituido por Paul Kagame, ex vicepresidente
y considerado desde hace mucho tiempo como la auténtica autoridad
política de Ruanda). En enero, Joseph Sebarenzi Kabuye se vio obligado
a dimitir de su cargo de presidente de la Asamblea Nacional y, temiendo
por su seguridad, huyó al extranjero.
En febrero, cinco ruandeses que habían buscado refugio en Burundi
y Tanzania fueron devueltos a Ruanda, al parecer a petición de las
autoridades ruandesas. Según parece, las autoridades de Ruanda sospechaban
que algunos, si no todos, habían ayudado a Joseph Kabuye a huir.
Amnistía Internacional expresó su preocupación por esta violación,
por parte de las autoridades de Tanzania y Burundi de las normas
internacionales relativas a la protección de los refugiados, y pidió
a las autoridades ruandesas que garantizaran la seguridad de esos
cinco hombres, que permanecen recluidos bajo custodia militar.
En abril, Amnistía Internacional publicó el documento Ruanda: El
difícil camino de la justicia, un informe que detallaba las preocupaciones
de la organización respecto a una serie de asuntos relacionados
con la justicia y las detenciones, como la detención prolongada
sin juicio previo, las condiciones inhumanas de reclusión, la tortura
y los malos tratos, las detenciones arbitrarias y las detenciones
ilegales. En las prisiones y centros de detención de Ruanda permanecen
recluidas unas 125.000 personas, la gran mayoría de las cuales están
acusadas de actos de genocidio.
SIERRA LEONA
En el año 2000 continuaron los homicidios, las violaciones y los
secuestros de civiles a manos de las fuerzas rebeldes del Frente
Revolucionario Unido, especialmente en el Distrito de Port Loko,
Provincia del Norte. La situación política y de seguridad de Sierra
Leona se deterioró aún más a principios de mayo, cuando las fuerzas
rebeldes capturaron a 500 soldados de las tropas de mantenimiento
de la paz de la ONU y avanzaron hacia Freetown. Las hostilidades
entre las fuerzas rebeldes y las fuerzas aliadas del gobierno se
reanudaron. La nueva inseguridad dio lugar a nuevos abusos contra
civiles, y se recibieron informes de homicidios, violaciones, mutilaciones
y secuestros en las zonas en torno a Masiaka y el Distrito de Port
Loko. La violación siguió siendo una práctica sistemática en las
zonas bajo el control de las fuerzas rebeldes, incluida la ciudad
de Makeni. Miles de personas huyeron de sus hogares para escapar
de la violencia, con lo que el número ya depor sí muy elevado
de desplazados internos aumentó aún más. Amnistía
Internacional pidió a la comunidad internacional que garantizara
que la protección de los derechos humanos ocupaba un lugar
esencial en sus esfuerzos por responder a la crisis. En una carta
al Consejo de Seguridad de la ONU fechada el 8 de mayo, la organización
pidió que las fuerzas de mantenimiento de la paz de la UNAMSIL
tuvieran un mandato más claro respecto a proteger en todo
momento los derechos humanos de toda la población civil.
También pidió una vez más al Consejo de Seguridad
que actúe con firmeza para poner fin a la impunidad. Amnistía
Internacional instó al Consejo de Seguridad a aplicar el
embargo existente de armas a las fuerzas rebeldes para impedir que
reciban ayuda militar, y pidió al Comité de Sanciones
a Sierra Leona del Consejo de Seguridad que investigue la manera
en la que se utiliza el comercio internacional de diamantes procedentes
de las zonas controladas por los rebeldes para comprar armas para
esas mismas fuerzas rebeldes.
Tras la detención del líder del Frente Revolucionario
Unido, Foday Sankoh, en Freetown el 17 de mayo, Amnistía
Internacional reiteró sus llamamientos para que todos los
responsables de cometer abusos contra los derechos humanos sean
llevados ante la justicia, en procesos que cumplan las normas internacionales
de justicia procesal y en los que no se imponga la pena de muerte.
Dos delegaciones de Amnistía Internacional visitaron Sierra
Leona, en marzo y en mayo. Investigaron los constantes abusos contra
los derechos humanos y se reunieron con una amplia variedad de autoridades
del gobierno y de la ONU y con organizaciones no gubernamentales.
TOGO
Continuó el silenciamiento sistemático de quienes
defienden los derechos humanos. En abril Hippolyte Agboh, director
de un semanario togolés independiente, l'Exilé, fue
encarcelado, y Lucien Messan, director de Le Combat du Peuple, se
vio obligado a ocultarse para no ser detenido. Otros periodistas,
entre ellos Roland Kpagli Comlan, director de L'Aurore, y Vigno
Koffi Hounkanly, director de Crocodile, se ocultaron debido a un
bien fundado temor a ser perseguidos. Koumoyi Kpelafia y Hanif Tchadjobo,
líderes de la organización estudiantil Consejo de
Estudiantes de la Universidad de Benín, fueron detenidos
arbitrariamente los días 3 y 10 de abril del 2000, respectivamente.
Permanecen recluidos en la prisión civil de Lomé por
cargos penales, pero Amnistía Internacional los considera
presos de conciencia. Los otros líderes del Consejo de Estudiantes
están escondidos o han huido del país.
