Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, con independencia de la naturaleza del delito o de las características de la persona que delinque.
La pena capital es la negación más extrema de los derechos humanos: consiste en el homicidio premeditado a sangre fría de un ser humano a manos del Estado y en nombre de la justicia. Viola el derecho a la vida, proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Es el castigo más cruel, inhumano y degradante.
Al igual que la tortura, una ejecución constituye una forma extrema de agresión física y mental a una persona. El dolor físico causado por la acción de matar a un ser humano no puede cuantificarse, ni tampoco el sufrimiento mental de saber de antemano que se va a morir a manos del Estado.
La pena de muerte es discriminatoria y a menudo se utiliza de forma desproporcionada contra las personas económicamente desfavorecidas, las minorías y los miembros de comunidades raciales, étnicas o religiosas.
Se impone y se lleva a cabo arbitrariamente. El intento de los Estados de escoger los delitos "más abyectos" y a los "peores" delincuentes de entre los miles de asesinatos perpetrados cada año es fuente irremediable de fallos inevitables. Mientras la justicia humana siga sin ser infalible, nunca podrá eliminarse el riesgo de ejecutar a una persona inocente.
Nunca se ha podido demostrar que tenga un especial efecto disuasorio. Niega la posibilidad de rehabilitación y reconciliación. Fomenta respuestas simplistas a problemas humanos complejos, en vez de perseguir explicaciones que puedan dar forma a estrategias positivas. Prolonga el dolor de la familia de la víctima del delito y hace extensivo el sufrimiento a los seres queridos de la persona condenada. Desvía recursos y energía que podrían emplearse mejor en combatir la delincuencia violenta y en prestar asistencia a quienes sufren sus efectos. Es el síntoma de una cultura de la violencia, y no una solución a ella. Es una afrenta para la dignidad humana.
¡Por todo ello, debe ser abolida!
Trabajo del grupo de Amnistía Internacional Cantabria durante el 2010
Siguiendo las directrices de Amnistía Internacional, desde el grupo de Santander se han realizado diferentes acciones para luchar contra la Pena de Muerte:
- En el mes de marzo nos dirigimos al gobierno de Japón, tanto al primer ministro como a otras instituciones para expresar nuestro rechazo por la ejecución de personas con enfermedades mentales, así como instar al gobierno japonés para que adopte de inmediato una moratoria sobre las ejecuciones, con miras a revisar las leyes que permiten el uso de la pena de muerte, sumándose a la tendencia mundial hacia su abolición.
- En el mes de abril nos dirigimos a la embajada de Arabia Saudí, para interceder por Ali Agirdas, ciudadano turco de 29 años, que corría riesgo inminente de decapitación en Arabia Saudí. Ali Agirdas fue condenado a muerte el 18 de junio de 2008.
- El 20 de mayo se instaló una mesa en el Paseo Pereda de Santander. La acción estaba encuadrada en la campaña de la Presidencia española de la UE aprovechando el diálogo sobre Derechos Humanos entre la Unión Europea y China. En la misma, se pedía entre otros temas, la abolición de la pena de muerte y se repartió información publicada en el último informe de Amnistía Internacional sobre Pena de Muerte.
- Durante el mes de Junio realizamos un envío masivo de cartas en defensa de uno de los presos que el grupo de Santander de Amnistía Internacional tiene adoptado. Se trata del japonés Okunishi Masaru que lleva condenado a muerte desde 1961.
- En Junio nos dirigimos al presidente del parlamento de Irán para expresar nuestra preocupación por las lapidaciones de mujeres y pedir las conmutaciones de las penas.
- Durante el mes de septiembre se llevó a cabo el envío de cartas a la embajada de Arabia Saudí, al rey y primer ministro y al presidente de la Comisión de los Derechos Humanos, en relación con el caso de Siti Zainab Binti Duhri Rupa, presa indonesa que se encuentra en la prisión de Medina desde 1999 y el caso del nigeriano Suliamon Olyfemi, preso condenado a muerte desde el 2005 y del cual se ocupa directamente nuestro grupo.
- También en septiembre nos dirigimos al gobierno de Nigeria para pedir la abolición de la Pena de Muerte en el país donde hay aproximadamente 870 presos que se encuentran en el corredor de la muerte.
- El 6 de octubre hicimos un nuevo llamamiento urgente por el caso de Suliamon Olyfemi, nigeriano detenido en Arabia Saudí y condenado a muerte, ante la alarma de posibles nuevas ejecuciones.
- El 20 de octubre coincidiendo con el día mundial contra la pena de muerte que se celebra el 10 de octubre, colocamos una mesa informativa en la C/ Burgos de Santander, donde recogimos firmas para pedir su abolición en Estados Unidos y dimos a conocer la situación de la pena de muerte en el mundo.
- El 30 de noviembre Santander participó en la iniciativa a nivel mundial "Ciudades por la vida" en la que ciudades y pueblos de todo el mundo, iluminan edificios públicos y otros lugares representativos como señal de oposición a la pena de muerte. Ciudades por la Vida es una iniciativa emprendida por la Comunidad de San Egidio, organización radicada en Roma, con el apoyo de la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte. Este acto simbólico conmemora el aniversario de la abolición de la pena capital en el Gran Ducado de Toscana, región del norte de Italia en la que en 1786 se abolió la pena de muerte por primera vez.
- El día 10 de Diciembre durante la conmemoración del aniversario de los Derechos Humanos y dentro de la campaña a nivel mundial denominada "Maratón por los derechos humanos" se recogieron firmas para Saber Ragoubi, preso de Túnez sentenciado a muerte tras un juicio injusto.
10 datos clave sobre la pena de muerte en el mundo
Con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Pena de Muerte el 10 de octubre, Amnistía Internacional ha publicado la siguiente información para los medios de comunicación sobre la pena capital. La organización se opone a la pena muerte en todas las circunstancias.
- China ejecuta todos los años a más personas que todos los demás países del mundo juntos.
- Más de dos terceras partes del mundo (139 países) han abolido la pena de muerte en su legislación o en la práctica.
- El año pasado llevaron a cabo ejecuciones 18 países.
- En Japón, Hakamada Iwao está condenado a muerte desde 1968; se cree que es uno de los condenados a muerte que más tiempo lleva encarcelado en el mundo, junto con el también japonés Okunishi Masaru que está condenado desde 1961.
- Bielorrusia es el único país de Europa que todavía lleva a cabo ejecuciones.
- En 2009 se impusieron en Estados Unidos 106 condenas de muerte, la cantidad más baja desde la reanudación del uso de la pena capital en el país en 1977.
- En Irán han sido ejecutadas desde comienzos de 2010 al menos 190 personas. La información reunida en los últimos años indica que en la actualidad hay al menos 141 personas condenadas a muerte por delitos que se cometieron cuando eran menores de 18 años, lo que constituye una violación del derecho internacional.
- En 2010 se cumplen cien años de la última ejecución llevada a cabo en Suecia, la de Alfred Ander, ejecutado en la guillotina el 23 de noviembre de 1910.
- En Estados Unidos hay más de 3.000 condenados a muerte, y se calcula que en Pakistán hay 7.000.
- En el caso de Troy Davis, que pasó más de 19 años condenado a muerte en Georgia, Estados Unidos, siete de nueve de los testigos de cargo se retractaron de sus testimonios iniciales o los modificaron en declaraciones juradas posteriormente.
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