

Desde hace nueve años, Nepal se debate en un brutal conflicto interno que ha causado la muerte de más de 12.000 personas. La población civil, especialmente las niñas y niños, ha quedado atrapada entre ambos bandos y los efectos del enfrentamiento se manifiestan de forma muy violenta.
Algunas ONG que trabajan en Nepal informan de la muerte de más de 400 menores de edad desde 1996. La cifra real de niñas y niños muertos es probablemente mayor, dado que en las zonas rurales de Nepal muchas familias no denuncian los homicidios a causa del temor generalizado a sufrir represalias.
Muchos más son víctimas de abusos, homicidios deliberados o de ataques indiscriminados por las fuerzas de seguridad del Gobierno nepalí o por el grupo rebelde del Partido Comunista de Nepal (PCN-Maoísta).
Existen informes de menores de edad ejecutados extraoficialmente por las fuerzas de seguridad del Gobierno nepalí, y la magnitud de estos homicidios ha aumentado significativamente durante el último año. En junio de 2005, el Comité de los Derechos del Niño manifestó su preocupación por el hecho de que “las fuerzas del Gobierno eligen como blanco a menores de 18 años de los que se sospecha que son miembros del grupos armados”.
Niñas y niños torturados
Amnistía Internacional ha recibido informes inquietantes que se refieren a la detención de menores, por su presunta implicación con el PCN (Maoísta), y que han pasado largos períodos en cuarteles, comisarías o prisiones de adultos, sin seguir ningún procedimiento legal. Igualmente, algunos menores detenidos han denunciado haber sido sometidos a torturas (golpes violentos con tuberías, puñetazos, ojos vendados, ataduras y patadas con botas) a manos de las fuerzas de seguridad del Estado.
Las fuerzas de seguridad nepalíes han demostrado así un desprecio constante por el Estado de Derecho, engañando a los tribunales permanentemente y volviendo a detener de inmediato a quienes quedaban en libertad por orden judicial.
Secuestro y reclutamiento de niñas y niños
Los servicios educativos, que ya eran muy limitados en Nepal, han sido golpeados duramente por el conflicto, con el resultado de que muchos niños y niñas no pueden asistir a las escuelas, al haber sido requisados muchos edificios escolares para usarlos como cuarteles; igualmente, muchos maestros son detenidos o asesinados: más de 160 maestros han muerto y 3.000 han sido desplazados por el conflicto.
Se estima que desde el comienzo del conflicto el PCN (Maoísta) ha secuestrado a decenas de miles de escolares y a sus maestros para darles clases de “educación política Maoísta”. Aunque la mayor parte de los menores secuestrados vuelven a sus casas después de unos días, algunos no lo hacen, y se sospecha que son reclutados para realizar actividades armadas.
La utilización de niños en conflictos armados constituye un crimen de guerra de acuerdo con el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Nepal es signatario del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, relativo a la participación de niños en los conflictos armados, aunque todavía no lo ha ratificado.
Únete a Amnistía Internacional
Todavía haces falta. Ayuda a poner fin a los abusos de derechos humanos.
Regala o compra artículos de Amnistía Internacional. ¡Difunde nuestro mensaje!.
Asegura que tus principios seguirán siendo defendidos, siempre.
Únete a la red de Acciones Urgentes y trabaja por casos individuales desde casa
Hazte activista de Derechos Humanos