ZIMBABUE
La situación de los derechos humanos se deterioró
rápidamente después de que una nueva Constitución
respaldada por el gobierno fue rechazada en un referéndum
el 12 y 13 de febrero. Desde marzo, la violencia por motivos políticos
fue en aumento, especialmente en las zonas rurales. Esa violencia
estaba encabezada por los «veteranos de guerra» y por
otros seguidores del partido en el poder, la Unión Nacional
Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, así como por
jóvenes desempleados pagados por el propio partido. Empezaron
a atacarse granjas comerciales, cuyos propietarios y trabajadores
fueron agredidos, acosados y, en algunos casos, asesinados. A pesar
de que los tribunales dictaminaron que esas «invasiones de
granjas» eran ilegales, los ataques continuaron, con el claro
respaldo de altos cargos del gobierno. Las siguientes víctimas
fueron los defensores de los derechos humanos, los activistas de
partidos de oposición, las personas que se dedicaban a informar
a los votantes y otras personas aparentemente agredidas por su apoyo
o supuesto apoyo a los partidos de oposición, especialmente
el Movimiento por el Cambio Democrático. La policía
no intervino para impedir los abusos y proteger a las víctimas.
A principios de junio, unas 30 personas, en su mayoría simpatizantes
de partidos de oposición, habían muerto en incidentes
violentos de motivación política. Esos abusos dieron
lugar a una atmósfera generalizada de temor e intimidación,
que limitaba el derecho a la libertad de reunión, asociación,
circulación y expresión y constituía una seria
amenaza a la celebración de unas elecciones parlamentarias
libres y justas, previstas para el 24 y 25 de junio.
Actualización sobre América
Selección de acontecimientos ocurridos en América
entre enero y mayo del 2000
ARGENTINA
A consecuencia del abuso de la fuerza por parte de la policía
durante las manifestaciones que tuvieron lugar en Buenos Aires el
19 de abril y en la provincia de Salta el 12 de mayo, decenas de
personas resultaron heridas por balas de goma, fueron golpeadas
o sufrieron las secuelas del gas lacrimógeno. Al menos una
persona sufrió una herida grave de bala. Amnistía
Internacional ha pedido reiteradamente que la investigación
iniciada sobre esos casos sea exhaustiva, independiente y concluyente,
y que determine si los funcionarios encargados de hacer cumplir
la ley han respetado las normas internacionales.
Las personas que trabajan en favor de los niños que «desaparecieron»
durante el gobierno militar, recibieron amenazas; entre los amenazados
se encontraban la juez encargada de la investigación y varios
miembros de su equipo.
BAHAMAS
David Mitchell fue ejecutado el 6 de enero. El condenado a muerte
John Higgs se suicidó el día antes de la fecha prevista
para su ahorcamiento. Los refugiados haitianos seguían siendo
devueltos a su país sin garantías de que a su regreso
no sufrirían abusos contra los derechos humanos.
BOLIVIA
Tras las manifestaciones celebradas en varias ciudades, el 8 de
abril se declaró el estado de sitio, y mientras estuvo en
vigor se recibieron informes sobre violaciones de derechos humanos
cometidas por las fuerzas de seguridad. Esas violaciones incluyeron
el exilio interno de sindicalistas, la detención ilegal de
cuatro menores (tres de los cuales fueron torturados), y el acoso
policial contra dirigentes sindicales y comunitarios y sus familias.
Cinco personas murieron y al menos cuarenta resultaron heridas durante
los violentos enfrentamientos que estallaron en Cochabamba y La
Paz. Los periodistas que informaron sobre esos incidentes recibieron
amenazas de muerte. Tras levantarse el estado de sitio el 20 de
abril, las autoridades anunciaron el inicio de investigaciones sobre
las denuncias de abusos contra los derechos humanos. Amnistía
Internacional está observando muy de cerca el progreso de
esas investigaciones
CHILE
El 2 de marzo del 2000, Augusto Pinochet regresó a Chile
cuando el ministro del Interior británico, Jack Straw, decidió
interrumpir por motivos de salud su procedimiento de extradición
a España. El mismo día de su regreso, siete abogados
de derechos humanos presentaron una petición ante los tribunales
civiles para que se iniciaran procedimientos destinados a retirarle
la inmunidad como senador vitalicio. La vista judicial sobre la
cuestión de la inmunidad se celebró ante la Corte
de Apelaciones de Santiago en abril. Se espera que el fallo se anuncie
entre el 24 de mayo y la primera semana de junio.
El presidente Ricardo Lagos, que ocupó su cargo en marzo
del 2000, ha declarado repetidamente que durante su gobierno se
garantizará la independencia del poder judicial.
COLOMBIA
La crisis de derechos humanos se agravó aún más,
con un aumento de los desplazamientos forzosos de comunidades enteras
y mientras los abusos a manos de organizaciones paramilitares respaldadas
por el ejército y de grupos armados de oposición continuaban
en una atmósfera de impunidad. El homicidio en mayo, aparentemente
a manos de paramilitares, del activista de derechos humanos Ramiro
Zapata indicó hasta qué punto los defensores de los
derechos humanos continuaban en peligro. El gobierno de Colombia
ha seguido sin poner en práctica las recomendaciones de las
Naciones Unidas respecto a abordar la situación de los derechos
humanos, recomendaciones que incluyen medidas decididas para poner
fin a la impunidad, desmantelar las estructuras paramilitares y
garantizar la seguridad de los defensores de los derechos humanos.
CUBA
Los presos de conciencia Félix A. Bonne Carcasés y
Marta Roque, que cumplían condenas por cargos de «sedición»,
quedaron en libertad en mayo.
ECUADOR
En enero, las manifestaciones masivas llevadas a cabo por grupos
indígenas, organizaciones de base y sindicatos dieron lugar
al derrocamiento del presidente Jamil Mahuad y a la creación
de una Junta compuesta por tres miembros. La Junta se disolvió
al cabo de unas horas y el entonces vicepresidente, Gustavo Noboa,
se hizo cargo de la presidencia del país. A causa de esos
acontecimientos, más de doscientos militares se encuentran
en espera de ser juzgados ante tribunales militares por cargos que
incluyen, entre otros, los de atentado contra la seguridad nacional,
rebelión e insubordinación. A mediados de mayo, el
Congreso aún no había sometido a deliberación
un proyecto de ley presidencial que pedía una amnistía
para todos los militares. Cuatro civiles, entre los que se encuentran
dos ex miembros de la Junta y dos ex congresistas, y tres policías
se enfrentan también a cargos ante tribunales civiles y policiales,
respectivamente, por respaldar el levantamiento.
