La lucha contra la tortura: Programa de acción
«Amnistía Internacional está montando mucho escándalo con vuestro caso. No vamos a haceros nada.» Esta insólita garantía fue dada por agentes de seguridad turcos a cinco detenidos políticos unos días después de que Amnistía Internacional movilizó a personas de todo el mundo para que enviaran a las autoridades llamamientos de «acción urgente» pidiendo que no se les hiciera daño. Al contrario que muchos otros presos y detenidos recluidos en Turquía en circunstancias similares, estos cinco, que fueron detenidos en marzo del 2000, no fueron torturados bajo custodia de la policía o la gendarmería.
Para quienes emprenden acciones contra la tortura es poco habitual saber que sus esfuerzos han tenido un efecto inmediato. Normalmente los cambios son lentos y se producen de forma poco sistemática, muchas veces como resultado de las acciones emprendidas por diversos grupos y sectores. Por lo general, el trabajo de Amnistía Internacional es sólo parte de un esfuerzo global mucho más amplio. Sin embargo, en algunos países sí ha habido, al menos temporalmente, una disminución de la tortura y los malos tratos a raíz de la publicidad y los llamamientos generados por la organización. En otros, las autoridades han puesto en práctica recomendaciones formuladas por nuestra organización, como el mejorar las investigaciones oficiales sobre las denuncias de tortura o el incorporar la educación en derechos humanos a los programas de formación de la policía.
El trabajo de Amnistía Internacional puede ayudar a impulsar la acción
en el ámbito local. Por ejemplo, después de que la organización publicó
en 1997 su informe Torture in Russia - "This man-made Hell"
(índice AI: EUR 46/04/97 - enlace
externo), varias ONG locales formaron una coalición contra la tortura
y, ese mismo año, el presidente ruso derogó un decreto que permitía
la detención en régimen de incomunicación durante periodos de hasta
un mes. En Kenia, Amnistía Internacional ha trabajado con una serie
de ONG locales que centran su labor en la tortura. La labor desarrollada
con médicos ha dado lugar a la creación de un comité permanente de
derechos humanos en el seno de la Asociación Médica de Kenia, también
centrado en la tortura. Amnistía Internacional ha hecho que los gobiernos
donantes de ayuda sean conscientes del alcance de la tortura y los
malos tratos en el país; a raíz de ello, estos gobiernos han presionado
al gobierno keniano para que introduzca mejoras y han proporcionado
fondos a las ONG locales que trabajan contra la tortura. Gracias a
la acción nacional e internacional, el gobierno de Kenia ratificó
en 1997 la Convención de la ONU contra la Tortura.
El trabajo de las ONG contra la tortura se ha reforzado enormemente en las últimas décadas. Se han creado numerosas organizaciones de derechos humanos locales y nacionales que denuncian la práctica de la tortura y luchan por proteger a las víctimas. Para complementar sus esfuerzos han surgido nuevas
ONG internacionales que abordan la tortura desde diferentes perspectivas. Seis de ellas han formado la Coalición de
ONG Internacionales contra la Tortura (Amnistía Internacional, la Asociación para la Prevención de la Tortura,
APT; la Federación Internacional de Acción Cristiana para la Abolición de Tortura,
FIACAT; el Consejo Internacional de Rehabilitación para Víctimas de la Tortura; Redress; y la Organización Mundial contra la Tortura,
OMCT), que trabaja para conseguir la ratificación universal de la Convención de la
ONU contra la Tortura y para sensibilizar al público organizando actividades en torno al Día Internacional de la
ONU en Ayuda a las Víctimas de la Tortura, que se celebra el 26 de junio de cada año.
|
|
|