Racismo y tortura
Prejuicios de la policía
La investigación llevada a cabo por Amnistía Internacional sobre las prácticas policiales en numerosos países sugiere que algunos funcionarios encargados de hacer cumplir la ley consideran la etnia y la raza como indicadores de criminalidad.
En Europa occidental, las personas negras o pertenecientes a otras minorías étnicas son detenidas sistemáticamente como sospechosas de delitos tales como traficar con drogas o no tener sus documentos de identidad en regla. Las denuncias de malos tratos racistas rara vez se investigan de forma eficaz. Grace Patrick Akpan, estudiante italiana de medicina, de raza negra, fue interceptada por agentes de policía para una comprobación de identidad en Catanzaro, Italia, en febrero de 1996. Cuando informó a los policías de que era ciudadana italiana, éstos le respondieron que «una mujer negra no puede ser ciudadana italiana», y uno de ellos anunció por la radio policial que llevaban a comisaría a «una prostituta de color». Grace Patrick Akpan fue agredida en la calle y en la comisaría, y cuando quedó en libertad tuvo que permanecer dos semanas en un hospital para ser atendida de las lesiones sufridas en la cabeza y el pecho y de diversos cortes y contusiones. En octubre de 1999, casi tres años después de iniciarse su procesamiento, los dos agentes de policía fueron declarados culpables de malos tratos y condenados a dos meses de prisión, con suspensión de la pena.
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