ESTADOS UNIDOS
En contra de lo dispuesto por las normas internacionales, tres presos
fueron ejecutados en enero del 2000 por delitos que habían
cometido cuando eran menores de 18 años. Hasta el momento,
éstas son las únicas ejecuciones de menores de las
que se ha tenido noticia en el año 2000. Está previsto
que otro menor, Gary Graham, sea ejecutado el 22 de junio en Texas
por un asesinato que cometió cuando tenía 17 años.
En mayo, el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas
examinó el primer informe periódico presentado por
Estados Unidos en relación con la Convención contra
la Tortura y puso de manifiesto diversos motivos de preocupación,
entre los que se encontraban la tortura y los malos tratos infligidos
por policías y guardias de prisiones, los abusos sexuales
contra presas por parte de guardias, la práctica de encadenar
a presos en grupo y el «régimen excesivamente duro»
de las prisiones de supermáxima seguridad. En sus recomendaciones,
el Comité pidió, entre otras cosas, al gobierno estadounidense
que retire sus reservas a la Convención, ya que en la práctica
limitan su ámbito de aplicación en Estados Unidos,
que prohíba el uso de cinturones paralizantes de electrochoque
y sillas de inmovilización y que deje de encarcelar a menores
junto con adultos.
GUATEMALA
Por fin, la impunidad imperante respecto a las violaciones masivas
de derechos humanos cometidas en el pasado ha empezado a abordarse
mediante iniciativas internacionales sin precedentes y en los tribunales
guatemaltecos. En marzo, la Audiencia Nacional española admitió
a trámite una querella presentada por la premio Nobel de
la Paz Rigoberta Menchú contra oficiales de alta graduación
de Guatemala por delitos reconocidos como tales por el derecho internacional,
como el genocidio. Posteriormente, Rigoberta Menchú fue acusada
de traición por la presentación de esa querella. En
mayo, los miembros de comunidades indígenas que habían
sufrido violaciones masivas de derechos humanos durante el gobierno
de Fernando Romeo Lucas García (1978-1982) presentaron ante
los tribunales guatemaltecos una querella contra éste y contra
otras autoridades de su gobierno. La querella se presentó
en una conferencia sobre la impunidad promovida, entre otros, por
Amnistía Internacional.
HAITÍ
La violencia ha ido en aumento a medida que se aproximaban las elecciones,
previstas ahora para el 21 de mayo. Entre los sucesos más
recientes se encuentran el secuestro, durante doce días,
de un candidato electoral y el asesinato de un alto cargo de un
partido (el 25 de abril) y de uno de los periodistas más
destacados de Haití (el 3 de abril); el funeral de este último
vino seguido de serios disturbios. En marzo, según los informes,
al menos seis personas murieron durante los disturbios en los que
derivaron las manifestaciones callejeras.
PERÚ
El 9 de abril se celebró la primera vuelta de las elecciones
presidenciales, en medio de denuncias generalizadas de fraude contra
el presidente Alberto Fujimori y su gobierno. Puesto que ninguno
de los candidatos a la presidencia obtuvo la mayoría absoluta
en esa primera vuelta, estaba previsto que el 28 de mayo se celebrara
una segunda vuelta entre el presidente Fujimori y Alejandro Toledo.
Durante el proceso electoral, Amnistía Internacional recibió
informes sobre intimidaciones y acoso a periodistas y dirigentes
de la oposición.
URUGUAY
El presidente Jorge Batlle, que ocupó su cargo en marzo,
se ha comprometido a resolver los casos de las personas que «desaparecieron»
durante los gobiernos militares, entre 1973 y 1985. Durante las
primeras semanas de Batlle en el cargo, el poeta argentino Juan
Gelman pudo reunirse con su nieta, nacida en 1976 y «desaparecida»
ese mismo año junto con su madre, a la que detuvieron en
Uruguay. En mayo, Amnistía Internacional manifestó
su satisfacción por estos primeros pasos e instó al
presidente Batlle a garantizar que se esclarecerá la suerte
que corrieron todas las víctimas, que los responsables comparecerán
ante la justicia y que las víctimas y sus familiares recibirán
una compensación.
Actualización sobre Asia y Oceanía
Selección de acontecimientos ocurridos en Asia y Oceanía
entre enero y mayo del 2000
AUSTRALIA
El gobierno australiano anunció en marzo su intención
de revisar su participación en el sistema de comités
de las Naciones Unidas. Ese anuncio reflejaba una falta de voluntad
política de hacer frente a los problemas nacionales de derechos
humanos y de cumplir las normas internacionales.
BUTÁN/NEPAL
La alta comisionada de las Naciones Unidas para los refugiados,
Sadako Ogata, anunció en mayo que los gobiernos de Bután
y Nepal habían accedido a iniciar un proceso de verificación
que facilitara la repatriación de decenas de miles de refugiados
butaneses que llevan casi una década viviendo en campos de
refugiados en el este de Nepal.
CHINA
Los seguidores de Falun Gong continuaron protestando pacíficamente
por la prohibición del grupo. Centenares de ellos fueron
detenidos desde enero tras protestas silenciosas y manifestaciones
en la plaza de Tiananmen. También continuaron la detención
y el procesamiento de activistas en favor de la democracia y de
los derechos laborales, y al menos cuatro miembros del Partido Democrático
Chino fueron condenados a penas de hasta diez años de prisión
por «subversión».
