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Un informe de la organización demuestra que pueden provocar la muerte
Ante la noticia aparecida durante este fin de semana en algunos medios de comunicación en la que se informa de que la Policía Local de Llanera utilizará armas incapacitantes Taser, la unidad territorial de Amnistía Internacional en Asturias pide públicamente a las autoridades correspondientes que suspendan dicha utilización debido a la peligrosidad de estas armas.
Con motivo de la publicación, en diciembre de 2008, del informe USA: Less than lethal? Amnistía Internacional realizó un llamamiento a todos los gobiernos del mundo para que se prohíba el uso de armas Taser. Según el estudio, el número de personas muertas tras recibir una descarga de este arma en Estados Unidos entre 2001 y agosto de 2008 asciende a 334.
El estudio de Amnistía Internacional –que incluye información sobre 98 autopsias– concluyó que el 90 por ciento de las personas muertas tras recibir la descarga de una Taser estaban desarmadas, y muchas no parecían constituir una amenaza seria. Muchas fueron sometidas a descargas repetidas o prolongadas –muy superiores al ciclo “estándar” de cinco segundos–, o fueron aplicadas por más de un agente al mismo tiempo. Hubo incluso personas a las que se les aplicaron descargas por no cumplir una orden policial tras haber quedado incapacitadas por una primera descarga. En al menos seis de los casos de muerte, las Taser se utilizaron contra personas que sufrían enfermedades que cursaban con ataques: entre ellas, un médico que se había estrellado con su auto al sufrir un ataque epiléptico. Este médico murió tras recibir repetidas descargas en el arcén de la autopista cuando, confuso y aturdido, no cumplió las órdenes de los agentes.
Los estudios existentes –muchos de ellos financiados por el propio sector de armamento– han concluido que el peligro de estas armas es generalmente bajo en adultos sanos. Sin embargo, estos estudios tienen un alcance limitado y han señalado la necesidad de conocer más a fondo los efectos de estos dispositivos en personas vulnerables, como las que se encuentran bajo los efectos de drogas estimulantes o las que tienen problemas de salud. Estudios recientes realizados con animales han concluido que el uso de este tipo de armas de electrochoque puede causar arritmias mortales en cerdos, lo que suscita dudas adicionales sobre su uso en humanos. Además, recientemente se ha informado de que casi el diez por ciento de las 41 Taser probadas en un estudio encargado por la Canadian Broadcasting Corportation aplicaban una corriente considerablemente mayor que la que el fabricante indicaba como posible, lo que subraya la necesidad de una verificación y unas pruebas independientes de estos dispositivos.
Información complementaria
Taser es el nombre comercial de los Dispositivos de Energía Conducida más habitualmente utilizados por los cuerpos del orden estadounidenses, aunque también hay otros productos en el mercado. Funcionan transmitiendo una descarga eléctrica de alto voltaje y baja corriente, concebida para alterar el sistema nervioso central y provocar contracciones musculares incontroladas, incapacitando así al sujeto que la recibe.
En lo que concierne a España, aunque su uso no es generalizado y según las informaciones recogidas no parece existir una demanda significativa por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Amnistía Internacional ha denunciado la falta de control y regulación sobre este tipo de armas, en un contexto donde varias fuerzas de seguridad a nivel local las han adquirido, incorporándolas como dotación entre sus agentes.
Además, el Gobierno español desconoce el alcance de la utilización de este tipo de armas y no ha tomado ningún tipo de medida para asegurar su control. La organización ha venido alertando desde hace varios años sobre las preocupaciones de derechos humanos que suscitan este tipo de armas. Aplicar y reforzar las medidas de regulación y control sobre este tipo de armas es la obligación estatal más elemental que se desprende de la obligación de prevenir la tortura y otros tratos crueles, degradantes e inhumanos.
Ya en 2007, Amnistía Internacional denunciaba el descontrol en el uso de este tipo de armas por parte de fuerzas de seguridad en el Informe “Voltios sin control”. El documento ponía de relieve como al menos policías locales de Cataluña, Valencia y Canarias disponían de estas armas que son susceptibles de ser utilizadas para cometer abusos contra los derechos humanos.
La muerte de una persona bajo custodia en agosto de 2005 en un cuartel de la Guardia Civil en Roquetas de Mar tras ser reducido con medidas reglamentarias y no reglamentarias, entre las que se incluyen descargas provocadas con una defensa eléctrica, es un claro ejemplo del peligro de estas armas además de poner de manifiesto la tenencia ilícita de las mismas. El "caso Roquetas" y los casos documentados por Amnistía Internacional sobre muertes en Estados Unidos, ponen de manifiesto las dudas existentes sobre los efectos médicos de las pistolas tipo Taser y otros dispositivos paralizantes de electrochoque, así como la tendencia a utilizar de manera abusiva este tipo de armas.
El informe de Amnistía Internacional USA: Less than lethal? está disponible en inglés en www.es.amnesty.org, donde se puede encontrar también un resumen del informe en español.
Para más información, pueden consultar:
Voltios sin control: Uso de pistolas tipo Taser y otras defensas eléctricas por las fuerzas de seguridad en España, septiembre 2007