Ali Lmrabet fundó la revista semanal Demain Magazine a principios de 2001. Su anterior publicación, Demain, fue prohibida por las autoridades marroquíes en diciembre de 2000 por "socavar la estabilidad del Estado", tras la publicación de un artículo en el que se sugería que la izquierda política de Marruecos estaba implicada en un intento de golpe de Estado en 1972 contra el anterior Rey, Hassan II.
En estas dos publicaciones se analizaban aspectos de la vida política que normalmente no eran abordados: la corrupción, la situación de miseria del Rif, la situación de los prisioneros marroquíes del Frente Polisario, etc. “Me siento satisfecho de al menos haber ampliado la noción de libertad de expresión en Marruecos, rompiendo varios tabúes como el Sáhara Occidental o la monarquía alauí”.
Ali Lmrabet fue declarado culpable en 2003 de los cargos de injurias al Rey Mohamed VI, "socavando la monarquía" y "amenazando la integridad del territorio nacional" en base a varios artículos, caricaturas y un fotomontaje que habían sido publicados en sus revistas. Entre ellos destaca un artículo en el que aparecían extractos de una entrevista, ya publicada en un periódico español, con un preso político marroquí que abogaba por el derecho de autodeterminación para los saharauis en el Sáhara Occidental.
Ali cuenta que la monarquía y el estatus del Sáhara Occidental son un tabú en el debate público de Marruecos. Varias personas, incluidos periodistas y activistas políticos, han sido encarceladas a lo largo de los últimos años tras expresar pacíficamente sus opiniones sobre estas cuestiones.
Ali estuvo en la cárcel durante 8 meses. El mismo día que la Corte de Apelación de Rabat aplazaba la vista de un segundo juicio para el periodista, se producía el indulto real para Lmrabet. Fue el 7 de enero de 2004. Había pasado 231 días en prisión y emprendido dos huelgas de hambre. La presión internacional ejercida por organizaciones como Amnistía Internacional o los medios de comunicación fue, según el periodista, determinante para su puesta en libertad.
Aun así, para Ali, “aunque sea difícil algunas veces, levantarse para defender un derecho ajeno es necesario porque algún día te negarán ese derecho a ti”. Su gran reto para el futuro es volver a sacar sus dos revistas en francés y en árabe.