Inicio Campañas No más violencia contra las mujeres La Campaña Derechos sexuales y reproductivos Las personas tienen derecho a buscar, recibir e impartir información en relación con la sexualidad y la reproducción sin restricciones irrazonables
Los encargados de elaborar la política, los activistas y los miembros de las comunidades de las zonas rurales de Guyana con los que AI habló en 2006 destacaron cómo el estigma y la discriminación asociados al VIH disuaden a las personas de buscar información sobre la prevención de la transmisión del VIH.
Según la información disponible, las personas que viven con el VIH/sida en la República Dominicana siguen muriendo por no recibir el tratamiento necesario, a pesar del acceso universal nacional al plan de tratamiento. La falta de información sobre dónde y cómo acceder al tratamiento antirretroviral es frecuentemente una barrera a la hora de obtener medicamentos. Y esta situación se da especialmente en los bateyes (comunidades establecidas para las personas que trabajan en las plantaciones de caña de azúcar): más de 30 personas afectadas por VIH/sida que fueron entrevistadas por AI ignoraban que existiera tratamiento efectivo contra el VIH/sida y que los servicios de salud estatales lo ofrecieran de forma gratuita.
En la República Dominicana, AI encontró pocos materiales informativos sobre el VIH/sida a disposición de la población, especialmente los jóvenes. Los puestos de salud de los bateyes visitados por AI no disponían de carteles ni de material informativo. Los debates en grupo pusieron de manifiesto que la gente carecía de información sobre tratamientos y no estaba segura de cómo se transmitía el virus. Algunas de las mujeres que viven en los bateyes no saben leer o sólo hablan criollo, lo que reduce su capacidad de conocer las campañas de información dirigidas al público en general. Según un promotor de salud del batey de Basima, antes de la participación de las ONG no había información, ni los representantes del gobierno trabajaban con las comunidades. Una niña de 12 años de Basima, seropositiva, dijo a AI: “En el colegio, la maestra nos dijo que no compartiéramos el agua ni bebiéramos de la misma taza o comiéramos del mismo plato porque podíamos contagiarnos de VIH o de otras enfermedades”.