Amnistía
Internacional
Comunicado de prensa
Fecha:
8 de marzo de 2000
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Día Internacional
de la Mujer: retórica vacía y promesas incumplidas
N.J.
es una niña de 11 años que vive con su familia en uno de los campos
montados para acoger a los desplazados internos en las afueras de
Jartum, capital de Sudán. El 5 de mayo de 1999 se perdió mientras
regresaba de visitar a unos familiares en un campo vecino. La policía
creyó que era una vagabunda y la llevó a una comisaría, donde fue
violada por uno de los policías en presencia de otros tres. Aparte
de las evidencias médicas que confirman que N.J. fue violada, ninguno
de los responsables ha sido llevado ante la justicia y existe el
temor de que su caso nunca llegue a ser debidamente examinado por
un tribunal. El de N.J. no es un caso aislado y se cree que
en Sudán la mayoría de las violaciones quedan sin denunciar a causa
del estigma social que acarrean.
Para las trabajadoras migratorias en Arabia Saudí, las refugiadas
de Timor Oriental, las mujeres encarceladas en EE.UU. y otras muchas
mujeres por todo el mundo como N.J., su situación dista mucho de
encajar con la retórica de la comunidad internacional, ha declarado
Amnistía Internacional (AI) en el Día Internacional de la Mujer.
"Aparte de las promesas y declaraciones hechas hace cinco años
en IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres de Beijing (China),
se han dado pocos avances positivos por parte de los gobiernos para
la protección de las mujeres, cuyos derechos humanos son violados
simplemente por razón de su género", ha señalado AI.
"El continuo fracaso en la protección de los derechos de las
mujeres se ve reforzado por la falta de interés político de muchos
gobiernos por efectuar cambios en la situación de las mujeres".
"Es muy fácil para los gobiernos ignorar los compromisos hechos
en el campo internacional o poner obstáculos en la búsqueda de los
derechos de las mujeres, invocando intereses nacionales o culturales",
ha añadido la organización.
En muchas partes del mundo las mujeres son tratadas como ciudadanos
de segunda clase y son discriminadas por la ley y en la práctica
en nombre de la religión, la tradición o la cultura. En Pakistán,
cientos de mujeres son asesinadas cada año en nombre del honor;
a pesar de que estas prácticas son ilegales, continúan ocurriendo
a causa de la indiferencia y la discriminación sexual que ejercen
las autoridades pakistaníes.
Las mujeres se encuentran especialmente desprotegidas en las zonas
de conflicto, sobre todo las refugiadas o desplazadas internas que
normalmente tiene a su cargo a niños, enfermos y ancianos, a los
que cuidan en un ambiente hostil. Al mismo tiempo, al encontrarse
en campos de refugiados o zonas fronterizas son más vulnerables
a la violación y el abuso sexual.
Logros legales
Unos de los pocos logros que la comunidad internacional ha conseguido
para la protección de las mujeres contra los abusos, ha sido el
establecimiento de un Tribunal Penal Internacional y la consideración
de la violación y otras formas de agresión sexual -incluidas la
prostitución forzada, los embarazos forzosos y la esclavitud sexual-
como crímenes de guerra y contra la humanidad, cuando son perpetrados
en el contexto de conflictos armados tanto internacionales como
nacionales.
La adopción del Protocolo Opcional de la Convención para la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Convención
de las Mujeres) en diciembre de 1999 es otro paso positivo que otorga
más poder a la mujer en la afirmación de sus derechos. Mediante
este Protocolo se establece un sistema individual de presentación
de denuncias para que las ciudadanas de los estados parte de la
Convención puedan promover el inicio de investigaciones por parte
del Comité creado a tal efecto. Este Protocolo todavía no ha sido
firmado ni ratificado por las autoridades españolas; Amnistía Internacional
le insta a que lo haga y a que promueva su ratificación por parte
de otros países.
La Sección española de Amnistía Internacional publicó en diciembre
el informe "Recordando Beijing: Las mujeres hacia el siglo
XXI. 20 recomendaciones para hacer realidad los derechos de las
mujeres", en el que instaba a dicha ratificación, y señalaba
que es necesaria una reforma de la legislación de Asilo y Refugio
para que se incluyan entre las razones para concederlo aquellas
relacionadas con la persecución por motivo de género, así como la
formación adecuada de los funcionarios encargados de examinar las
solicitudes de asilo, entre otros temas.
Antecedentes
La Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
Contra la Mujer se adoptó en 1979. En ella se reconoce que la discriminación
de la mujer hace que ésta no pueda disfrutar de todos sus derechos
y libertades en los campos político, económico, social y cultural,
y subraya las medidas que los gobiernos deben llevar a cabo para
terminar con la discriminación sexual. Hasta la fecha, 165 de los
188 estados miembros de Naciones Unidas han ratificado la Convención.
La Convención establece un Comité para la Eliminación de la Discriminación
contra las Mujeres, que está formado por 23 expertos encargados
de revisar los informes que indican las medidas que deben adoptar
los estados parte para completar dicha convención.
Sólo 28 Estados han ratificado hasta ahora el Protocolo Opcional
de la Convención.
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