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AI
inicia una campaña en la que denuncia la situación de miles de víctimas
de derechos humanos en Estados Unidos
AI denuncia la brutalidad policial, la violencia física y sexual
contra los presos, el uso arbitrario y racista de la pena de muerte,
el encarcelamiento de los solicitantes de asilo y la reticiencia
a respetar las normas internacionales. La campaña subraya el uso
de herramientas de respersión de tecnología avanzada, y la discriminación
en el respeto a los derechos humans según la raza y la situación
económica.
A pesar de que afirma ser un líder internacional en lo que se refiere
a los derechos humanos, lo cierto es que Estados Unidos no cumple
la promesa fundamental de respetar los derechos humanos para todo,
tanto en su país como en el extranjeros, según ha declarado hoy
Amnistía Internacional al lanzar su primera campaña mundial sobre
la situación de los derechos humanos en este país.
Pierre Sané, secretario general de Amnistía Internacional, ha declarado.
"Todos los países, independientemente de su poder o sistema
político, tienen el deber de proteger los derechos de todos sus
ciudadanos. Sin embargo, En Estados Unidos miles de personas son
víctimas de violaciones de derechos humanos. En ese país, se da
con demasiada frecuencia el hecho de que los derechos humanos se
respeten o no según las características de cada individuo: rico
o pobre, blanco o negro, hombre o mujer".
La campaña de Amnistía Internacional subrayará los abusos cometidos
-muchas veces con herramientas de represión de tecnología avanzada,
como dispositivos de electrochoque o aerosoles químicos- por los
policías y los funcionarios de prisiones estadounidenses, así como
el uso arbitrario, injusto y racista de la pena de muerte y el encarcelamiento,
cada vez más frecuente, de los solicitantes de asilo.
Al mismo tiempo, la campaña llamará la atención hacia el doble rasero
existente en Estados Unidos respecto a la política exterior y los
compromisos internacionales de derechos humanos. Según Amnistía
Internacional, el papel desempeñado por Estados unidos en el establecimiento
de un sistema internacional de protección de los derechos humanos
contrasta notablemente con su reticencia a someter su propio historial
de derechos humanos al escrutinio internacional y a respetar las
mismas normas cuyo respeto exige a otros países.
Pierre Sané ha manifestado: "Como el mayor fabricante y exportador
de armas del mundo, Estados Unidos contribuye a que se cometan abusos
contra los derechos humanos al suministrar equipo y adiestramiento
a gobiernos y grupos armados que se sabe han sido responsables de
torturas, homicidios políticos y otros abusos.
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