Una vez más, a pesar del deterioro de la situación
de los derechos humanos en el país, China escapó a
la censura en el periodo de sesiones de abril de la Comisión
de Derechos Humanos de la ONU mediante el bloqueo del debate de
una resolución presentada por Estados Unidos en la que se
criticaba el historial chino de derechos humanos. Al mes siguiente,
el Comité contra la Tortura de la ONU formuló una
serie de aplaudidas recomendaciones respecto a China. Sin embargo,
el Comité no abordó la práctica generalizada
de la tortura durante la detención secreta o en régimen
de incomunicación ni los casos de muertes bajo custodia a
consecuencia de torturas.
FILIPINAS
El conflicto armado fue en aumento en Mindanao, en el sur de Filipinas.
En marzo, Abu Sayyaf, uno de los grupos armados separatistas islámicos
que actúan en la región, tomó como rehenes
a un grupo de cincuenta filipinos compuesto por escolares, maestros
y un sacerdote en la isla de Basilan. Más de veinte rehenes
fueron liberados, pero 27 permanecieron retenidos hasta mayo, cuando
el ejército, en sus asaltos contra los escondites de Abu
Sayyaf, consiguió rescatar a 15. Seis de los rehenes, entre
ellos el sacerdote, fueron asesinados por Abu Sayyaf cuando el ejército
se acercó. No se sabe nada de los nueve restantes.
En abril, otra unidad de Abu Sayyaf tomó como rehenes a 21
turistas extranjeros y empleados del complejo turístico de
la isla de Sipadan, en Malaisia, y los llevó en barco a la
isla filipina de Jolo. Amnistía Internacional pidió
al grupo armado que los liberara a todos.
Mientras tanto, el conflicto armado en el centro de Mindanao entre
las fuerzas gubernamentales y el Frente Moro de Liberación
Islámica se intensificó y, a finales de abril, el
Frente Moro anunció que se retiraba de las negociaciones
de paz. Se calcula que más de 200.000 civiles se han visto
obligados a desplazarse dentro del país desde que estalló
la lucha en marzo.
En una decisión muy satisfactoria, el presidente Joseph Estrada
anunció en abril que no se ejecutaría a nadie en el
resto del año. Amnistía Internacional manifestó
su esperanza de que esta suspensión de las ejecuciones llevase
al Congreso a dictar una ley de abolición de la pena de muerte.
INDONESIA
Los activistas de derechos humanos de Aceh se convirtieron cada
vez con más frecuencia en víctimas de ataques que
les impedían desempeñar su trabajo y que obligaron
a algunos de ellos a ocultarse. La labor de estos activistas en
defensa de los derechos humanos los convertía en blanco de
«desapariciones», detenciones arbitrarias, acoso e intimidación.
En mayo, el gobierno de Indonesia firmó un acuerdo con el
Movimiento Aceh Libre (Gerakan Aceh Merdeka, GAM) que se esperaba
preparase el camino para las conversaciones de paz y pusiera fin
a la violencia. En un caso que marcó un hito, 23 soldados
y un civil fueron acusados del homicidio de un clérigo musulmán
y 56 de sus seguidores. Éste ha sido el primero de cinco
casos similares de violaciones de derechos humanos cometidas por
el ejército que se han llevado ante los tribunales. A pesar
de estos esfuerzos para que se haga justicia, los altos mandos del
ejército que ordenaron los homicidios no han sido procesados.
Pese a las recomendaciones de la ONU para que los responsables de
la crisis de derechos humanos que estalló en Timor Oriental
el año pasado sean procesados por un tribunal internacional,
Indonesia continúa llevando a cabo sus propias investigaciones
en un sistema judicial débil y corrupto. Los refugiados de
Timor Oriental siguen expuestos a la intimidación y el acoso
de los grupos de las milicias en los campos de Timor Occidental,
lo cual mina sus perspectivas de una repatriación voluntaria.
ISLAS SALOMÓN
La violenta tensión étnica entre las milicias locales
de la isla principal, Guadalcanal, y los habitantes de la vecina
provincia de Malaita ha ido en aumento, con más de cincuenta
muertes en los últimos doce meses, según indican los
informes. En mayo se informó de dos decapitaciones en Honiara;
al parecer, se trató de sendos homicidios en venganza atribuidos
al Movimiento de Libertad de Isatabu (Guadalcanal) y a la Fuerza
Águila de Malaita, grupo paramilitar no autorizado respaldado
por algunos miembros de la policía.
También en mayo, en las conversaciones de paz, todos los
bandos acordaron que la entrega incondicional de las armas por parte
de todos los grupos de las milicias es un requisito previo para
la paz y para que el gobierno escuche las peticiones de compensación.
MALAISIA
El gobierno de Malaisia continuó aplicando de forma selectiva
y por motivos políticos leyes restrictivas para acusar a
periodistas, editores y miembros destacados de partidos de oposición;
entre ellos se encontraba Karpal Singh, abogado defensor del ex
viceprimer ministro Anwar Ibrahim.
En marzo, el ex director general de la policía Abdul Rahim
Noor fue declarado culpable de la paliza que recibió el ex
viceprimer ministro Anwar Ibrahim mientras estaba bajo custodia
policial en 1998. Abdul Rahim Noor fue condenado a dos meses de
prisión, pero quedó en libertad bajo fianza en espera
del resultado de la apelación. Amnistía Internacional
reiteró su preocupación porque seguían sin
investigarse las decenas de incidentes de brutalidad policial en
Malaisia y sus responsables seguían sin comparecer ante la
justicia.
Los manifestantes pacíficos que protestaban por el encarcelamiento
de Anwar Ibrahim y pedían que se introdujeran reformas políticas
en Malaisia siguieron sufriendo agresiones violentas por parte de
la policía tanto en el momento de la detención como
mientras permanecían recluidos en calabozos policiales.
