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Amnistía Internacional - Declaración pública
26 de marzo de 1999
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República Federativa de Yugoslavia - Kosovo
Se agudiza la crisis de derechos humanos: la información militar puede ser decisiva como medida disuasoria

Amnistía Internacional acaba de recibir la terrible noticia del homicidio del notable abogado defensor de los derechos humanos de etnia albanesa Bajram Kelmendi y sus dos hijos, uno de los cuales era menor de edad. La policía serbia los había detenido en su casa de Pristina en la madrugada del 25 de marzo.

En informes anteriores no confirmados se indicaba que Bajram Kelmendi había sido puesto en libertad, pero el Centro de Derecho Humanitario, con sede en Belgrado, ha comunicado que el abogado y sus hijos han aparecido muertos a las afueras de Pristina, en la carretera de Kosovo Polje. Según un miembro de la familia Kelmendi que ha visto los cadáveres, los han matado a tiros. De acuerdo con los informes recibidos. La policía local ha iniciado una investigación sobre los homicidios.

Amnistía Internacional condena estos homicidios deliberados y arbitrarios y pide a las autoridades federales yugoslavas que los investiguen con urgencia, pues constituyen una violación grave de derechos humanos.

Mientras tanto, las denuncias de nuevas violaciones de derechos humanos cometidas por la policía serbia y el Ejército Yugoslavo en las afueras de Pristina van en aumento. Según fuentes de la población de etnia albanesa, un importante número de miembros de esta población que habían buscado refugio en *irez, pueblo de la región de Drenica, han sido rodeados por tanques del Ejército Yugoslavo con la intención de impedir así los ataques de la OTAN. En estos momentos es imposible confirmar tales denuncias.

Si se confirmaran las denuncias, este acto constituiría una violación de los Convenios de Ginebra de 1949 Cen los que la República Federativa de Yugoslavia es Estado ParteC, que prohíben tomar rehenes, independientemente de que éstos sean civiles o soldados fuera de combate.

Cada vez resulta más difícil mantener bajo observación la situación en la zona, ya que la principal misión internacional de vigilancia, enviada por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, retiró la semana pasada a sus observadores al aumentar las posibilidades de que se produjera la intervención militar de la OTAN.

Asimismo, los periodistas de países miembros de la OTAN, que parecían formar el grueso de la prensa extranjera, han sido expulsados por las autoridades o se han marchado por temor a posibles atentados contra su seguridad.

Dada la ausencia de observadores internacionales en Kosovo, Amnistía Internacional pide a los Estados con medios sustanciales de reconocimiento e información militar que mantengan bajo observación la situación humanitaria y de los derechos humanos en la zona, hagan públicos los datos recogidos si procede y compartan más información con las organizaciones internacionales pertinentes. La adopción de estas medidas por los Estados, pertenecientes o no a la OTAN, podría ser decisiva.

Amnistía Internacional cree que es esencial revelar si las denuncias de violaciones del derecho humanitario y de las normas de derechos humanos son o no ciertas y transmitir claramente el mensaje de que tales violaciones son inaceptables y están siendo documentadas. Hacer saber que los autores de violaciones de derechos humanos tendrán que rendir cuentas puede ser esencial como medida disuasoria.

La organización reitera sus llamamientos a las autoridades para que no cometan violaciones de los derechos humanos básicos de sus ciudadanos y dejen de perseguir a los periodistas independientes, los políticos de la oposición y las personas que trabajan en favor de los derechos humanos.

El actual estado de guerra declarado por el gobierno el 24 de marzo no debe servir de pretexto para anular estos derechos: las normas internacionales obligan a la República Federativa de Yugoslavia a respetarlos en todas las circunstancias.


Comunicados de 1999

www.es.amnesty.org