
Hemos sido 3.425 firmantes
Únete a Amnistía Internacional
Todavía haces falta. Ayuda a poner fin a los abusos de derechos humanos.
Regala o compra artículos de Amnistía Internacional. ¡Difunde nuestro mensaje!.
Asegura que tus principios seguirán siendo defendidos, siempre.
Únete a la red de Acciones Urgentes y trabaja por casos individuales desde casa
Hazte activista de Derechos Humanos
Esta acción ha finalizado. Tras 4 años en prisión, no se le puso en libertad una vez cumplida su condena el 26 de julio de 2008, sino que las autoridades chinas le informaron de que no le liberarían hasta que acabaran los Juegos Olímpicos para “alejarle del peligro”.
Pospusieron su fecha de liberación al 1 de octubre. Sin embargo, unos días después de este anuncio, la policía le informó de que estaba ahora acusado de “reunir masas para alterar el orden público” a pesar de que ha estado en prisión durante los últimos 4 años.
Según la Ley Criminal China , la policía puede retener durante un máximo de 37 días a una persona con cargos en su contra antes de tomar nuevas medidas. Esto significa que debería haber sido liberado el 1 de septiembre. Sin embargo cuando su familia fue a pedir explicaciones le dijeron que “la familia no tenía derecho a saber”.
Amnistía Internacional lo considera preso de conciencia, y seguirá trabajando para conseguir su puesta en libertad de forma inmediata e incondicional. ¡Muchas gracias a las más de 3.400 personas han escrito al Gobierno chino en este sentido!
Petición original:
Ye Guozhu, activista a favor del derecho a una vivienda, sigue en prisión tras haber cumplido una condena de cuatro años de prisión que le fue impuesta por solicitar permiso para celebrar una manifestación en contra de los desalojos forzosos en Pekín. Su liberación estaba prevista para el 26 de Julio de 2008, aunque las autoridades han anunciado que seguirá en detención hasta que pasen los Juegos Olímpicos.
En 2003, las autoridades del distrito Xuanwu, junto con algunos promotores inmobiliarios forzaron a trasladarse de lugar a un gran número de personas residentes en la ciudad. Entre los bienes expropiados se encontraban un restaurante y la vivienda de Ye Guozhu, que no recibió ninguna indemnización. Tres días después de solicitar permiso oficial para celebrar una manifestación de protesta, Ye Guozhu fue detenido, juzgado en secreto y condenado a cuatro años de cárcel por “buscar pelea y causar disturbios”.
El Centro por el Derecho a la Vivienda contra los Desalojos, con sede en Ginebra, calcula que más de 1.250.000 personas se han visto desplazadas en Pekín como consecuencia de los proyectos de remodelación urbana, algunos directamente relacionados con los Juegos Olímpicos. Según los informes, muchas personas han sido desalojadas sin plenas garantías y sin indemnizaciones adecuadas.
Según informes, Ye Guozhu ha sido repetidamente torturado. En varias ocasiones, le colgaron del techo por los brazos y le golpearon; en otras fue golpeado con porras eléctricas y obligado a permanecer largas horas en posturas dolorosas con esposas y grilletes. El trato recibido en prisión, ha agravado los problemas de salud que Ye Guozhu sufría y las autoridades penitenciarias no le facilitan los medicamentos necesarios.
Para agravar aún más la situación, también fueron detenidos en septiembre de 2007 el hijo y el hermano de Ye Guozhu por protestar por los desalojos forzosos. Al liberarlos meses después les advirtieron que si seguían con sus reivindicaciones la situación de Ye Guozhu empeoraría.
De acuerdo con su condena, Ye Guozhu debía ser liberado el 26 de julio de 2008. Sin embargo, en una decisión que no tiene ninguna base jurídica al haber cumplido ya los 4 años de prisión a los que fue condenado, las autoridades chinas se niegan ahora a respetar esa fecha prevista de liberación. El pasado 22 de Julio informaron a la familia de Ye Guozhu de que no sería liberado el 26 de julio como estaba previsto, sino que permanecería bajo custodia de la policía “por el bien de su familia” y para evitar que “crease problemas” durante las Olimpiadas. También comunicaron a la familia de Ye Guozhu que este sería liberado en una fecha posterior al 1 de octublre de 2008, prohibiéndoles hasta entonces visitarlo o conocer su lugar de detención.
Amnistía Internacional considera a Ye Guozhu un preso de conciencia porque fue detenido únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión y exige su liberación inmediata e incondicional. ¡Ayúdanos a exigir al Gobierno chino su liberación inmediata e incondicional!