MYANMAR
El gobierno militar intensificó su represión contra
la Liga Nacional para la Democracia. Decenas de miembros de este
partido fueron detenidos, según los informes en anticipación
de un posible aumento de la actividad política con motivo
del décimo aniversario de la victoria de la Liga en las elecciones
del 27 de mayo de 1990.
PAKISTÁN
En abril del 2000, el ex primer ministro Nawaz Sharif fue condenado
a cadena perpetua tras ser acusado de secuestro aéreo. Los
otros seis individuos acusados con él fueron absueltos, pero
cuatro de ellos siguieron recluidos por cargos de corrupción,
y los otros dos en virtud de una orden de un mes de reclusión
en aplicación de la Ordenanza de Mantenimiento del Orden
Público. Nawaz Sharif apeló contra la declaración
de culpabilidad y la condena.
El nuevo gobierno presentó su política de derechos
humanos en una Convención sobre Derechos Humanos y Dignidad
celebrada en Islamabad a finales de abril. Dicha política
incluía reformas de la policía y de las prisiones,
el fin del trabajo cautivo, la creación de una comisión
de derechos humanos y una comisión sobre los derechos de
la mujer, cambios en el procedimiento de aplicación de la
Ley sobre la Blasfemia para impedir que se abusara de ella y garantías
de que los homicidios por motivos de honor serían tratados
como asesinatos por el sistema de justicia penal. En mayo, los cambios
de procedimiento de la presentación de cargos por blasfemia
fueron retirados a raíz de las protestas de los grupos integristas
musulmanes.
VIETNAM
Al menos dos presos de conciencia quedaron en libertad en una amplia
amnistía concedida a finales de abril. Siguieron imponiéndose
y ejecutándose condenas de muerte, a pesar de la reciente
reducción del número de delitos punibles con la pena
capital.
Actualización sobre Europa
Selección de acontecimientos ocurridos en Europa entre enero
y mayo del 2000
CHECHENIA
En una visita realizada al país en marzo, la organización
documentó informes sobre el uso, durante el conflicto, de
los siguientes métodos de tortura en los «campos de
filtración»: violación de detenidos (hombres,
mujeres y niños), aplicación de descargas eléctricas,
uso de gas lacrimógeno, golpes con martillos o palos, o métodos
como cortar los dientes a los detenidos con una sierra o golpearles
simultáneamente en los dos oídos para reventarles
los tímpanos.
En abril, Amnistía Internacional pidió que las Naciones
Unidas nombraran una comisión de investigación internacional
que contara con los recursos necesarios y ofreciera las debidas
garantías para llevar a cabo un proceso exhaustivo, independiente
y transparente de recopilación sistemática de pruebas.
ESPAÑA
El final de la tregua indefinida de ETA, que el grupo armado vasco
ya había anunciado el pasado mes de noviembre, se tiñó
de sangre con la muerte en enero de un oficial del ejército,
Pedro Antonio Blanco García. A este atentado le siguieron
otros tres asesinatos más, incluido el de José Luis
López de Lacalle, periodista, pacifista y ex preso político
durante el gobierno del general Franco; la muerte de López
de Lacalle formaba parte de una campaña creciente de ETA
contra los periodistas. Amnistía Internacional ha condenado
reiteradamente y sin reservas los abusos contra los derechos humanos
cometidos por este grupo armado. En abril, la Audiencia Nacional
condenó al ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez
Galindo y al ex gobernador civil de Guipúzcoa Julen Elgorriaga
a 71 años de prisión cada uno por el secuestro y asesinato,
en 1983, de dos miembros de ETA: José Antonio Lasa y José
Ignacio Zabala. Otros tres acusados fueron condenados a penas de
entre 67 y 69 años de prisión.
ITALIA
En abril del 2000 se dictaron las primeras condenas en relación
con las denuncias que indicaban que miembros de las fuerzas armadas
italianas habían torturado, maltratado y matado ilegítimamente
a somalíes en 1993 y 1994, mientras participaban en una operación
multinacional de mantenimiento de la paz. Un ex paracaidista fue
condenado a una pena condicional de dieciocho meses de prisión
por abuso de autoridad, y es posible que tenga que pagar treinta
millones de liras a la víctima, un somalí al que habían
fotografiado en el momento en el que los soldados le aplicaban electrodos
en el cuerpo. Un segundo acusado recibió una condena menor
tras llegarse a un acuerdo sobre la pena.
KIRGUIZISTÁN
En marzo, el Departamento de Estado estadounidense puso en duda
el compromiso de Kirguizistán para con la democracia después
de que, según los informes, unos funcionarios encargados
de hacer cumplir la ley abusaron de la fuerza para dispersar a manifestantes
pacíficos que protestaban por las irregularidades en las
elecciones parlamentarias de febrero y marzo. Dichas elecciones
fueron enérgicamente criticadas por la Organización
para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). La detención,
presuntamente por motivos políticos, de Felix Kulov, presidente
del partido de oposición Ar-Namys y ex ministro de Seguridad
Nacional, dio lugar a nuevas manifestaciones y enfrentamientos con
las fuerzas del orden.
PORTUGAL
En mayo, el Comité contra la Tortura de la ONU, tras examinar
el tercer informe periódico de Portugal, expresó su
preocupación por las muertes y los malos tratos de civiles
atribuidas a la policía que seguían produciéndose
en el país. Esta cuestión se puso de manifiesto con
la muerte de dos hombres, Álvaro Rosa Cardoso y Paulo Silva,
causada al parecer por las brutales palizas que les propinó
la policía. La decisión de un juez de detener a dos
agentes en relación con la muerte de Cardoso, de etnia romaní,
dio lugar a enérgicas protestas callejeras por parte de agentes
de policía de todo Portugal. A Amnistía Internacional
le preocupaban los informes que indicaban que algunos de los policías
habían amenazado de muerte al juez.
