 |
«Aprendí muchas cosas. Maté
a un hombre porque le di el alto y no quiso parar. Lo mismo hice con
una mujer que temía pararse, corrí tras ella y la maté.
Me crucé con una niña de 12 años y le amputé
sus dos manos. Justo cuando volvíamos de esta operación
maté a un hombre dentro de su cabaña. Se nos había
dicho que no dejásemos a nadie vivo en la aldea.»
Niño, 14 años |
|