CABECERA

Sección Española

Formulario para buscar dentro de la web de Amnistía España
Inicio » Noticias » Mutilación genital femenina (25/09/98)

   

NOTICIA

     
25 de septiembre de 1998

 

Archivo
Año 2003
Año 2002
Año 2001
Año 2000
Año 1999
Año 1998




 

Cuatro niñas son mutiladas cada minuto en el mundo

Un informe de Amnistía Internacional denuncia la mutilación genital femenina como violación de los derechos humanos y causa de petición de asilo. AI reclama a la comunidad internacional y a los gobiernos nacionales que luchen por erradicar la ablación, la infibulación y la excisión

Madrid. Cada minuto cuatro niñas son víctimas en el mundo de la mutilación total o parcial de sus genitales, según el libro “La mutilación genital femenina y los derechos humanos”, publicado por Amnistía Internacional. Este informe de 110 páginas, elaborado por un equipo de investigadores de AI, busca que la comunidad internacional reconozca esta práctica como una violación de los derechos humanos, protegidos por normas y tratados internacionales. AI considera que la tradición, la costumbre o la religión no son argumentos que puedan invocarse para justificar su práctica. 

 La conclusión del estudio es que la comunidad internacional debe apoyar los proyectos de ONGs y colectivos que persigan erradicar o sensibilizar in situ contra los tres tipos de mutilación genital femenina: infibulación, ablación y excisión. AI hace un llamamiento a los gobiernos nacionales para que prohiban expresamente su práctica y a los organismos internacionales para que la interpreten como causa de petición de asilo. 

 Según AI, la mutilación genital femenina debe reconocerse como una forma de persecución  basada en el género, que cae dentro del ámbito de la Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados. Ya se han dado casos en Canadá, Estados Unidos y Suecia de madres que obtuvieron para sus hijas y para ellas mismas el estatus de refugiadas. La razón alegada en esos casos era el temor de que las niñas fueran sometidas a la mutilación. 
 
El libro “La multilación genital femenina y los derechos humanos”, incluye un estudio sobre el impacto de estas prácticas en África y Asia y de sus justificaciones y circunstancias sociales, así como un análisis de sus consecuencias sobre la mujer y la sociedad.  

El trabajo revela que la mutilación genital supone la violación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la legislación internacional sobre derechos del niño, la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín, la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Intolerancia y Discriminación fundadas en la Religión o las Convicciones, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. 

Actualmente viven en el mundo 135 millones de mujeres mutiladas genitalmente. Además, cada año la sufren otros dos millones de niñas más, lo que significa un ritmo de casi 6.000 operaciones de este tipo al día, o una cada 15 segundos. Esta operación se realiza en 29 países de África y tres de Oriente Próximo, así como en comunidades de inmigrantes en todo el mundo. 

La mutilación genital femenina consiste en extirpar el clítoris de la niña, total o parcialmente, y cortar los labios menores de la vagina para coserlos y dejar un orificio muy pequeño para la salida de la orina. La intervención se realiza en la mayoría de casos a niñas de entre cuatro y ocho años, con aparatos cortopunzantes como cuchillas y pedazos de vidrio, sin anestesia y por un miembro de la comunidad sin ningún tipo de preparación sanitaria ni médica. 

La infibulación, la ablación y la excisión persiguen el control de la sexualidad femenina, la eliminación de su sensación de placer y la vigilancia de su virginidad, al objeto de garantizar su pureza y fidelidad. La sumisión de la mujer al hombre queda implícita en una costumbre que institucionaliza socialmente la discriminación y sanciona la libertad sexual. 
Amnistía Internacional espera que la comunidad internacional vea en esta práctica cultural una clara violación de los derechos humanos que debe ser erradicada y que los gobiernos nacionales se comprometan a luchar eficazmente contra ella.


Para más información, contactar con: 
Amnistía Internacional. Gabinete de Prensa:
telf.: 91 310 12 77, fax: 91 319 53 34.

 

www.es.amnesty.org