SUIZA
La vista de la apelación del criminal de guerra convicto
Fulgence Niyonteze se celebró en mayo. Niyonteze, ex miembro
del gobierno local de Ruanda, había sido condenado a cadena
perpetua en 1999 después de que un tribunal militar de Lausanne
lo declaró culpable de una serie de delitos que incluían
el asesinato, la incitación al asesinato y crímenes
de guerra en el contexto del genocidio de Ruanda de 1994.
TAYIKISTÁN
Dilfuza Numonova, de 21 años de edad, fue condenada a muerte
el 18 de enero, y Khakimbek Khomidov, de 22 años, lo fue
el 30 de marzo. Dilfuza Numonova declaró que había
confesado la autoría del asesinato por el que fue condenada
porque la habían coaccionado. También aseguró
que en la cárcel la habían obligado a abortar. Según
las leyes de Tayikistán, una mujer encinta no puede ser ejecutada.
TURKMENISTÁN
El 25 de febrero, Nurberdi Nurmamedov, copresidente del movimiento
de oposición Agzybirlik, fue detenido y condenado a cinco
años de prisión por unos cargos que Amnistía
Internacional cree que consistían exclusivamente en criticar
de forma pacífica al presidente.
TURQUÍA
El gobierno turco de coalición decidió el 12 de enero
del 2000 acceder a la petición del Tribunal Europeo de Derechos
Humanos y retener el expediente de Abdullah Öcalan en la Oficina
del Primer Ministro, en lugar de pasarlo al Parlamento y a la Comisión
Judicial parlamentaria para que se tomara una decisión definitiva
sobre su ejecución. El gobierno turco anunció que
revisaría esa decisión si el Partido de los Trabajadores
Kurdos (PKK) retomaba la violencia. La condena de muerte de Abdullah
Öcalan había sido confirmada por el Tribunal de Apelaciones
el 25 de noviembre.
El 28 de marzo, el ex presidente de la Asociación de Derechos
Humanos de Turquía, Ak_n Birdal, volvió a ser encarcelado
a pesar del informe médico que advertía de que las
lesiones que sufría ponían en peligro su vida. Amnistía
Internacional volvió a adoptar a este hombre como preso de
conciencia, encarcelado por la expresión pacífica
de sus opiniones, e hizo campaña para que fuera puesto en
libertad de forma inmediata e incondicional. Tras permanecer cerrada
durante casi tres años, la oficina de la Asociación
de Derechos Humanos de Turquía en Diyarbakir pudo abrirse
de nuevo el 19 de abril. Tan sólo 23 días después,
la oficina fue cerrada de nuevo durante tres meses.
El 19 y 20 de febrero, tres alcaldes de ciudades kurdas fueron secuestrados
en pleno día y recluidos en la Comandancia de la Gendarmería
de Diyarbakir, donde sufrieron torturas y malos tratos. Quedaron
en libertad el 28 de febrero en espera de ser juzgados por los cargos
de apoyar al PKK que les han imputado.
El 17 de enero, las fuerzas de seguridad turcas lanzaron una operación
contra el grupo integrista islámico Hezbolá y detuvieron
a centenares de presuntos miembros. Posteriormente, se exhumaron
unos sesenta cadáveres que, según se dijo, pertenecían
a personas secuestradas o asesinadas por el grupo integrista. Amnistía
Internacional pidió que se llevara a cabo una investigación
exhaustiva sobre estas muertes. Los informes indicaban que Hezbolá
había actuado en connivencia con sectores de las fuerzas
de seguridad turcas en su lucha contra el PKK. A Amnistía
Internacional le preocupaba que algunos de los detenidos en la redada
contra Hezbolá permanecieran recluidos de forma ilegal durante
periodos prolongados, en los que corrían peligro de ser torturados
o maltratados.
UZBEKISTÁN
Seis hombres condenados a muerte por su participación en
los ataques con explosivos perpetrados en febrero de 1999 en Tashkent
fueron ejecutados en enero del 2000. Por el contrario, las condenas
de muerte de los dos jóvenes músicos Arsen Arutyunyan
y Danis Sirazhev fueron conmutadas por penas de quince años
de prisión.
Actualización sobre Oriente Medio y el Norte de África
Selección de acontecimientos ocurridos en Oriente Medio y
el Norte de África entre enero y mayo del 2000
ARABIA SAUDÍ
El 28 de marzo del 2000, Amnistía Internacional presentó
un programa de acción de ámbito mundial sobre las
violaciones de derechos humanos en Arabia Saudí. Desde entonces,
se han producido dos importantes acontecimientos respecto a la situación
de los derechos humanos en el país.
Durante el periodo de sesiones de marzo y abril de la Comisión
de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el gobierno saudí
anunció su compromiso de proteger y promover los derechos
humanos a través de medidas cuidadosamente estudiadas englobadas
en el contexto de una estrategia general de derechos humanos. El
príncipe Turki bin Muhammad bin Sa'ud al Kabeer, viceministro
de Asuntos Exteriores, informó a la Comisión de las
medidas que había adoptado el gobierno para poner en práctica
su estrategia de derechos humanos, entre las que figuraba una invitación
al relator especial sobre la independencia de jueces y abogados
para que visite Arabia Saudí. Las medidas incluían
asimismo planes para introducir nuevas leyes que regulen la profesión
jurídica y la asistencia letrada, y para crear órganos
gubernamentales y nacionales de protección y promoción
de los derechos humanos. El gobierno saudí no ha especificado
el ámbito ni el plazo para la puesta en práctica de
estos planes.
