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Defensores de derechos humanos en Colombia
NOTA: Esta campaña ha finalizado. La
información contenida puede no estar actualizada
mayo 2000 mayo 2002
Los defensores de derechos humanos en Colombia
son víctimas de una campaña sistemática de
homicidios, amenazas, torturas y secuestros. Estos ataques son planeados,
ordenados y ejecutados, en su gran mayoría, por miembros
de las fuerzas de seguridad y por los grupos paramilitares, quedando
impunes la mayor parte de las abusos cometidos.
En los últimos años, decenas defensores de los derechos
humanos han muerto en Colombia y muchos otros se han visto obligados
a exiliarse por temor a perder la vida, mientras que los que continúan
en Colombia son objeto de continuas amenazas de muerte, hostigamiento
e intimidación. La crisis de los derechos humanos en Colombia
ha alcanzado proporciones alarmantes. El conflicto creciente se
ha caracterizado por el desprecio manifiesto por los derechos humanos
y el derecho internacional humanitario que han demostrado todas
las partes implicadas. Gracias a la labor llevada a cabo por los
miembros de las organizaciones de derechos humanos se ha revelado
parte de la verdad sobre esta crisis y se ha identificado a algunos
responsables. Pero esta labor no es sencilla. Ha supuesto, y sigue
suponiendo a diario, que miembros de estas organizaciones sean objeto
de una campaña sistemática de intimidación,
hostigamiento y ataques. Por otra parte, Amnistía Internacional
también ha denunciado algunos abusos, como homicidios deliberados
y arbitrarios, cometidos por miembros de los grupos armados de oposición.
En diciembre de 1998, el presidente Andrés Pastrana reiteró
su compromiso de proteger a los defensores de los derechos humanos
al presentar ante la sede de las Naciones Unidas en Nueva York la
política de su gobierno en materia de derechos humanos. El
28 de enero de 1999, el vicepresidente Gustavo Bell, reafirmó
este compromiso ante Pierre Sané, Secretario General de Amnistía
Internacional, en una reunión celebrada en Ginebra. Sin embargo,
aunque el nuevo gobierno ha dado varios pasos para mejorar la protección
de los defensores de los derechos humanos, las personas que ordenaron,
planearon y ejecutaron los homicidios de tantos defensores de los
derechos humanos no han comparecido ante la justicia y continúan
en libertad para cometer nuevas violaciones de derechos humanos.
Este ciclo de impunidad perpetúa los peligros que afrontan
los defensores de los derechos humanos a los que los miembros de
las fuerzas de seguridad y sus aliados paramilitares a menudo consideran
objetivos legítimos.
Durante el año pasado, Amnistía Internacional lanzó
la campaña "Los queremos vivos", con el objetivo
de denunciar la situación de los defensores de Derechos Humanos
en Colombia. En esa campaña se hacía alusión
a 12 casos de Defensores de Derechos Humanos asesinados o "desaparecidos",
en la que se instaba al gobierno colombiano a que iniciara un plan
que protegiera debidamente a los defensores de derechos humanos
y asimismo se le exigía que se abriesen investigaciones tendentes
a descubrir y poner a disposición judicial a los responsables
de estas violaciones contra los defensores de derechos humanos.
Tras esta campaña, y pese a las denuncias formuladas y al
compromiso adquirido, el Gobierno colombiano sigue sin aprobar un
programa general para la protección, tanto individual como
colectiva, de los defensores de los derechos humanos, que sólo
será eficaz si va acompañado de medidas enérgicas
para combatir la impunidad y terminar con la hostilidad imperante
entre los miembros de las fuerzas de seguridad contra el trabajo
en favor de los derechos humanos.
Por este motivo, Amnistía Internacional ha decidido prolongar
la campaña "Los queremos vivos", insistiendo en
la necesidad de que se realicen investigaciones profundos sobre
los crímenes cometidos y así terminar con la impunidad
de aquéllos que han violado los derechos humanos.
Tu intervención ayudará a mantener la presión
internacional sobre el gobierno colombiano para garantizar que se
llevan a cabo investigaciones exhaustivas y que los responsables
comparecen ante los tribunales. Los defensores de derechos humanos
en Colombia necesitan del apoyo de gente como tú para poder
sobrevivir.
Una forma muy sencilla y efectiva de colaborar es mediante el envío
de cartas a favor de los defensores y defensoras en peligro cuando
surgen los ataques y amenazas.
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