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Torturas a mujeres
La violencia contra la mujer en el hogar y la comunidad

En todas las etapas de su vida, las mujeres de todo el mundo son vulnerables a diversas formas de violencia. Aunque esta violencia se manifiesta de maneras muy diferentes, lo que es innegable es que se inflige exclusivamente o de forma desproporcionada a las mujeres. Es difícil valorar el alcance de la violencia contra la mujer en el hogar o en la comunidad, ya que se trata de una práctica que muchas veces no se denuncia.

Durante la infancia, las niñas corren peligro de sufrir abusos físicos, sexuales y psicológicos como la alimentación deficiente, la negación de un acceso en condiciones de igualdad a asistencia médica, el trabajo en condiciones de servidumbre o los abusos sexuales en el seno de la familia. Se ha estimado que unos dos millones de mujeres y niñas son sometidas cada año a mutilación genital, una de las muchas prácticas tradicionales que perjudican a la mujer y que tienen sus raíces en la discriminación sexual.

La violencia contra la mujer está impulsada muchas veces por fuerzas económicas y sociales que explotan el beneficio que se puede obtener de las mujeres como mano de obra y por su cuerpo. Miles de mujeres y niñas de entornos económicamente desfavorecidos son enviadas para trabajar como empleadas domésticas al extranjero, donde corren especial peligro de sufrir abusos físicos y sexuales a manos de sus patronos. Otras miles se enfrentan a peligros similares cuando se convierten en objeto de trata para prostitución y esclavitud sexual.

La amenaza siempre presente de la violencia sexual -ya sea bajo custodia, durante los conflictos armados, en la comunidad o en el hogar- es uno de los factores clave que impiden que las mujeres disfruten de sus derechos humanos en condiciones de igualdad con los hombres. Si la violación bajo custodia queda con frecuencia impune, esa impunidad se extiende a la violación en el hogar o en la comunidad.

Los procesamientos por violación pueden verse obstaculizados por normas que exijan que la mujer presente pruebas de que no dio su consentimiento o por la dificultad que entraña el corroborar la denuncia. Las prácticas y los procedimientos de los tribunales pueden intensificar el tormento de la denunciante. Además, la imposición de condenas que no son acordes a la gravedad del delito transmite el mensaje de que se puede someter a las mujeres a actos violentos sin ser castigado por ello.

En algunos países, los abusos como la violencia doméstica u otros actos violentos contra las mujeres no están contemplados como delitos. En otros países sí lo están, pero los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y las autoridades judiciales no actúan con la diligencia debida para impedirlos y castigarlos.

El refuerzo que han experimentado estas normas en los últimos años se debe en gran medida a los esfuerzos de los activistas en favor de los derechos de la mujer de todo el mundo. Sin embargo, ese tipo de activismo entraña grandes riesgos.

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Muchas de las formas más violentas de abuso contra la mujer tienen lugar en la familia. En la India, según los informes, más de 5.000 mujeres mueren anualmente a manos de sus esposos o su familia política. Muchas mueren abrasadas en incendios «accidentales» cuando no se satisface la dote exigida por su esposo antes y después de la boda. En Bangladesh, centenares de mujeres quedan mutiladas y marcadas de por vida al ser agredidas con ácido por motivos como rechazar una propuesta de matrimonio o no poder hacer frente a la dote exigida. En varios países, las mujeres son atacadas o asesinadas impunemente para «defender el honor de la familia», por ejemplo cuando se las acusa de cometer adulterio, cuando se enamoran de alguien a quien su familia desaprueba o cuando, por haber sido violadas, traen la deshonra a la familia. Por ejemplo, Jameela Mandokhel, una muchacha de 16 años deficiente mental, fue violada en marzo de 1999 en Pakistán. Cuando regresó a su comunidad en la Agencia Tribal de Kurram, el consejo de ancianos decidió que había mancillado el honor de la tribu y la mataron a tiros. Las autoridades no intervinieron.