Los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales
en Arabia Saudí han participado en un debate sin precedentes
y muy estimulante sobre los derechos humanos. El debate ha oscilado
desde los feroces ataques a Amnistía Internacional hasta
la conversación seria y constructiva sobre la protección
y la promoción de los derechos humanos en el país.
ARGELIA
En mayo, Amnistía Internacional y otras organizaciones internacionales
de derechos humanos recibieron permiso para visitar Argelia tras
cuatro años de prohibición. La amnistía, basada
en un acuerdo secreto, que el presidente Abdelaziz Buteflika otorgó
a un número no desvelado de miembros del Ejército
Islámico de Salvación (Armée Islamique du Salut
- AIS) y de otros grupos suscitó honda preocupación
por la posibilidad de que pudiera concedérseles la impunidad
a individuos responsables de homicidios, violaciones y otros delitos
graves. En mayo, Amnistía Internacional declaró que
la paz no podía alcanzarse a expensas de la verdad y la justicia
y basándose en la impunidad. La organización reconoció
las mejoras producidas hasta el momento en la situación de
los derechos humanos y pidió a las autoridades argelinas
que tomaran medidas inmediatas y efectivas para garantizar que se
llevaban a cabo investigaciones y que los responsables de abusos
contra los derechos humanos comparecían ante la justicia.
AUTORIDAD PALESTINA
En mayo, un Tribunal de Seguridad del Estado condenó a 'Usama
Hamad a tres años de prisión (que ya había
cumplido) y declaró a Karima Hamad «inocente».
Los dos habían sido acusados de causar la muerte de forma
no intencionada al miembro de Hamas Yahya 'Ayyash en enero de 1996,
con un teléfono móvil convertido en artefacto explosivo
por el Servicio General de Seguridad israelí. Ambos quedaron
en libertad en marzo y abril, respectivamente.
EGIPTO
El 13 de febrero, la Fiscalía General egipcia anunció
que la causa de Hafez Abu Sa'ada, secretario general de la Organización
Egipcia de Derechos Humanos, iba a ser transferida al Tribunal Supremo
de Seguridad del Estado (para estado de excepción); allí,
este acusado sería juzgado en virtud de un decreto militar
en virtud del cual podía aplicársele una pena mínima
de siete años de prisión. Posteriormente, Hafez Abu
Sa'ada, que se encontraba en el extranjero cuando se anunció
el cambio de tribunal, recibió garantías verbales
por parte de las autoridades de que la causa no seguiría
adelante, y el 10 de marzo regresó a Egipto.
En marzo, unos delegados de Amnistía Internacional asistieron
como observadores al juicio de 20 presuntos miembros de la Hermandad
Musulmana ante el Tribunal Supremo Militar. Amnistía Internacional
considera que los 20 acusados, la mayoría de los cuales ocupan
cargos destacados en órganos profesionales, son presos de
conciencia, y pide que sean puestos de inmediato en libertad incondicional.
Se espera que el tribunal anuncie su fallo en junio.
IRÁN
En abril concluyeron las elecciones parlamentarias. Los candidatos
«reformistas» obtuvieron la mayoría de los escaños.
En febrero, el ex director de las fuerzas oficiales encargadas de
hacer cumplir la ley en Teherán fue juzgado, junto con 19
policías, por las denuncias de malos tratos a estudiantes
por parte de las fuerzas oficiales del orden durante la redada llevada
a cabo en unas residencias estudiantiles en julio de 1999. Las condenas
de muerte impuestas a cuatro estudiantes en relación con
las manifestaciones de julio de 1999 fueron anuladas y conmutadas
por penas de prisión.
El 2 de mayo dio comienzo el juicio contra 13 judíos iraníes
acusados de «espiar para Israel». Amnistía Internacional
expresó su preocupación por la posibilidad de que
el juicio no ofreciera las debidas garantías, pidió
que las vistas fueran públicas e hizo hincapié en
que ese tipo de juicios celebrados ante tribunales «especiales»
como los Tribunales Revolucionarios, el Tribunal de Prensa o el
Tribunal Especial para el Clero incumplían sistemáticamente
las normas mínimas internacionales de justicia procesal.
Tras el cierre de 17 periódicos, un gran número de
periodistas, editores e intelectuales fueron interrogados, y al
menos cinco fueron detenidos; entre ellos se encontraban el periodista
Akbar Ganji y la activista de derechos humanos y abogada Mehrangiz
Kar.
ISRAEL Y LOS TERRITORIOS OCUPADOS
En abril, Israel liberó al ciudadano libanés Ghassan
al Dirani por motivos humanitarios. En una decisión de la
que no se conocen precedentes, el Tribunal Supremo había
aprobado la detención de esos rehenes en 1997. En abril,
sin embargo, revocó su decisión y resolvió
que la retención de rehenes es ilegal. A consecuencia de
esta última decisión, 13 ciudadanos libaneses recluidos
en detención administrativa quedaron en libertad y fueron
transferidos a Líbano ese mismo mes. No obstante, dos libaneses,
Shaykh 'Abd al Karim 'Ubayd y Mustafa al Dirani, permanecen en detención
administrativa. Amnistía Internacional sigue considerándolos
rehenes y pide que sean puestos de inmediato en libertad.
JORDANIA
En el primer trimestre del año se detuvo a varios miembros
de grupos integristas islámicos; entre ellos había
presos de conciencia. Muchos quedaron en libertad tras permanecer
hasta 35 días detenidos en régimen de incomunicación;
otros fueron juzgados tras ser acusados de repartir folletos o de
planear actos terroristas.
KUWAIT
Tras la decisión tomada por el Parlamento en noviembre de
1999 por la cual se rechazaba un decreto que había promulgado
el emir del país por el que se concedía a las mujeres
el derecho de voto, un grupo de mujeres impugnó la constitucionalidad
de la Ley Electoral, que prohíbe votar a las mujeres.
En marzo, el Tribunal de Apelación de Delitos Menores confirmó
el cargo de atentado contra la decencia pública formulado
contra la escritora Leila al Othman a causa de su libro Al Raheel
(El Inmigrante), pero conmutó por una multa la pena de dos
meses de prisión que le había sido impuesta en febrero.
El editor de la obra, Yahya Ruba'yan, también fue multado
por cargos similares. La poetisa Alia Shuaib fue absuelta de todos
los cargos importantes; sólo se mantuvieron contra ella los
relativos a las infracciones de procedimiento del código
sobre la prensa.
Ala Hussein, que durante la ocupación de Kuwait por Irak
en 1991 había sido jefe del Estado durante una semana, fue
condenado a muerte por traición por el Tribunal de Primera
Instancia. Ya había sido condenado a muerte in absentia tras
la retirada de las fuerzas iraquíes, pero en enero regresó
voluntariamente a Kuwait desde Noruega para ser juzgado. La causa
está pendiente de apelación.
LÍBANO
En enero, el gobierno libanés constituyó una comisión
encargada de investigar las «desapariciones» ocurridas
durante la guerra que tuvo lugar entre 1975 y 1991. La duración
de la investigación se ha ampliado de tres a seis meses.
En febrero, el Consejo de Ministros concedió a Amnistía
Internacional autorización para abrir en Beirut una oficina
para Oriente Medio.
Hasta mayo, los civiles libaneses siguieron siendo víctimas
de homicidios ilegítimos ocurridos durante ataques deliberados
o indiscriminados lanzados por Israel; por su parte, Hezbolá
atacó a la población civil del norte de Israel. Ante
la retirada unilateral de Israel, Amnistía Internacional
elaboró un programa de 13 puntos para el respeto de las normas
internacionales de derechos humanos; el programa iba dirigido a
todas las partes del conflicto. Durante la retirada israelí
de Líbano, siete civiles murieron a manos de las Fuerzas
de Defensa Israelíes o el Ejército del Sur del Líbano.
Una multitud de unas cien personas echó abajo las puertas
del Centro de Detención de Jiam, y todos los detenidos fueron
liberados. Al menos 2.000 miembros del Ejército del Sur del
Líbano y sus familias buscaron refugio en Israel, mientras
que unos 1.500 soldados de esas mismas fuerzas se entregaron al
ejército libanés.
Varios estudiantes que se manifestaban contra la presencia siria
en Líbano fueron golpeados por la policía y llevados
ante el Tribunal Militar, en el que los juicios son sumarios y no
se respeta el derecho a la defensa.
LIBIA
El 1 de marzo, el Congreso General del Pueblo nombró un nuevo
gobierno.
Varios activistas de oposición libios que habían sido
devueltos al país por separado desde principios de año
fueron detenidos, según los informes, a su llegada a Libia,
y se desconoce su paradero.
El 3 de mayo se inició el juicio, ante un tribunal escocés
reunido en los Países Bajos, contra dos libios acusados de
bombardear un avión sobre Lockerbie en 1988.
MARRUECOS
'Abdessalam Yassine, dirigente espiritual del grupo integrista islámico
prohibido Justicia y Caridad (Al 'Adl wa'l 'Ihsan) que llevaba diez
años bajo un arresto domiciliario impuesto por orden administrativa,
quedó en libertad en mayo. Durante su reclusión no
llegó en ningún momento a ser acusado de ningún
delito ni tuvo la posibilidad de impugnar su orden de arresto domiciliario
ante un tribunal. Amnistía Internacional lo consideraba preso
de conciencia.
SIRIA
El primer ministro Mahmud al Zu'bi fue destituido en marzo de su
cargo y sustituido por el doctor Muhammad Mustafa Miro. Mahmud al
Zu'bi fue entregado a los tribunales, acusado de corrupción,
pero, según los informes, se suicidó el 21 de mayo
del 2000.
Siete presos de conciencia, cinco de los cuales permanecían
recluidos una vez cumplidas sus condenas, quedaron en libertad.
Entre ellos se encontraban Basel Hurani e Isam Dimashqi, que habían
sido encarcelados por pertenecer al Partido de Acción Comunista,
y Bassam al Sheikh y Thabit Murad, encarcelados por repartir un
folleto que conmemoraba el aniversario de la Declaración
Universal de Derechos Humanos. También se puso en libertad
a 'Abdallah Ahmad Muhammad, iraquí kurdo de 71 años,
y a Ali Hussein Muhaimid, ciudadano iraquí. Los dos habían
sido detenidos en el aeropuerto de Damasco el 31 de julio y el 22
de agosto de 1999, respectivamente.
'Abd al Majid Nimer Zaghmout, preso político palestino que
permanecía recluido tras ser condenado en un juicio sin las
debidas garantías en 1966, murió en el Hospital Militar
de Teshrin, en Damasco.
TÚNEZ
Los defensores de los derechos humanos sufrieron nuevos ataques
y restricciones. En abril, varios activistas de derechos humanos,
entre los que había mujeres y ancianos, fueron agredidos
físicamente y detenidos por las fuerzas de seguridad cuando
protestaban pacíficamente contra esos ataques y restricciones.
También en abril, las autoridades prohibieron las reuniones
públicas organizadas por grupos de derechos humanos tunecinos,
así como las reuniones públicas organizadas por la
Sección Tunecina de Amnistía Internacional para tratar
sobre la situación de los derechos humanos en Arabia Saudí.
Más información:
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía
Internacional, Tel., 91 310 12 77
Documentos y comunicados de prensa: Centro de Documentación
de AI: web.amnesty.org/library/eslindex
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